Análisis
La realidad de Osasuna
Tras unos años de crecimiento y fuertes inversiones, al club le llega la hora de plantearse la venta de uno de sus futbolistas


Publicado el 29/10/2023 a las 05:00
El peor balance económico en la mejor temporada deportiva. El club comunicaba el viernes 5,1 millones de pérdidas, un escenario más negativo que el contemplado hace un año (-1,6 millones) y en diciembre (-3 millones). Es un dato que invita a la reflexión, lo mismo que el referido a la deuda neta, de 61,1 millones, en el marco de CVC y su préstamo de 52 para devolver en los próximos 40 años a un interés bajo. Preocupa la foto, aunque no tiene nada que ver con el descontrol de épocas pasadas.
¿Qué ha pasado para llegar hasta aquí? El proyecto se ha hecho fuerte más allá de la acertada gestión deportiva de Jagoba Arrasate en el banquillo y de Braulio Vázquez en el despacho. Las inversiones han sido cuantiosas. Por un lado, la reforma del estadio y la recompra de una parte de Tajonar. Por otro, los fichajes y las renovaciones para retener a los mejores. Sin olvidar el efecto del covid. Todo eso ha marcado el latido de un club inconformista en su avance. Ha sido su política y tiene doble mérito porque lo ha hecho sin poder acogerse a una ampliación de capital y sin vender a ninguno de sus futbolistas. Por ahora.
Es precisamente este asunto el que ahora cobra una especial importancia. Ni mucho menos va a sacar el altavoz en el mercado pidiendo ayuda, pero los tiempos de ser rígidos con las cláusulas de rescisión pueden haber pasado. Es la realidad y esto se está valorando. No debe ser traumático.
“Otra fórmula es a final de cada temporada que cada uno de los 19.000 socios ponga 1.500 euros”, exageraba hace unos días Fernando Roig (Villarreal), justificando en su caso la necesidad de vender si los ingresos no dan. Es complicado que los de Osasuna alcancen un escalón mayor. Se ha subido en patrocinios, abonos y taquillas, pero se vislumbra el techo. La dimensión es la que es. Y se asume.
El club nunca debe despegar los pies del suelo. Lo mismo sucede con la televisión. Difícilmente se irá a más cuando una parte va a CVC, la bolsa del reparto se ha estancado y será complejo mantener esa variable de quedar en una posición media-alta en la tabla.
Una venta también puede empastar con el deseo del jugador en probar nuevos retos, postura comprensible si considera que su ciclo ha terminado. Unas recientes declaraciones de David García dan pie a pensarlo. "He vivido los momentos más duros y los más bonitos. Ya me siento satisfecho", dijo a Radio Marca. Ahora bien, deberán llegar ofertas. Los valores que viene asignando la web Transfermarkt simbolizan crecimiento, pero no dejan de ser una estimación. Mandará la realidad.
EUROPA Y LA COPA
La exposición de la foto económica llega después de una campaña histórica con el pase a Europa y la final de Copa. Una doble inyección de osasunismo que quedará grabada en la memoria de la afición y que tiene letra pequeña.
Había previstos unos gastos de salarios de 43,4 millones, pero el séptimo puesto y la clasificación para La Cartuja incrementaron los premios individuales, además de las primas colectivas, hasta los 47, 1 millones (2,7 cobró el personal deportivo y 1 el no deportivo).
Eso tuvo un impacto en las cuentas, no tanto como el pobre rédito de la Federación por la caótica final de Sevilla: menos de un millón gastos aparte. No volvió ni la mitad del dinero que pagaron los socios, que hicieron frente a cantidades elevadas por una entrada de la que una parte iría por ejemplo al concierto de Marta Sánchez. El club no sabe todavía, medio año después, el desglose de unos costes que sorprenden.
Europa tampoco fue un chollo, amén de que el séptimo puesto da beneficio posterior. Se optó por una plantilla más competitiva al considerar el escenario de la fase de grupos de la Conference, donde la ganancia mínima era de 3 millones. Ese desfase figura en el presupuesto, lo mismo que los 400.000 euros a los despachos de abogados que intervinieron en la defensa de Osasuna ante la UEFA.
Puede que vengan nuevos tiempos con una venta que no debería extrañar, mientras se ordena la deuda para que sea solo de CVC, respirable aunque a cuatro décadas vista, y se intenta mantener la estabilidad en Primera y fortalecer más si cabe la cantera.