Ingresos
Osasuna, ante el nuevo escenario por los derechos de TV
El peso audiovisual cae hasta el 69 por ciento de los ingresos mientras aumentan los recursos derivados de El Sadar


Publicado el 16/10/2024 a las 05:00
El informe económico presentado por Osasuna en la antesala de la próxima asamblea del sábado permite comprobar al detalle cuestiones como el comportamiento de los ingresos televisivos, que en los dos últimos cursos venían disminuyendo su peso sobre el total de los ingresos habituales (televisión, socios y taquillas, publicidad y competiciones), una tendencia a la baja que se sigue manteniendo.
Los recursos obtenidos por los derechos de retransmisión siguen siendo la parte mayoritaria del pastel, y lo seguirá siendo, pero el porcentaje sigue en caída por varios factores: principalmente el incremento de otras fuentes de ingreso y el pellizco del 8% que se queda CVC tras la entrada en vigor del Plan Impulso.
En todo caso, incluso sumando esa parte que se lleva el fondo, el peso de la televisión en la fotografía de las cuentas de Osasuna estaría por debajo de la barrera del 80% que se superaba cada año por norma. Del 85% que representaba en la 2016-17 se ha pasado al 73% de la temporada pasada, teniendo en cuenta ingresos ordinarios, y al 69% que se ha proyectado para este curso.
Huir de esa gran dependencia televisiva siempre ha sido uno de los principales caballos de batalla de Osasuna y de clubes con una realidad económica similar. Queda camino.
Los ingresos por derechos de audiovisuales ocupan gran parte de la tarta de la mayoría de equipos. De ahí, entre otras cosas, el revuelo montado hace un par de años por la Ley del Deporte que iba a cambiar el mercado tal y como está montado actualmente. Es la principal fuente de la que beben para sacar adelante los planes económicos. La tendencia se dibuja a la baja para minimizar esa adicción, que por lógica siempre va a ser intensa, más aún en la máxima categoría, donde se centra esta comparativa. En épocas mas antiguas varía la imagen presupuestaria, y no se obtenían tantos beneficios por esta vía, ya que el actual reparto se estableció en el Decreto de 2015.
El punto de inflexión en Osasuna para explorar otros horizonte más allá de la TV llegó sobre todo en la 2022-23, donde por cierto ese séptimo puesto elevó sustancialmente a posteriori lo que obtiene el club en la variable clasificatoria.
EL SADAR APORTA MÁS INGRESOS
El cambio de paradigma empezó a gestarse un año antes, principalmente cuando El Sadar empezó a funcionar a pleno rendimiento tras la reforma, lo que disparó los ingresos por socios y taquillas. La inyección audiovisual se mantuvo estable, pero ese porcentaje empezó a bajar por el crecimiento que supuso la reforma y ampliación del estadio.
En la 23-24, la pasada, también hay que tener en cuenta ingresos adicionales por la disputa de la Supercopa y la Conference, que han aportado unos 3 millones a esta partida. También crecieron los recursos generados en el estadio por socios y taquillas en más de 1 millón. Un curso histórico que redunda en la imagen actual, aunque en e l apartado de comercialización y publicidad hubo un descenso al entrar en vigor el contrato con Macron, a la que se le abona una cantidad en la firma.
Dentro de un volumen de negocio de 72,1 millones (80 sumando ventas de jugadores y otros), Osasuna informó que la televisión dejó 52 millones el pasado curso, un 73% de los ingresos ordinarios (no se tienen en cuenta por ejemplo las ventas de jugadores).
CAÍDA GLOBAL Y EL 8 POR CIENTO DEL CVC
En el presupuesto que se proyecta para esta temporada aparecen 80 millones de ingresos, añadiendo ya el traspaso de 8,75 millones de David García y el mecanismo de solidaridad de Mikel Merino (1 millón). Sin esa cantidad extraordinaria la cifra de ingresos se mantiene estable a pesar de no contar esta temporada con ingresos de otras competiciones que no sean LaLiga o la Copa del Rey.
Y la televisión cae ligeramente a 49,2 millones, por el ligero retroceso global del producto y por el peso que pierde el séptimo puesto -se va diluyendo- y que sí tuvo en la 22-23 en la variable clasificatoria. Se añade el ya conocido 8% que percibe CVC (unos 4 millones). El porcentaje por las retransmisión se fija en el 69%. Sigue bajando, mientras crece, ya al 10%, la partida de socios y taquillas. Por los abonos hay previsto un ingreso de 7,4 millones (700.000 más que en la pasada temporada), mientras que en publicidad se han presupuestado 8,6 millones (900.000 más que en la pasada temporada).
Entre los retos que se plantean a futuro se encuentra generar con recursos propios la aminoración de ingresos que se viene dando por los derechos audiovisuales, con la premisa de que CVC obtiene el 8% y que las previsiones del precio del producto global no variarán en exceso, aunque aspira a mejorar por la comercialización de derechos en el extranjero. En enero, LaLiga adjudicó a Telefónica sus derechos audiovisuales en el país desde enero de 2025 hasta junio de 2027 por 1.290 millones de euros en total, el mismo precio que la anterior adjudicación.