

Publicado el 04/03/2024 a las 23:45
Más bien parecía el aeropuerto (internacional) de Noáin tanto avioncito sobre el verde. Avioncito de Sergio Herrera tras hacer un paradón a remate de cabeza de Guridi, que le gana el salto a Mojica pese a que el colombiano le saca 6 centímetros a su rival. Esos brazos estirado y esa mirada de locura que contagia a cualquiera. Leñe, si servidor se puso a hacer de Cessna en la redacción... Y luego el otro, el de vuelos internacionales, el que anda que se sale pese a que vaya de Di Caprio en la peli esa de los Mosqueteros, que no Mosqueperros. Un Budimir que despliega las ala de cisne y vuelve a traernos imágenes de la pista de aterrizaje. O mejor, de despegue, porque van lanzados...
Osasuna se lanza. El comandante Jagoba pone rumbo a un final de competición que va cobrando un color de lujo. Con un Budimir más enchufado que los expolíticos y las puertas giratorias, Koldo, qué hay de lo mío. Y que amenaza a gente como Bellingham e iguala a otros como Morata o Dovbyk. Ahí es nada. Con 14 goles en la Jornada 27 y con Croacia clasificada para la Eurocopa y con el pelaje impoluto, como quien ni se despeina y hace goles con una facilidad increíble. Como churros.
Jagoba había hecho cambios notables en el once titular, dando salida a gente como Torró, Moncayola y Kike Barja en una defensa donde Herrando, que nos dio el susto de la noche, está creciendo como el trigo en primavera. Areso y Mojica a las alas, defensa de cuatro y a ver si la maldición del Alavés con los rojos sigue intacta, que los pobres llevan sin mojar más tiempo que firmar camisetas la plantilla rojilla. Quien dice camisetas dice balones, banderas, bufandas y todo ese merchandising que bien se empeñan en vender a precio de oro pero que a la hora de dedicar un minuto a estampar una equis parece tarea complicada. Cosas que han cambiado con los tiempos, que se ha pasado de ser familia a La Famiglia...
El amigo JIM anda mosqueado con las lluvias, más que nada porque afecta a los tapetes de LaLiga y luego se transfiere en forma de lesiones de los futbolistas. En San Mamés cayeron De Jong y Pedri, y este lunes lunero en El Sadar, les tocó a unos cuantos. El primero de todos Kike Barja, a quien parece que alguien le ha echado mal de ojo. Como dice el amigo Finks, ánimo al de Noáin y que se quede en un susto. Pero es que ahí no pararon los sustos, que luego fue Abdel Abqar del Alavés el que dejó su plaza a un compi tras fastidiarse. Mismo camino, el del aterrizaje en las duchas, siguió en el segundo tiempo el internacional, David García, aunque este parece pinchazo en el muslo trasero. Y para terminar, el susto de Herrando, cuya rodilla derecha se marcó un hula-hoop que nos puso los pelos de la nuca erizados. Menos mal que el chaval volvió...
Tarde-noche esperada, partido de pelea, bonito, con buen juego de un Osasuna que ya atesora un punto más que la histórica pasada campaña a estas alturas. Con los dos de arriba en el horizonte, Girona y Real Madrid, y sin miedo a nada. Con el killer enchufado, con la defensa soberbia, con relevos desde el banco que dan la talla y con una preparación de partidos que se está viendo que funciona. Tres victorias y un empate en las últimas cuatro jornadas. Y porque en Las Palmas no anduvieron finos, que si no...
Osasuna va de cine. A lo 'El hombre de la máscara de hierro', título que nos vamos a hartar de leer estos días tras el chicharro de Ante que dejó los tres puntos en Pamplona. Pero hay muchas máscaras famosas en el histórico del celuloide, desde 'El fantasma de la ópera' o 'La máscara' de Jim Carrey sin olvidarnos de la más familiar, 'La guerra de las galaxias' y ese Darth Vader reconociendo la paternidad de Luke Skywalker. Sin mencionar la de Agamenón o la de Tutankamón, históricas ambas. Pero la máscara de la felicidad la tenemos ahora mismo en Pamplona, es de cisne, es croata y despliega las alas y las pluma como nadie. Vaya chicharrazo...
Y eso que Rubén García se la deja "para empujar", que diría el otro. El croata recibe en la frontal, controla el esférico, lo doma, lo mima, lo orienta a la izquierda y suelta un zurdazo con marchamo de zurriagazo que no se lo quita nadie. Sivera sólo hizo lo que pudo hacer, estirada para la foto, haciendo más bello, más plástico si cabe el tanto, adornándolo para que oposite a mejor gol de la semana y, seguramente, uno de los mejores del mes.
Para entonces el meta visitante había negado el gol al Joker antes de que Sergio Herrera hiciera lo mismo a Samu Omorodion,. o David García había cruzado en exceso un cabezazo al primer palo tras un córner, o el propio Budimir había rematado dos veces sin éxitos. Y el palo, vaya palo, de Omorodion al filo del descanso en una jugada iniciada por el meta loca, vaya churro que tuvimos. Y más intercambio de golpes en el segundo tiempo, y más ocasiones, idas y venidas en un encuentro loco que no gusta a los técnicos pero que apasiona al aficionado al fútbol. Máxime si la balanza termina cediendo del platillo de los tuyos.
Ahora a recuperar al equipo, a que los sustos se queden en eso solo, a preparar el siguiente choque, a seguir soñando con volar, con enmascarados de los buenos, héroes y no villanos. A seguir peleando para hacer de este último tercio de la competición en un campo en el que poder soñar y encontrar la felicidad que tanto se nos ha negado en la primera mitad del año. ¿Es un pájaro?¿Es un avión?¿O es un cisne aquello que golea desde el cielo? No, es un avioncito enmascarado...
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!