Josu Domínguez: "Mi sueño es que Navarra tenga un referente en la máxima categoría"
El técnico navarro vivirá su segunda etapa en el primer equipo de Osasuna tras dirigirlo en la temporada 2013-14. Diez años después el entrenador de 47 años buscará el ansiado ascenso a la Primera División


Publicado el 29/06/2023 a las 06:00
La segunda oportunidad es una realidad. Diez años después, Josu Domínguez Domínguez (1976, Pamplona) dirigirá al primer equipo femenino de Osasuna. Hace 23 años comenzó su carrera en los banquillos y tras su paso por equipos como el Lagunak (Superliga femenina), Iruña (Primera Autonómica) u Osasuna Genuine -su última experiencia- el técnico de 47 años busca devolver a Navarra un referente en la máxima categoría del fútbol nacional.
¿Cómo recibió la noticia de ser entrenador del primer equipo femenino de Osasuna?
Me sorprendió bastante que fuese el elegido pero obviamente estoy muy contento. Después de diez años sin entrenar a un equipo femenino pensaba que estaba fuera del mercado.
Cuando Kakun Mainz anunció su marcha, ¿se le pasó por la cabeza en algún momento que usted pudiese ser el elegido?
Siempre te pasa por la cabeza pero la verdad es que era algo impensable. Tengo amigos y conocidos que me decían que podía ser yo el entrenador por el vínculo que tengo. Pero como era tanto tiempo el que había estado fuera no confiaba en ello a pesar de que mucha gente me ponía en las quinielas. Hasta la llamada de Mai no me lo creí.
¿Esta etapa será distinta a las anteriores?
Mi experiencia en el fútbol femenino siempre ha sido buena y espero que esta también lo sea. Este deporte ha evolucionado muchísimo. Ha crecido en varios aspectos y está a un nivel semiprofesional que yo no lo he llegado a vivir. Entonces está claro que cuando llegas a estos parámetros el cambio es radical.
Estuvo dirigiendo al Lagunak en la Superliga -Primera División en aquella época- pero los tiempos han cambiado, ¿cómo cree que le puede afectar la repercusión de entrenar a un equipo de la magnitud de Osasuna?
Cuando estuve en el Lagunak sí que hubo algo de repercusión, sobre todo en la semana en la que disputamos la final de la Copa de la Reina. Pero obviamente cuando entrenas a la primera plantilla de un club grande como lo es Osasuna la presión mediática es grande. Sabía que la presa era grande pero el pasado viernes la situación me agobió un poco. Fue quizás un golpe de realidad.
¿Qué le ha aportado en lo profesional haber entrenado a Osasuna Genuine?
Es un aprendizaje constante. Tienes que aprender sobre la marcha. Como digo yo ha sido una temporada de prueba-error. La manera de entender y explicar el fútbol hay que variarla para que todo sea mucho más fácil y mejor para todo el equipo.
¿Y en lo personal?
Ellos te enseñan mucho, pero por encima de todo su enfoque de la vida. Normalmente nos preocupamos por el trabajo y la vorágine del día a día y esto te hace restarle importancia a las cosas importantes de la vida. Ellos te enseñan a valorar y a darle importancia a lo que verdaderamente lo tiene.
¿Qué espera a nivel táctico con el equipo?
Esta claro que el listón está muy alto. Estos tres años de Kakun han sido espectaculares pero yo llego con ganas de dejar mi matiz futbolístico en el equipo. Yo soy un entrenador muy intenso al que le gusta proponer un fútbol directo. Tampoco me gusta encasillarme en ningún estilo único pero sí que me gustaría que la gente cuando acuda a Tajonar a ver nuestros partidos les recuerde a Osasuna cuando juega en El Sadar.
¿Qué le puede faltar esta modalidad para que atraiga a más público en cada jornada?
Si te soy sincero no lo sé. Yo creo que lo que le falta es tiempo. El fútbol femenino lleva años creciendo a muchísima velocidad y poco a poco se va un poco equiparando. También sería importante que las grande estructuras del fútbol español apoyasen a los clubes para que sigan creciendo. La apuesta de Osasuna en este caso ha sido importante. Recuerdo que en Lagunak apenas llegaban a vernos de media unas cien personas. En Osasuna vienen entre trescientas y quinientas cada fin de semana he incluso ha llegado a haber más de diez mil en El Sadar.
¿Sueña con el ansiado ascenso?
No, yo creo que mi ilusión es tal que aun no me he parado a pensar en ello. Mi primer objetivo es conseguir esos 30 o 35 puntos que nos aseguren mantener un año más la categoría. Y luego como dice Jaboba: “Ya veremos hasta donde nos da la cuerda”. Pero no quiero ponerme objetivos lejanos, lo primero es la permanencia.
¿Siente presión por igualar el nivel al que llegó el equipo durante el legado de Kakun Mainz?
No siento ningún tipo de presión. En los últimos años el equipo ha rendido a un gran nivel rozando el ascenso en todos ellos pero la ilusión se sobrepone a la presión en mi caso.
¿Ha podido seguir a las jugadoras durante esta temporada?
La verdad es que no. He estado muchos años desconectado del fútbol femenino porque cuando dejas de entrenar igual estás dos o tres años pendiente, pero yo ya llevaba diez. Sí que es cierto que siempre tienes algún tipo de vínculo y hay jugadoras a las que ya he entrenado en otros equipos cuando eran más jóvenes. Estaba desconectado pero ya me he puesto al día gracias a mis compañeros que siguen en el staff técnico y con Mai que ha hecho un trabajo. Estamos avanzando para que cuando llegue al pretemporada tengamos el camino allanado.
Osasuna siempre ha sido un club que ha apostado por la cantera. ¿A usted como entrenador le gusta que jugadoras del filial entren en la dinámica del primer equipo?
La idea es tener equipos estructurados y compensados para tocar lo menos posible. Es importante dejar el filial tranquilo para que pueda cumplir sus objetivos. Evidentemente si llegan jugadoras tocando la puerta del primer equipo habrá que abrírsela para que nos ayuden con lo que puedan.
¿Se ve dirigiendo algún encuentro en El Sadar?
No es mi prioridad. Yo tengo el sueño de hacer una gran temporada y certificar el ascenso. Pisar El Sadar es algo bonito y a todos nos gustaría pero mi prioridad es que Navarra vuelva a tener un referente en la máxima categoría del fútbol nacional.