Osasuna

Vicente Moreno: de curtirse en el fútbol de barro a entrenar en Arabia

El técnico valenciano, criado en el entorno de una familia de agricultores, tuvo un paso efímero por Primera antes de dar el paso a los banquillos

Vicente Moreno, este lunes por la tarde en la calle Nueva a su llegada a Pamplona
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Vicente Moreno, este lunes por la tarde en la calle Nueva a su llegada a Pamplona
Vicente Moreno, este lunes por la tarde en la calle Nueva a su llegada a Pamplona

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Fernando CiordiaGorka Fiuza

Publicado el 28/05/2024 a las 05:00

La relación de Vicente Moreno Peris con el fútbol empezó en Massanassa (Valencia), una población de casi 10.000 habitantes, muy cerca de la ciudad deValencia, donde creció el que luego llegó a ser el espigado mediocentro del Xerez. Venido del fútbol del barro jugó 22 partidos en Primera a sus 35 años, en el ocaso de una carrera que ya apuntaba hacia el banquillo por su visión futbolística.

Al Vicente Moreno jugador no le llegó la oportunidad en la elite pese a haber pasado por las canteras del Levante y el Valencia tras dar sus primeras patadas a un balón en el Falla del Poble al Catarroja. Mientras, el actual entrenador de Osasuna se fue formando en una familia vinculada a la agricultura.

24 años en su pueblo

Hasta los 24 años vivió en su pueblo, con el que mantiene un gran arraigo, pero salió de casa cuando cambió Paterna por el Ontinyent. Se le había pasado el tren del debut en el Valencia y siguió pisando la Segunda B para hacer camino. El Guadix (Granada) fue su siguiente parada antes de recalar en Xerez, donde echó raíces ya en Segunda hasta esa efímera experiencia en la máxima categoría. Allí se le considera toda una leyenda por su huella como jugador y después como técnico durante 12 años.

“Un friki del fútbol”

Vicente Moreno, un tipo tranquilo en su discurso, abre la puerta de Osasuna. Estaba sin equipo y no ocultaba sus ganas de entrenar tras el adiós prematuro en Almería este curso. “Lo llevo mal. Le preguntas a otra gente y cree que vas a vivir muy bien. No podemos quejarnos y tenemos posibilidades gracias a nuestros salarios, pero hablamos de un trabajo que necesitas. El fútbol lo viví de jugador y de entrenador, y no me veo haciendo otra cosa. Incluso en las situaciones difíciles o desagradables, las disfrutas. Sin el estrés, tu cuerpo no se siente bien”, comentaba en una entrevista concedida a Relevo hace cuatro meses.

Y es que el valenciano es un enamorado del balompié. “Sí, soy un friki del fútbol”, confesaba a IB3 en una entrevista en la que se considera “meticuloso y exigente”, a la vez que intenta “tener buena relación” con sus grupos de trabajo. En esa charla Moreno decía que su forma de desconectar es ejercitarse en el gimnasio.

La experiencia de Arabia

Antes de la reciente experiencia en Almería, Vicente Moreno dio un giro radical aceptando la propuesta del Al Shabab para entrenar en Arabia, con toda la polémica que rodea siempre al territorio.

“Cuando me voy lo primero era ver el escenario. Creo que voy a un club que me permitiría estar cerca de ganar cada semana, y se cumplió, peleamos por la Liga. Me quedé con la experiencia del jugador local, que tiene calidad y tienen margen de mejora, no solo futbolística, sino de hábitos. Y ayudamos en esa mejora. A nivel personal era una prueba. Hay muchos prejuicios, tienes que ser abierto y flexible. Me costó, pero me adapté”, confesaba sobre la decisión de entrenar allí en la 2022-23.

Carácter y versatilidad

El equilibrio es uno de los grandes activos de los equipos de Vicente Moreno, un entrenador que saltó al estrellato por su doble ascenso con el Mallorca de Segunda B a Primera. Un técnico que suele apostar por el 4-2-3-1 o el 4-3-3 y que en buena medida tiene tintes camaleónicos para adaptarse a las plantillas que se ha ido encontrando. Eso sí, su sello inequívoco parte de la intensidad en los duelos para construir el juego. “Es muy competitivo”, destacan algunos técnicos que han seguido de cerca su trayectoria.

“A mí me gusta que mis equipos manejen bien todos los registros, porque te hacen falta en todos los partidos dependiendo de muchos factores”, comentaba en su presentación hace casi un año en Almería, como prueba de esa versatilidad. No se cierra en banda y es algo que ha gustado en Osasuna. En función de las plantillas se ha inclinado por un juego más directo -con Budimir en el Mallorca- o de mayor control de la pelota.

Balón parado y metódico

Por otra parte sí es cierto que Vicente Moreno suele dar continuidad a un mismo bloque cuando funciona, sin demasiadas oscilaciones en los nombres, otra característica que le define. Suele confiar en un núcleo duro y rara vez se sale del esquema de cuatro defensas, aunque en momentos puntuales sí ha empleado un tercero. También ha apostado en algunas fases, sobre todo fuera de casa, por un doble lateral en la banda para reforzar la parte defensiva.

A eso añade un arma que suele funcionarle como el balón parado, donde Osasuna tiene una estructura poderosa para sacarle partido. Su segundo, Dani Pendín, está en la sala de máquinas.

En el club entienden que su libro de estilo, tanto futbolístico como personal, puede encajar adecuadamente en un momento como el actual. Se trata de un entrenador metódico, pero con cierta mano izquierda para simplificar los procesos. Vicente Moreno supo sacar provecho de Budimir en su eclosión en Mallorca y después tuvo a otro gran atacante como Raúl de Tomás en el Espanyol. Vuelve a encontrarse con el croata, quien ha dado una opinión muy favorable.

Discreto

A esta radiografía cabe sumar su carácter: serio, discreto, educado pero con empatía en sus mensajes. En 2019 se hizo viral un vídeo en el que se dirigía a los jugadores del Mallorca, recién ascendido a la élite. “Llegamos ya diez minutos tarde y algunos con las caritas. Y las caritas me van a durar 30 segundos. Alguno está aquí regalado, en Primera. Ya no aguanto más”, les decía a los jugadores.

En las ruedas de prensa suele hilvanar largos mensajes pero sin dejar titulares llamativos. No da excesivas pistas, en la línea por ejemplo que seguía también Arrasate. Le gusta tener todo bajo control y destacan su capacidad de trabajo incansable.

Mirada a la cantera

Vicente Moreno ha trasladado que sabe el terreno que pisa en Pamplona, donde Tajonar adquiere un papel fundamental y debe ser la piedra filosofal. El valenciano ha dado paso a varios nombres en sus anteriores etapas, el más sonado, el de Luka Romero en el Mallorca con tan solo 15 años, el más joven en debutar en la Liga.

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