Negociación
Osasuna y Vicente Moreno: la intrahistoria de una decisión
Dos reuniones en Valencia. 2 de abril y 19 de mayo. Braulio y Cata salieron encantados después de una intensa rueda de entrevistas. El candidato elegido convencía por el perfil que daba y su destacado conocimiento de Osasuna


Publicado el 29/05/2024 a las 05:00
Viajes. Reuniones en diferentes puntos de España. Llamadas y más llamadas entre ofrecimientos que no cesaban. El proceso de elección del nuevo entrenador ha sido minucioso. Había que encontrar el perfil ideal para encajar con el ecosistema Osasuna. ¿Cómo se llegó a Vicente Moreno? Dos entrevistas fueron la clave. La del lunes 2 de abril y la del domingo 19 de mayo. Ambas en su casa de Valencia.
Ese primer contacto abrió la puerta. “Nos gustó mucho”, confesaba Braulio. Entre una y otra, seguían las entrevistas con más aspirantes, con más de media docena. “Nos citamos para una segunda reunión para resolver alguna duda. Hicimos después un análisis y recabamos información de los sitios donde había estado. También hablamos con futbolistas a los que ha entrenado, como Budimir, cuya opinión es sincera y respetable. Tocaba decidir”.
En el camino, se habían dejado candidatos a un lado y descartado perfiles que se ofrecían. “Había muchísimos entrenadores. Hicimos un filtro, con todos no nos podíamos reunir. Era imposible”. No hubo contactos con nadie antes de que Jagoba Arrasate comunicara su decisión de no seguir el 26 de marzo. “Agradezco todo el tiempo que nos han dado los entrenadores con los que nos hemos visto. Todos ellos nos han dado su visión de Osasuna”, valoraba el director deportivo.
En efecto, Braulio y Cata se habían interesado con una serie de preguntas por el conocimiento de cada uno de la plantilla rojilla, haciendo por ejemplo el ejercicio de qué alineación más competitiva confeccionaría o situaciones de juego para ver el nivel de control. Vicente Moreno enganchó desde el primer día por su dominio. En las reuniones, los técnicos empleaban una tablet como apoyo.
Es sabido que Rubi era la otra opción en firme. Con él también hubo dos reuniones. Pero pesó para encajar con la filosofía de Osasuna que el valenciano tuviera ese conocimiento siendo además un técnico más competitivo. “Sus equipos son competitivos, intensos y verticales. Le da importancia a los miniduelos. Es un trabajador incansable. Representa los valores de nuestro club. No queremos un Jagoba 2.0. Es una continuidad, pero cada entrenador cuenta con su idea. Tiene similitudes, pero con matices. No es ni mejor ni peor”.
Braulio dejaba claro en referencia a Rubi que ningún entrenador “ha rechazado a Osasuna”. La decisión es por convicción. “Ganaremos o perderemos, pero tengo claro que el equipo lo dará todo y eso aquí es muy apreciable amén del resultado”.
RESPALDO EN LAS MALAS
De Vicente Moreno, resaltaba “la humildad, la forma de trabajar, cómo planifica, aparte todas las horas de trabajo. Lo ha demostrado. Para mí, tiene mucho mérito subir de Segunda B a Segunda y luego a Primera. Él viene de abajo. Valoro salir de esas categorías tan duras con éxito a base de compromiso y trabajo”.
¿Incertidumbre o confianza? Braulio anticipó que respaldará al nuevo jefe del banquillo. “Es un cambio traumático y difícil, estar seis años seguidos es muy complicado. Cuando vengan mal dadas, hay que estar cerca y apoyar como hicimos con Jagoba. Creemos en ellos. Por dedicación no va a quedar. Todos los proyectos necesitan temporalidad”.
Uno de los éxitos de estos años ha sido conectar con la grada y contar con la cantera. “Jagoba nos ha hecho mejores, pero nosotros también mejor a él. Teniendo Tajonar, captando futbolistas y mejorando a los que estaban en la estructura. Lo hemos hecho con sentimiento de identidad”.