Y gracias a que no fueron más...
Si Míchel llega a salir sin portero no se da cuenta nadie


Publicado el 29/08/2024 a las 21:06
Limpitos. Así se volvieron los nuestros de Girona tras el baño que les dieron los de Míchel, que si bien habían empezado la liga con un empate y una derrota demostraron que tienen un equipo tan bueno o mejor que el pasado año y que, casualidades de la vida, tenían que demostrarlo y despertar justo contra Osasuna. No podían haber esperado a la jornada cuarta, no...
4-0 y gracias. Porque el roto podía haber sido de escándalo. Y merecido. Sin paños calientes. Que si en la ecuación se suma que ellos marcaron dos de los cuatro goles de manera estratosférica (el primero y el tercero), que si añades la apatía de los de rojo, aunque iban de negro (aviso a navegantes, con una L de la camiseta me conformo, el 17 de abril cumplo años. De nada) y que si la pólvora de los de Moreno se quedó olvidada en Pamplona el resultado es el visto.
En otro primer tiempo infumable aunque el segundo no es que lo mejorara mucho, sin pisar área rival ni verle la cara a Gazzaniga, con internadas de Tsygankov y de Bryan Gil por un lado y otro, con un Miovski y un Abel Ruiz que parecían cañoneros, Yangel Herrera con bula papal para repartir,- en todos los sentidos-, lo que quería repartir... Ante ese panorama lo único que puedes hacer es verlas venir. Porque claro, lo que viene siendo correr, presionar, esforzarse y pelear ni lo vemos... Si marcó hasta Stuani, oigan.
Osasuna salió sin alma ni intención de sacarla por el verde de Montilivi. No se salva nadie. Y cuando digo nadie, es nadie. Bueno, sí. Boyomo, que no viajó a Pamplona. Ni los lesionados. El resto, ni para dar palmas en el Flamenco On Fire. El Girona abusó de nosotros pero no hizo sangre, y eso que la pudo hacer. El conjunto de Champions, que si la juega es por algo, ha visto cómo este año se quedaba sin Dovbyk, Aleix García, Eric García, Savio... Y sin embargo ha montado un equipo que para la tercera jornada está funcionando, dando minutos a todos los nuevos.
Si encima que tienen equipo no les pones oposición, apaga la luz y vámonos. La goleada para poner los mismos guarismos entre ambos equipos, a saber, uno ganado, uno empatado y uno perdido, tiene sabor diferente. Y es que ellos son aviones y los nuestros, visto lo visto, avioncillos de papel. Está claro que no es nuestra liga, pero si nos ganan que sea con esfuerzo y sin tanta facilidad. Aunque tampoco es cuestión de hacer sangre y pensar que vamos a irnos al pozo. Ni antes tan buenos, ni ahora tan malos...
Un primer tiempo que duró hasta la pausa del botijo, momento en el que los locales pisaron el acelerador y abrieron la lata. Antes Sergio Herrera opositaba a salvador con una buena mano a Bryan Gil, pero el Beatle se quedó con ganas y tras un centrazo de Tsygankov, que en la Eurocopa no hizo ni flores pero aquí es un máquina, lo agarró Bryan y lo empalmó de aquella manera ante la pasividad de Vidal y Herrera. Cuestión de millones...
El Girona ha metido pasta este verano. Mucha competición y Míchel no quiere pasar apuros. Pero la filosofía es siempre la misma. Juegan con velocidad, tienen puñales en las bandas, tanto en el extremo como en los laterales. Y en el segundo tiempo así lo demostraron. Encima, si todo lo que hacen les sale, plan malo para el rival. Cuando esperábamos la reacción del equipo tras el descanso, esa charla purificadora de Vicente Moreno a la chavalada, resulta que nos sorprendimos con otro más de los mismo...
Un centro de Bryan Gil desde la izquierda lo mata Torró en el área, Tsygankov la agarra, le hace un roto a Herrando y la cruza a gol. Un balón en el lado contrario lo deja de pechazo Yangel a un Abel Ruiz que suelta un derechazo y pone el cuero en la escuadra. Y por mucho que muevas el banquillo, Vicente, hay lo que hay (¿O mejor decir ay lo que hay?). No mucha opción para buscar algo positivo, así que como es lógico, con el equipo superado, llegó la puntilla de Stuani y la alegría a la grada. Local.
Borrón y cuenta nueva. No es nuestra guerra. Pero no podemos dejarnos golear con tanta facilidad ni demostrar la esencia, la rasmia, los coj... que suele tener como bandera en este equipo. Bueno, como suelen decir los sabios, mejor ahora que más tarde, así se corrigen las cosas. Habrá que ver si es hora de Boyomo o no, habrá que ver si la herida se cura pronto y no deja de ser ese mal partido acompañado del buen hacer del rival, que atesora mucha calidad en sus filas. Habrá que esperar. Pero no mucho. En tres días viene el Celta, otro equipo que anda jugando con alegría. A ver si los que nos vamos alegres al parón somos los rojillos...
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!