Copa
El joven aficionado de los 1.150 kilómetros para ver a Osasuna cuenta su experiencia: “Me llamó un número desconocido y era Luis Sabalza”
Jakes Jimeno explica que va a todos los desplazamientos que puede y repasa orgulloso el viaje en avión con la plantilla desde Cádiz: “Fui en primera fila y me dieron de cenar”


Actualizado el 31/10/2024 a las 09:44
Jakes Jimeno, el incondicional aficionado rojillo que viajó solo hasta Chiclana en autobús, fue el protagonista en los espacios radiofónicos deportivos de la pasada madrugada para contar su experiencia. Ya había regresado a casa después de vivir una experiencia difícil de olvidar: en la ida había hecho 1.150 kilómetros en autobús para ver al equipo de sus amores y en la vuelta, después de que se suspendiera el partido, recibió por sorpresa la llamada de Osasuna. Un detalle de grandeza.
“Estaba buscando el autobús para volver a Cádiz e ir al hostal que había cogido. Me llamó un número de teléfono que no conocía y me dijo: ‘Hola, soy Luis Sabalza, el presidente de Osasuna. ¿Te quieres venir a Pamplona con nosotros en el avión?'. Sin dudarlo he venido, he dejado las cosas que había dejado en Cádiz, que me las traerán y me he venido con ellos”, contaba en El Partidazo orgulloso.
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Jakes tiene solo 18 años y acostumbra a ir a todos los desplazamientos que puede para ver a Osasuna. Su presupuesto había sido de 250 euros. En este caso, salió de Pamplona el lunes a la tarde para ir a Bilbao. En la capital vizcaína cogió otro autobús rumbo a Cádiz, adonde llegaba el martes al mediodía. De ahí a Chiclana de nuevo por carretera. “Tengo intención siempre de ir a ver todos los partidos de Osasuna. No podía ser menos, aunque con la suspensión no sé si voy a poder volver”, indicaba.


“Me ha dolido bastante que se suspendiera, pero contento por todo lo que ha pasado después”. Y así fue. Después de recibir la llamada de Sabalza, el club rojillo le pagó un taxi desde Chiclana hasta Jerez, donde estaba el aeropuerto para regresar a Pamplona y le esperaba la expedición rojilla.
Se ahorraría un larguísimo viaje de vuelta y disfrutaría de la cercanía de los jugadores. “Antes de decir nada les he dicho que tenía que hablar con mis padres. Me han dicho que con las tormentas que había en Cádiz me viniese sin pensármelo porque igual mañana para volver en al autobús tendría algún otro problema”, relataba.
El club le dispensó un buen trato. “He estado en primera fila sin hacer mucho ruido para no molestar, me han dado de cenar y todo. Todos han estado simpáticos conmigo. Encima, Bryan me ha dado la camiseta”, valoraba Jakes.
Estos días recuperará las pertenencias que dejó en el hostal de Cádiz, ya que no le daba tiempo a cogerlas antes de que saliera en el avión de Osasuna. “He dejado en el hostal los apuntes para estudiar la Universidad que había traído y la ropa mojada que me había puesto. Estaba la habitación un poco patas arribas. Me han dicho que han recogido todo y en principio me traen todo”.