Análisis
Atacar la espalda de Bryan Zaragoza


Actualizado el 03/10/2024 a las 11:39
La parada de Sergio a tiro de Camello en el minuto cuarenta y dos de partido fue el presagio de lo que vendría a continuación. La primera parte acabó con tres incursiones más por la misma banda derecha del Rayo y otro remate del mismo jugador, esta vez de cabeza, que fue a las manos del portero.
Nada más empezar la segunda parte, Lejeune se convirtió en portavoz de Íñigo Pérez buscando a Ratiu al espacio para adelantar el plan que iba a seguir su equipo. Sencillo, como todos los que funcionan, da título a este artículo.
La segunda incursión por esta banda provocó el córner que, tras sucesivos despejes, concluyó con el primer gol del Rayo. Habían transcurrido tan solo cinco minutos de la segunda parte y el gran gol de Raúl acababa de ser neutralizado. El mismo jugador rumano consiguió el segundo gol local llegando sólo al área de Osasuna.
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Los cambios de Isi Palazón por Trejo y de Frutos por Embarba aportaron más frescura y manejo de balón para incidir en el mismo flanco. El primero buscó superioridades con el triángulo entre ambos y Ratiu y el segundo fijó a Bretones. El resultado parcial tras los dieciséis primero minutos de la segunda mitad fue de dos a cero y Osasuna quedó noqueado tras una prometedora primera parte.
Tanto es así que a continuación se produjo una larga posesión del Rayo que duró casi cinco minutos coincidiendo con los cambios de Osasuna. El entrenador rojillo no introdujo ningún cambio en la banda izquierda a pesar de lo visto hasta entonces y el Rayo manejó el partido a su antojo. El equipo franjirrojo se sintió reforzado y todos parecían mejores. Por el contrario, los rojillos tuvieron que correr detrás de los contrarios y no encontraron su sitio.
Vicente Moreno cambió pieza por pieza y, a pesar de la debilidad mostrada, tras los cuatro primeros cambios, la zona que mostraba debilidad quedó intacta. Para rematar, el tercer gol en las postrimerías fue consecuencia de que el equipo estaba volcado buscando el empate. El Rayo atacó la debilidad rojilla y no encontró la respuesta necesaria.
“Después de visto, todos somos muy listos” ya que estas conclusiones son fáciles de hacer en diferido y utilizando los botones del mando que permiten ir hacia atrás y hacia delante. Si hubiera que escribir los artículos en directo y sin repasar, serían un desastre, al menos los míos. En el caso de dirigir un equipo en un partido de fútbol se complica todavía más por la emoción del directo y todos los estímulos que se tienen alrededor.
Javier Belloso es Doctor en Matemáticas y Estadística. Exfutbolista.