Osasuna - Betis
El cabreo monumental de Arrasate, expulsado tras el show arbitral en El Sadar
La roja a Moncayola y la acción del 0-1 encendieron los ánimos


Actualizado el 05/05/2024 a las 18:02
La despedida a Víctor García Verdura lo decía todo. El Sadar expresó su malestar por dos jugadas clave que mermaron las opciones de Osasuna. Por un lado, la roja a Moncayola en una acción fortuita en la que el canterano tuvo la voluntad de jugar el balón y, por otro, el gol del Betis cuando Osasuna tenía 9 futbolistas porque el árbitro hizo caso omiso a Alejandro Catena, esperando para entrar entre las peticiones del banquillo y del cuarto. Una negligencia que costó un precio muy elevado. Arrasate, expulsado por sus protestas, queda a la espera de conocer la sanción cuando solo restan cuatro jornadas. Se expone mínimo a dos partidos.
Todo este cúmulo de despropósitos, bajo el beneplácito del VAR comandado por Martínez Munuera. De hecho, en la primera jugada llamó al orden al colegiado principal, que había valorado con falta y amarilla la entrada de Moncayola. Un panorama que cambió en este fútbol del frame . La imagen congelada mostraba la bota del canterano en la cabeza de Miranda. Roja de libro, claro.
García Verdura fue cambiando su postura pese a que pudo ver como efectivamente Moncayola quiso disputar el balón en todo momento. No había voluntariedad. Unos segundos delante de la pantalla bastaron para anular la amarilla y expulsar al centrocampista, resignado. Su segunda expulsión. En inferioridad, con 0-0 y en el minuto 25. Una cuesta muy empinada, que se puso imposible de escalar tras el 0-1 obra de Ayoze. Una secuencia que quizá indignó más que la expulsión.
ARRASATE, CABREO Y ROJA
El enfado de Jagoba Arrasate fue el fiel reflejo del osasunismo. El entrenador terminó expulsado cuando los rojillos estaban con 9 jugadores sobre el césped y llegó el gol del Betis. El árbitro García Verdura no dio luz verde para que entrara Catena, que había sufrido un golpe anterior. Raúl había echado el balón fuera. El árbitro ignoró completamente las indicaciones desde la banda.
En esa defensa del área, Ayoze aprovechó la inferioridad para cabreo mayúsculo del técnico de Berriatua, que ya se había encendido pidiendo permiso para que entrara el central. El tanto despertó sus protestas airadas, incluso dentro del terreno de juego para mostrar su malestar de forma expresiva. La indignación era importante. La grada, que se sentía igual, arropó al entrenador cuando se marchó camino a los vestuarios. En el acta aparece que “Arrasate entró varios metros en el terreno de juego protestando y gesticulando”. El entrenador había sido expulsado por “salir del área técnica, gritando y gesticulando” en señal de protesta, según el acta.
El Sadar fue un clamor y se vivieron momentos de máxima tensión. Porque a la toma de decisiones se unió una actitud prepotente y amenazante del colegiado con Osasuna en esa ola de desesperación, donde lejos de mostrar talante echó más leña al fuego.
Por ejemplo, con una amarilla no mostrada Guido Rodríguez, que frenó un avance prometedor de Iker Muñoz. Pitada y protestas. Para amonestar en anteriores ocasiones había empleado otro rasero. Tampoco acompañó el criterio. Al final del choque Aitor Fernández fue a pedir explicaciones, ya más en frío. Osasuna se sintió perjudicado.
El árbitro refleja que se lanzó "una bola de papel"
García Verdura amplió el acta en el apartado de ‘público’ para recoger su momento de retirarse al descanso. “Se lanzó una bola de papel hacia donde nos encontrábamos , sin llegar a impactar en ninguna persona. Dicho objeto se lanzó desde una zona de la afición local, identificados por las camisetas que portaban”, redactó.
