Osasuna
Una variable por Enric Gallego condicionó las pérdidas
Osasuna abonó al Getafe otro millón adicional por la salvación de la 21-22 tras perder un litigio, y ahora el recurso ha sido rechazado


Publicado el 30/10/2023 a las 05:00
Osasuna pagó un millón de euros más al Getafe dentro de la operación que englobó la llegada de Enric Gallego de enero de 2020. La cantidad representa una variable por la permanencia del equipo rojillo en la temporada 2021-22 que figuraba en aquel contrato.
Al negarse el club a satisfacer ese dinero por entender que el delantero ya no estaba en la plantilla, la entidad madrileña llevó el caso a un tribunal de arbitraje ante LaLiga, que le dio la razón a finales de 2022. Después, Osasuna trasladó el asunto al Tribunal Superior de Justicia de Madrid pidiendo la nulidad del laudo, instancia que el pasado 3 de octubre ha fallado en contra. No cabe posibilidad de recurso y además se deberán pagar las costas.
El club abonó hace unos meses este dinero, a expensas de recursos, y lo ha contabilizado en las cuentas del ejercicio anterior. Precisamente, ese millón ha sido una de las razones por las que las pérdidas hayan aumentado. En su informe económico presentado el viernes, la entidad ya reconoce ese impacto “tras resolverse negativamente para Osasuna el litigio por la salida de Enric Gallego”.
El conflicto con el Getafe viene por la interpretación del contrato. El jugador llegaba en aquel mercado de invierno cedido con opción de compra obligatoria en caso de salvación, hito que se cumplió. A partir de entonces, Osasuna estaba obligado a pagar por sus derechos 2 millones a los que se añadían los bonus de 2 millones adicionales distribuidos en cada una de las dos temporadas (2020-2021 y 2021-2022) si el equipo mantenía la categoría en Primera.
Se abonaron 3 millones de global, pero ese cuarto quedó en el alero. El 12 de agosto de 2021, Osasuna comunicaba que cortaba de forma unilateral el contrato de Gallego al no entrar en los planes de Arrasate. El club navarro entendía que si empezaba la Liga, solo tres días después, tendría que pagar ese millón extra si alcanzaba la meta de la salvación.
SE CONSIDERA QUE EMPEZÓ LA TEMPORADA
Pero la tesis del Getafe era opuesta: la campaña estaba iniciada desde el 1 de julio, cuando Enric Gallego seguía aún en Osasuna. Y así se lo han reconocido ahora en la justicia. Tampoco jugaba a favor de Osasuna que, por otro lado, el juzgado considerara que había que pagar el contrato íntegro al jugador. Era una forma de interpretar que se estaba cubriendo la temporada entera.
“Osasuna tenía la obligación contractual ‘civil’ de pagar dicho importe variable del precio que se reclamó por el Getafe al darse las condiciones establecidas y pactadas”, recoge la sentencia, que centra el debate en la literalidad de las cláusulas del contrato, especialmente en la palabra “durante”, que cambia la interpretación. El Getafe defendía que el pago se ejecutaría “durante el periodo de vigencia de la relación laboral entre el futbolista y Osasuna militando en Primera” y no que “el jugador mantuviera vigente su relación con Osasuna al inicio de la temporada 2021-22”.
Se concluye que Enric Gallego tenía contrato con el club rojillo durante ese curso, puesto que “en el ámbito de los jugadores profesionales de fútbol viene determinada por temporadas deportivas con inicio el 1 de julio y finalización el 30 de junio del siguiente año”. El árbitro razonó de esa forma qué se debe entender por temporada.
La sentencia respalda el laudo anterior. “Se trata de cuestiones relacionadas con el fondo del debate resuelto por el árbitro en dicho procedimiento y la Sala no puede ni siquiera ni debe entrar en el acierto de esos juicios porque desvirtuaría la finalidad del arbitraje”.
UN FICHAJE QUE SE ENCARECIÓ DEMASIADO
La operación de Enric Gallego ha quedado finiquitada en 7,5 millones sumando los pagos al Getafe (4 millones con la cifra actualizada) y al propio jugador (3,5 millones por dos campañas y media de salario íntegro). Con el delantero, también se produjo una disputa en los tribunales ya que Osasuna se negaba a pagarle el sueldo de la temporada 2021-2022. Sin poder alcanzar un acuerdo amistoso, el club rescindía su contrato ese agosto de 2021 apremiado por la urgencia de que empezaba la Liga y desactivar la variable del millón al Getafe.
Un mes más tarde, el delantero catalán presentaba la demanda por despido improcedente. Osasuna era condenado a pagarle todo, 1,2 millones hasta junio de 2022, pese a entender que se deberían haber descontado los 500.000 euros que le abonaba el Tenerife, su nuevo destino, ya que no se podía considerar perjudicado. La jueza consideró que existía por contrato una cláusula que fijaba la indemnización en caso de despido, como pasó. En temporada y media, Enric Gallego jugó 36 partidos y solo marcó 3 goles. A sus 37 años, sigue en el equipo insular siendo además uno de los destacados. En las dos anteriores campañas, ha marcado 23 goles y en la presente lleva 4. Acaba de renovar hasta 2025.