Esperpéntico adiós a Europa
Osasuna cae ante un Valencia en un partido que mereció, como mínimo, empatar


Publicado el 15/04/2024 a las 23:29
A ocho puntos, a falta de disputarse 21 pero de una manera rocambolesca, esperpéntica, increíble, casi inaudita de alejarnos de las plazas europeas y de casi toda opción de competir al otro lado de los Pirineos en la temporada del adiós de Jagoba. Se puede ganar, se puede empatar pero perder así, duele. Porque lo mejor de todo es que Osasuna no ha merecido perder contra el Valencia. Pero...
Esto es fútbol, papá, que decía un Bordalás que ha dejado mucha huella en este Valencia de Rubén Baraja (y Albelda reparte, que decía el otro) como por ejemplo el tal Foulquier, un sospechoso que ya me dirá cómo termina todos los partidos de rositas sin ni siquiera amonestación verbal, o esas triquiñuelas de Javi Guerra y demás al perder tiempo. Aunque luego den siete minutos, aunque se jueguen tres... Y como tal deporte, puede que se den partido como el que nos dejó con regusto amargo. No por la derrota...
Osasuna mereció mucho más contra el Valencia. Los ché tuvieron diez minutos de inspiración que les sirvió para marcar el único gol, aunque antes tuvo Hugo Duro una de empujar tras pifia de Sergio Herrera y Juan Cruz y luego Jesús Vázquez, el hijísimo, casi hace el segundo pero respondió bien el meta rojillo. Y punto. Nada más. Rien de rien, así se resume el bagaje ofensivo de los visitantes en un partido en el que los rojillos lo intentaron más y se vieron privados, otra vez, de nuevo, llueve sobre mojado, de dos penaltis...
Los rojos salieron como deben hacerlo en casa, con el cuchillo entre los dientes. Las ocasiones llegaron pronto, pero sin puntería. Parecía que Budimir echaba de menos su máscara, ya que falló lo que otros partidos metía a la cazuela. Incluso Moi la tuvo, con un disparo despejado por un rival cuya trayectoria moría en el poste. Los detalles, amigo Juan. los detalles. Caprichosa pelotita que no quería entrar...
Entró la de Almeida, en una jugada en la que Juan Cruz sale retratado. El lateral, que poco antes casi mata a Sergio en un mal entendimiento que dejó la pelota franca a Hugo Duro, se come el desmarque al centro y descuida su espalda. Luego el disparo, cruzado y raso, no encuentra ningún tipo de oposición y esta vez sí quiere entrar. Caprichosillo cuero cosido con marca deportiva en uno de los hexágonos...
Y mientras en el área contraria Javi Guerra soltaba una patada a Budimir que ni el pitolari ni el VAR hacían mención de mirarla. Curiosamente una patada similar a la que sí pitaron en el descuento. ¿Criterio? Que le pregunten a Berchiche, que aún anda rebotado porque su mano no era penalti cuando la circular de hace tres años dice lo contrario. Si es que hay que leer más, amigo Yuri. El caso es que ni por esas se empataba, se daba paso al descanso y a ver si se arregla esto...
Osasuna se hizo acreedor de empatar y ganar el partido. Herrando cabeceó por encima del larguero, Budimir no acertó en boca de gol, las ocasiones llegaban sin materializarse hasta que el esperpéntico espectáculo de unos y otro alcanzó su colofón con el penalti del descuento. Ojo, penalti que se debió de repetir, ya que Mamardashvili en el momento del chut está con los pies por delante de la línea, pero... La pena es que todo el mundo va a hablar del penalti del Cisne, se van a hacer memes, se va a decir que nadie ha tirado tan mal una pena máxima (que le pregunten a alguno del Mallorca por ejemplo, o a Raulito el del Madrid cuando lo tiró arriba ante Barthez en los cuartos de final de la Eurocopa 2000...).
Una pena. La verdad es que el choque donde más se necesitaba ganar, donde más comunión debería haber, donde la grada se iba a pronunciar (callada como eunucos o castrati) y al final todo sale torcido. Y es que este deporte que tanto nos gusta tiene de vez en cuando cosillas como esta, encuentros increíbles, esperpénticos, horrorosos, en los que todo sale mal y hasta el que no falla nunca decide hacerlo este mismo día. Borrón, cuenta nueva y a pensar ya en el Rayo y en que la despedida de la temporada sea lo más honrosa posible...
¡Hasta la muerte, Forofilo hasta la muerte!