Que no son 11, que son 21
Derrota esperada en Montilivi en un encuentro en el que se pudo sacar algo


Publicado el 09/03/2024 a las 23:28
A este Girona, al de los millones, al apadrinado por el Manchester City y con esta plantilla es muy difícil ganarle y lo normal es que pase lo que ha pasado este sábado en Montilivi, que te mojen la oreja y te vuelvas de la falda de los Pirineos catalanes con derrota en la mochila. Y eso pese a tener oportunidades, pese a poder sacar algo más, pese a no ser superados como lo hicieron en El Sadar, que ese 2-4 final fue engañoso ya que les ganábamos 2-1 a la hora de partido. Y esta vez me quedo con la misma sensación. Se pudo sacar más...
Sacar más jugadores. Y antes. Jagoba es todo lo bueno que queremos, pero como toda perfección suma taras o defectos. Y con los cambios acumula una cátedra de errores que parece que no se da cuenta de que es donde puede mejorar. Y bastante. Esta temporada nos ha pasado en más de una ocasión, comenzando con la vuelta en Brujas y terminando (esperemos que termine) en el choque contra el Girona. Hace tarde y mal los cambios, cuando tiene que amarrar no amarra y cuando tiene que arriesgar... Pues eso, tampoco arriesga.
El día anterior al choque liguero el míster se desmarcó con unas declaraciones en su rueda de prensa que, cuanto menos, daban que pensar. "Apelo al compromiso de los once contra el Girona", dijo el de Berriatua. Vale, es una manera de hablar, se refiere a que el equipo debe estar comprometido, todos a una, hay que sumar para seguir creciendo que decía Joselo y tal y cuál. Pero no. Qué va. Forma de hablar dice, ja, ja, ja. Que va a ser cierto, que lo decía por su once...
Osasuna tiene actualmente 21 jugadores en el primer equipo, con la baja de Barja y tras las salidas del Ávila Chimy (por lo menos no se ha puesto Soria Primo) y Darko Brasanac. Hay que echar mano de la cantera para las convocatorias, pero por lo que parece, el técnico confía en sus once y a correr. Si no, ¿de qué diantres tarda tanto en permutar, cambiar, oxigenar, mover banquillo o como leñes se diga? Y en esta faceta llueve sobre mojado, que en estas fechas y con los frentes que entran por Europa hasta suena redundante...
Minuto 65, 1-0 perdiendo desde el minuto 12, no se ve atisbo de reacción, empiezan a fallar las piernas y... sin cambios. En el banco gente como Moi, Raúl García de Haro, Pablo Ibáñez, Iker Muñoz, Juan Cruz... Nada. Ni tan siquiera intentó cambiar esa defensa de tres centrales y dos carrileros para reconvertirla en un 4-42 para tratar de meter presión al rival e ir a por un punto al menos. O más, quién sabe. Se quedó más pendiente de no recibir otro que de ir a por algo que te diera premio. Y cuando quiso, no pudo...
No pudo porque llegó el 2-0. Pese al no penalti de Catena, pese al no gol de Savio anulado por faltita de Stuani, pese a no tener ocasiones ni crear o generar medio peligro. Va a ser que Arrasate se está convirtiendo en Luis Enrique, con su guardia pretoriana y que nadie le tosa, estos son mis 11 y los demás no me importan. Si no, no se entiende.
Y encima ahora el runrún de la renovación, flaco favor le hizo Braulio poniéndolo a los pies de los caballos mediáticos cuando el míster puede estar pensando en hacer las maletas o buscar otros destinos. Es justo, nunca ha sido de proyectos largos y aquí ya dio la impresión de que esta campaña se quedaba por el doble premio de Supercopa y Conference League. Pero tras el año que ha pasado, incluso lo normal hubiese sido un adiós con dos besos, un homenaje y aplausos por todo lo alto, como Miguel Induráin.
Ahora la cosa va como va. La Famiglia sigue empeñada en enturbiar las cosas con las negociaciones forzadas. ¿Y si se quiere ir? Demasiada presión como para decir que no, y desde los estamentos propagandísticos del club saben muy bien cómo jugar esas cartas para colocar a la opinión pública, al vulgo, a esa masa de compromisarios controlada a lo marioneta, giñol, ninot fallero o muñeco Monchito en contra o a favor. Basta con ver el silencio administrativo al que tienen sometidos a los jugadores, quienes hace poco salían a ponerse ante los micrófonos día sí y día también y ahora, pues eso... Chitón.
Chitón con todo lo que moleste y poco detalle con el aficionado que se deja los dineros. Lo justo, ni firmar material, otra semana más, camisetas, balones, pósters, cromos... Señor qué cruz para estampar una firmita, ni que fuera la del divorcio o, en su defecto, la de la herencia. Con el esfuerzo, justo, con la gente justa, con los jugadores justos. Lo justo es lo correcto, suelen decir los leguleyos, aunque hay excepciones bien honrosas y prefiero no poner ejemplo. Lo que está claro es que Jagoba, con los cambios, se queda muy justo.
Ahora viene el Real Madrid. Con lo justo, por las lesiones, y con ese chico que también es bastante justo, que llora que llora como la Zarzamora por los rincones (o esquinas del córner). A ver qué partido empiezan a calentar desde Madrid, se viene semanita de Buyo, de petardazos, de racismo a cascoporro en Pamplona, somos lo peor de la tierra, somos los más malos del mundo, somos los terroristas, descendientes de Belcebú y del toro que mató a Manolete. Pero una cosa tengo muy clara, no como Arrasate. No somos 11, ni siquiera 21. Somos muchísimos más y vamos a animar hasta el último segundo para que la victoria se quede en El Sadar. Somos Osasuna.
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!