Osasuna

Roberto Torres: "Celebro los goles igual que mi hijo en El Sadar, pero aún siento envidia sana"

En el inicio de un nuevo curso y finalizado el mercado, Torres está a las puertas de afrontar su tercer periplo en Irán, donde ha brillado tras su salida de Osasuna hace un año y ocho meses. El futbolista navarro relata su experiencia y su visión como emblema rojillo

Roberto Torres, en su casa de Pamplona, donde pasa los últimos días antes de definir su nuevo destino.	dn
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Roberto Torres, en su casa de Pamplona, donde pasa los últimos días antes de definir su nuevo destino
Roberto Torres, en su casa de Pamplona, donde pasa los últimos días antes de definir su nuevo destino.	dn

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Gorka Fiuza

Publicado el 05/09/2024 a las 05:00

A veces hay que marcharse muy lejos para saborear los pequeños detalles. Roberto Torres Morales (Arre, 1989), todo un símbolo de Osasuna en su historia reciente, sabe de lo que habla cuando se abre en su faceta más personal. Termina su segundo verano sin un equipo definido y vuelve a mirar a Irán. Muy de su tierra y de su núcleo cercano, el centrocampista comenzará su tercera etapa en el país persa, destino que pisó en enero de 2023 tras despedirse en El Sadar, lugar en el que ha animado en este inicio de Liga desde su lugar en la grada.

¿Dónde veremos a Roberto Torres esta temporada?

Le he dado mil vueltas a todo. He pensado incluso en dejarlo, pero voy a seguir un año más. Mi idea es que sea el último año, pero no descarto nada. Voy a salir fuera de nuevo y parece que otra vez a Irán. En el mercado más cercano parece que quieren gente muy joven y en Irán me han visto rendir y allí tengo entre comillas la opción de elegir el equipo. He disfrutado mucho del verano, entrenando por mi cuenta pero haciendo planes que antes no podía.

¿Qué le mueve para seguir jugando a fútbol?

Me encuentro muy bien. He dicho muchas veces que tras salir de Osasuna no juegas porque te llena, sino por otras cosas. Sigo porque estoy bien físicamente, veo equipos interesados y me muevo por eso.

Tercera temporada en Irán. ¿Por qué allí?

Es evidente que prefiero ir a otro sitio por cercanía y poder ir con mi familia. Pero lo que ha surgido hasta ahora no nos ha llamado la atención. ¿El hecho de ir a Irán? Sé a donde voy y a mi familia le ha gustado cuando ha venido. Ya lo conozco y deportivamente he rendido. No es lo ideal, pero si es mi último año por lo menos quiero rendir bien y sentirme válido. Quiero acabar bien y disfrutarlo.

¿En España no ha habido opciones de jugar?

Cuando me fui ya dije que no quería jugar contra Osasuna. De Primera no he tenido opciones este verano, en Segunda, sí. Te pones en la tesitura de que puedes verte en la Copa o ascender. No quiero pasar por ese mal rato.

¿Se lo ha planteado?

Soy aficionado de Osasuna. Tendría que defender los intereses de ese equipo pero por otro chocaría con mi parte de aficionado. No me llama. Luego es verdad que tampoco he tenido ningún proyecto que me atraiga muchísimo. Las ofertas que he tenido no eran como para aceptarlas. Por eso he mirado más al extranjero. Junto a mi familia hemos considerado que para irme a un sitio a 8 horas en coche puedo irme a otro a 8 horas en avión y vivir una experiencia diferente.

¿Cómo es la vida en Irán?

Se hace duro porque estás solo y muy lejos. Sobre todo teniendo hijos pequeños (tiene dos: Mateo y Claudia), creo que si no sería diferente. A su vez es una vida muy normal, parecido a lo que tenía aquí. Tienes rutinas: salir a pasear, entrenar, leer, escuchar y leer algo. Cuando te aburres, eso sí, le das vueltas a todo y son los ratos malos.

¿En esos momentos pensó en dejarlo?

El último mes se me hizo largo. Quería volver con mi gente. Luego fue el ataque de Israel a Irán, del cual no te enteras absolutamente de nada. Pero tienes esa preocupación. Quise rescindir antes de tiempo, no estaba a gusto e intenté utilizar esa situación. No me dejaron. Me decían que era su mejor jugador y teníamos la fase decisiva. Propuse perdonar parte del dinero pendiente de cobrar. Llegamos a un acuerdo y volví 25 días antes. De hecho no jugué el último partido de Liga y la semifinal de Copa, que perdieron. No me arrepiento. Necesitaba volver, hice cosas aquí que necesitaba y que valían más.

¿Volverá al mismo equipo, el Gol Gohar?

Tengo dos opciones y otra en duda. Una sí que es ese equipo. Estoy esperando, llevamos hablando mucho tiempo. De hecho el año pasado aterricé en Irán el 3 de septiembre, estamos en tiempo. No tengo esa prisa de irme porque estamos arreglando flecos y aquí estoy bien.

¿No le preocupa la posible falta de seguridad?

Nunca he tenido temor. He visto lo que es. Lo que se cuenta aquí es mentira, no tengo ningún miedo de volver allí, cuando en teoría Israel bombardeó Irán no te enteras de nada. Decían que había manifestaciones en la calle, era mentira. Me he sentido muy seguro y protegido.

¿Y su familia qué le dice?

Cuando bombardean dos ciudades, que me pillan muy lejos, me levanto una mañana y mi familia estaba alborotada. Llamaron al club. Desde la distancia puedes estar intranquilo pero quienes han estado allí saben la realidad.

En lo deportivo ha destacado.

Los primeros seis meses di buen nivel, pero quizá no destaqué tanto a nivel estadístico. El nivel del Gol Gohar es algo mejor que el del equipo anterior (Foolad) y se nota. Me ha ido muy bien. Fui mejor jugador de septiembre y octubre. Y hasta la penúltima jornada, cuando me marché, era el mejor jugador de la Liga.

Usted era futbolista de un solo club. ¿Cómo se asimila el cambio?

Te vas de aquí y la gente se olvida de ti. Es una Liga complicada para seguir. Te pierden la pista. Me fui de Osasuna y he jugado 39 partidos, los 39 de titular, con lo difícil que es por mucho que la gente piense que no. He metido 9 goles y he dado 14 asistencias. Yo no esperaba que los últimos años de mi carrera fueran así, pero se han dado así. Es una forma de conocer otra cultura. Salir a veces viene bien. Te das cuenta de que antes te preocupabas por chorradas.

¿Por ejemplo?

Es el día a día. Voy al parque con mis hijos y ahora lo disfruto más que antes, que igual estaba pendiente de que uno me miraba, otro me pedía una foto… Son cosas normales, pero las normalizo. Cosas básicas. Me voy con mis amigos a cenar a la sociedad de Arre y antes no lo hacía porque estaba metido en el fútbol. Me llena mucho y te das cuenta cuando te alejas.

Dice que la gente se olvida. ¿Lo nota en la calle?

Siempre me he sentido muy querido, aunque hay personas que igual te dicen algo negativo en un momento puntual. Llevo ahora año y medio fuera de Osasuna, he vivido dos Sanfermines y no he escuchado nada negativo. Te das cuenta de que antes quizá no era por mí, sino porque juegas en Osasuna y estás en el foco.

¿Cómo se vive por dentro la transición de ser jugador a aficionado de Osasuna?

No he pasado la transición todavía. Fui contra el Mallorca y el Celta a El Sadar. Veo el partido desde arriba, no lo disfruto, paso envidia y voy porque mi hijo es un fanático de Osasuna y quiero que lo mame desde pequeño. Estoy en esa fase. No es que no lo haya superado ni me fustigo a diario. Simplemente me da envidia y creo que es hasta bueno. Ir a El Sadar me cuesta, son muchos años, muchos partidos. Les deseo lo mejor, celebro los goles igual que mi hijo, pero aún siento envidia sana.

¿Cómo ve a Osasuna después del cambio de entrenador?

Es un momento bueno, el equipo funciona, está en Primera y estable. Muchos jugadores quieren venir a Osasuna, es lógico. Pero hemos vivido un cambio importante, no solo es cambiar un entrenador. Es la dinámica del día a día, la conexión con la gente. Es el jefe de un lugar. Y todo eso conlleva unos cambios a los que hay que adaptarse. El equipo tiene 7 puntos de 12 y está funcionando. Los veo bien y el día que estuve en Tajonar me gustó la forma de trabajar de Vicente y su cuerpo técnico. Hay que dar tiempo porque es un cambio grande. De momento va bien.

Se acabó un ciclo de seis años con Arrasate en el que fue parte activa.

Me dio mucha pena que se acabara, sé lo que es estar dentro con Jagoba. La conexión del entrenador con la gente se ve poco y es extraño que esté seis años. Como rojillo me costó digerirlo. Él arrancó conmigo en Osasuna. Eran amigos, también Bittor y Sergi. Un momento raro.

¿Cómo valora el cambio de liderazgo del vestuario?

Para mí ha sido demasiado rápido, pero a la vista está que funciona. Vamos pasando. Yo cuando llegué se acababa de ir Cruchaga, Josetxo… Estaba Patxi Puñal. Se fueron y luego le tocó a Miguel Flaño, Oier, a mí, David… Se van unos pero están otros. Da pena, pero nosotros ya hemos aportado en la historia de Osasuna. Que nos quiten lo bailado.

Concretamente 353 partidos.

Creía que por cómo iba todo me iba a quedar detrás de Patxi Puñal en partidos, en esa barrera de los 400 por la trayectoria. No se dio y ya está, no le doy más vueltas porque no fue por mí. Creo que soy el séptimo, se dice pronto y es muy difícil. Me siento muy orgulloso. Ha sido muy bonito, aunque es reciente y me cuesta valorarlo.

Como jugador de casa, ¿cómo ha vivido la irrupción de canteranos que se han asentado?

Cuando me fui empezó a jugar más Pablo (Ibáñez), subió Iker Muñoz, Jorge Herrando estaba ahí… Me encanta ver eso. También como se asienta y renueva Aimar o el nivel increíble de Iker (Muñoz), considero que es el relevo de Oier, con sus diferencias, pero los veo iguales en muchas cosas. Tiene mucho nivel. Cuanto más haya de la casa, mucho mejor. Hay que tener paciencia. Monca y Kike también se han asentado. Es lo bonito de Osasuna. Somos diferentes y hay que mantenerlo.

Aimar heredó el 10.

Lo veo un poco reflejado en mí. Se fue Patxi y cogí el 10, que es solo un número pero tiene su significado. Ahora le toca a él y entiendo que será bonito porque sé que me tiene aprecio. Cuando me voy él hace un buen año y el siguiente, ya con el 10 también, fue bueno aunque no lo dijeran los números como en el anterior. Esta temporada se le ve muy bien, viene con ritmo de los Juegos.

Ha dado otro paso.

Aimar es un jugador diferente. Parece una tontería, pero en el gol de Rubén contra el Mallorca no se la deja a Lucas Torró de cara, que es lo fácil. En su cabeza ve otra cosa y acaba en gol. No es una asistencia, pero esos detalles los tienen muy pocos jugadores. Que haya renovado es muy importante y si un equipo hubiera pagado muchos millones por él hubiese sido bueno para el club y para él, las cosas como son.

¿Dónde se ve en el futuro? ¿Puede ser ligado a Osasuna?

Tengo cosas en mente y no tienen que ver con el fútbol. Pero considero que podría ser entrenador, pero para nada lo pienso. No me apetece. Tengo el primer nivel y este año me voy a sacar el segundo. Entrenar quita mucho tiempo, tendría los fines de semana ocupados y cuando lo deje no quiero eso. No sé si mi futuro estará en Osasuna, no lo sé. Hay que ver si quiero y si ellos quieren. Cuando llegue el momento habrá que verlo.

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