Azpilicueta: "Está claro que para mí va a ser especial pisar El Sadar e ir al vestuario visitante"
El 16 de mayo de 2010 disputó su último partido con la camiseta de Osasuna, frente al Xerez. 13 años, 4 meses y 11 días después, el gran defensa navarro vuelve a El Sadar, pero lo hará en el equipo contrario


Publicado el 27/09/2023 a las 05:00
Parece mentira, pero después de 17 años como profesional, César Azpilicueta se enfrentará este jueves 28 de septiembre por primera vez a un exequipo. Es lo que tiene ser fiel a un club durante mucho tiempo y que, por añadido, esas experiencias longevas se hayan dado en países diferentes. En mayo de 2010, Osasuna se enfrentaba en El Sadar al Xerez y, tras un insípido 1-1, los andaluces descendían a Segunda División. Vestido de rojo, en el lateral derecho, Azpi no sabía que iba a disputar su último encuentro como osasunista y mucho menos que tardaría una eternidad en volver a ese estadio. El día está a punto de llegar. Después de una etapa en Marsella con luces y sombras y un ascenso a la gloria con el azul del Chelsea, el futbolista navarro fichaba este verano por el Atlético de Madrid, un club que le pega mucho, con carácter, y en el que ha caído de pie.
A sus 34 años, el zizurtarra vuelve en el bando contrario. Muchos soñadores querían verlo de nuevo de rojillo, pero Azpi pisará el verde -si el Cholo Simeone lo estima oportuno- en el equipo contrario. Viene de la alegría de ganar al Real Madrid en el derbi de la capital y, aunque reconoce que la sensación de cruzar por el túnel de El Sadar como rival será algo que no ha vivido nunca, piensa en repetir triunfo contra Osasuna, el club al que tanto debe.
¿Qué tal se encuentra en vísperas de volver a casa?
Muy contento. Es una situación única, porque nunca me había pasado que tuviera que jugar de contrario en El Sadar. Es una fecha importante.
Cuando iba a fichar por el Atlético de Madrid, de las primeras cosas que pensó es en que iba a volver a El Sadar como rival.
Es que cuando no conocía otra cosa que la camiseta del Ardoi en el colegio y la de Osasuna, me fui al Marsella. Han pasado los años pero nunca había vuelto y ya me toca.
Además, tampoco ha ido mucho de espectador.
He ido poco. Fui a ver un partido. Tengo ganas de verlo por dentro y ver lo bonito que lo han puesto.
Se fue siendo un crío y ahora lo es un poco menos. Trece años después, vuelve por la puerta grande con una gran carrera. ¿Se imaginaba algo así?
Mejor o peor, es la realidad. Me fui con la ilusión de intentar ganar títulos, descubrir un nuevo fútbol, fui a Francia e Inglaterra y ahora en el Atlético de Madrid. Miré la fecha para ver cuándo me tocaba volver a El Sadar porque era algo que no había vivido y me hacía ilusión.


¿Cómo cree que le recibirá la afición?
Espero que bien, pero no lo puedo controlar porque vuelvo como rival. Ojalá que bien, porque es el club del que salí, siempre lo veo e intento preocuparme. Al final, no sólo es el que me dio la oportunidad de debutar en el primer equipo con 17 años y jugar más de 100 partidos, sino también la etapa de formación, desde los 12 hasta que me fui. Y eso es de valorar.
El cariño de la afición navarra es evidente, pero siempre hay alguien que le echará en cara que no haya vuelto a Osasuna. ¿Qué les diría?
Que piensen eso es de agradecer porque eso significa que tienen un buen recuerdo y que les gustaría verme con la camiseta de Osasuna, pero la realidad es que no se ha dado la situación. Me fui porque entre el club y yo lo decidimos, creyendo que era lo mejor seguir por otro camino. Ahora vuelvo como rival, pero siempre he intentado devolver el cariño a todos los aficionados navarros y de Osasuna. Está claro que para mí va a ser especial pisar El Sadar e ir al vestuario visitante.
No se confunda…
Ha cambiado todo así que será diferente. Además, me parece que ahora el de la izquierda es el visitante -ríe-.
¿Qué cree que le pasará por dentro cuando cruce ese túnel?
Seguro que esa sensación va a ser diferente porque nunca me he enfrentado a un equipo en el que haya estado, porque sólo había jugado hasta ahora en uno por país. Pero sé que cuando el balón ruede cada uno querrá ganar el partido. Esto es fútbol profesional. He jugado finales contra amigos de toda la vida. En el campo tienes que defender el escudo que llevas a muerte e intentar ganar el partido. Pero seguro que viviré emociones que no he vivido nunca.
Hablando de defender el escudo, desde el primer partido de la pretemporada se metió al bolsillo a la afición del Atlético de Madrid por su forma de jugar. ¿Le ha llegado ese cariño?
Sí, me han recibido con los brazos abiertos y con mucho cariño desde el primer día, tanto la afición, como el vestuario y el club. Después de estar once años en el Chelsea, que son muchísimos, vine con toda la ilusión del mundo para aportar desde el primer día mi granito de arena. Es cuestión de transmitirlo en cada partido para celebrar los objetivos.
El hecho de que sea un futbolista con una trayectoria, un palmarés, hace que llegue a un vestuario nuevo con varios pasos dados, como si llevase mucho tiempo…
Conocía a mucha gente. Con algunos había compartido vestuario en el Chelsea, en la selección, con otros me he enfrentado en muchas ocasiones… Es un grupo muy sólido y estable desde hace varios años y no ha habido muchas incorporaciones. Desde el primer día encajé bien por mi experiencia y el rol de capitán que he tenido en los últimos años, con la exigencia que hay en la Premier. He venido a ayudar y a seguir compitiendo al máximo nivel a un equipo que lucha por todo.
Tiene mucho carácter y personalidad y le entrena otro hombre que también destaca por ello. ¿Cómo han encajado?
Muy bien. Venir al Atlético con un entrenador como Simeone supone un desafío. Se ve bien claro lo que busca en el equipo y aprendo con él cada día. He tenido muchísimos entrenadores en mi carrera y es una etapa más.
¿Le consulta especialmente algunos asuntos por sus galones o es uno más?
Normal. En el Chelsea era capitán pero con unos entrenadores hablaba más que con otros, según las personalidades. Pero me noto que soy muy importante dentro del equipo.
Llega a Pamplona después de un partidazo del Atlético contra el Real Madrid.
Es un derbi y sabemos lo que significa ganar en casa. Hicimos un buen partido, logramos los tres puntos y hubo un ambientazo espectacular. La afición y nosotros nos quedamos muy contentos. Pero por otro lado el jueves tenemos un partido muy importante en Pamplona, muy difícil, y tenemos que seguir con la racha.
No le van a pedir que haga de espía porque no queda nadie de su época.
De jugadores, sólo David García pero porque estuve con él en la selección.
Se les vio enseguida que hicieron piña cuando fue David.
Sí, estuvimos hablando de Osasuna, de mi época. El club está manteniendo a jugadores importantes.
¿Qué le parece la época por la que atraviesa Osasuna estos últimos años?
Desde fuera veo una progresión. Pasó por momentos muy duros, estuvo al borde del descenso a Segunda B, y ahora se ha asentado en Primera, tiene un estadio nuevo, ha conseguido meterse en Europa, con lo complicado que es… y la final de Copa, algo con mucho valor y una gran experiencia para la afición. En 2005 lo viví como un aficionado más y el año pasado estuve delante del televisor. El club sigue progresando, consigue retener jugadores importantes y hacer fichajes buenos para mantener el nivel. Están haciendo un trabajo muy serio.
Su hornada fue probablemente la mejor de la historia de Osasuna, pero ahora vuelve a haber un grupo de jugadores de Tajonar con los que se cuenta.
Osasuna siempre ha sido un club de cantera y ha puesto énfasis en la formación, aunque por circunstancias ha habido épocas en las que no se llega. Muchos hemos subido al primer equipo porque hubo sanciones y lesiones y se nos abrió la puerta. Otros no tuvieron esa oportunidad o el entrenador no confió. En mi época conseguimos llegar y asentarnos varios de nosotros.
Le costó volver, pero también se ha vuelto un fijo en la selección.
Mi objetivo es estar entre los mejores y para ello trabajo día a día. La última temporada en el Chelsea fue difícil, jugué menos de lo que me hubiera gustado, el golpe en la cabeza, la lesión… Al volver al Atlético tenía la ilusión de seguir en el máximo nivel y en la selección he estado en muchísimos campeonatos y ojalá pueda seguir haciéndolo.
¿Nota la exigencia de que la selección tiene que estar en finales, que si no se gana es un fracaso?
Está claro que aquellos jugadores dejaron el listón muy alto con dos Eurocopas y un Mundial de forma consecutiva. Esa exigencia aumenta y España tiene esa calidad y talento para competir por los títulos. Pero en un torneo los detalles marcan la diferencia y te pueden hacer ganar o mandarte para casa. Se ganó la Nations League, que también es complicada, y ojalá ese logro nos dé la confianza para hacer un buen papel en la Eurocopa.
DNI
Nombre César Azpilicueta Tanco
Nacimiento Zizur Mayor, 28-8-1989
Familia casado con Adriana Guerendiain, tiene tres hijos, Carlota, Martina y Matteo
Trayectoria Osasuna (2001-2010), Marsella (2010-12), Chelsea (2012-23), Atlético de Madrid (2023-)