Sentencia
La apuesta búlgara y de Osasuna era buena
Apostó 7.800 euros al Barcelona-Osasuna de 2020 y a un partido de la segunda búlgara. Se la anularon por sospechosa. Pero ha ganado


Actualizado el 16/10/2023 a las 07:30
La misma jornada en la que el Barcelona recibía a Osasuna en noviembre de 2020, a 2.400 kilómetros de la ciudad condal se disputaba el partido de la segunda división búlgara entre el Lokomotiv Sofia y el FK Septemvri Simitli. Dos partidos sin conexión alguna, salvo porque un ciudadano gallego decidió hacer una apuesta combinada por ambos por un valor 7.840 euros. Una cantidad tan elevada y a un encuentro tan remoto como el búlgaro llamó la atención de la casa de apuestas, que decidió cancelarla antes del inicio del partido. Tres años después, la Audiencia de Vigo ha dado la razón al apostante y ha confirmado que la cancelación de su apuesta combinada fue “injustificada”, condenando a la plataforma a abonar al demandante los 64.719, 20 euros que ganó.
Aquel 29 de noviembre de 2020, Osasuna cerraba un noviembre negro con una goleada en contra en el Camp Nou. 4-0 perdieron los navarros a puerta cerrada, en aquel fútbol de pandemia. Para la casa de apuestas en la que pujó el ciudadano gallego, el partido entre culés y rojillos era la apuesta “baja y segura” con la que habría “camuflado” una apuesta irregular en la segunda división búlgara. A un partido que acabó con 2-0 a favor del Lokomotiv Sofía, que marchaba segundo, sobre el FK Septemvri Simitli, duodécimo.
La plataforma canceló la apuesta antes del inicio de la jornada al entender que hubo “ventaja desleal”. Pero el juzgado de Primera Instancia nº 1 de Vigo concluyó que la casa de apuestas no estaba autorizada a cancelarla y que no había aportado ninguna prueba sobre el conocimiento previo del resultado. Tampoco acreditó una posible conducta fraudulenta del apostante.
La casa de apuestas argumentaba que había varios indicios para sospechar. Entre ellos, que había utilizado una VPN, que había cedido su cuenta a un tercero porque en solo dos horas consta ese día una apuesta en Barcelona y otra en Madrid desde la misma IP y que la cantidad apostada era “anormalmente alta” para el historial del demandante, que reconoció que desconocía la liga búlgara pero que suscitó su interés al combinarla con un partido como el del Barcelona y Osasuna. Para los jueces, todos estos indicios “han quedado en meras conjeturas” y no se ha aportado al caso prueba alguna de que el apostante conociera el resultado del partido de la segunda división búlgara cuando realizó la apuesta. Por tanto, condena a la plataforma al abono del premio que ganó con su apuesta