Conflicto
Osasuna se siente utilizado por la RFEF para proteger al Barcelona
El club, en medio de una guerra abierta contra Luis Rubiales, apunta las claves para entender su desamparo


Publicado el 25/06/2023 a las 06:00
La tarde del viernes resultó frenética una vez conocido el informe de los inspectores de la UEFA, que proponen la expulsión de Osasuna de Europa. Hubo en primer lugar un comunicado del club que generó un impacto descomunal en las redes sociales con 7 millones de visualizaciones en Twitter, con la icónica frase “fuerte con los débiles y débil con los fuertes”. Se hablaba de que el daño causado “se ha producido con el silencio de los principales organismos del fútbol español, entre ellos la RFEF”.
La propia Federación Española contraatacaba afirmando “que es una infamia, una falta de respeto y una actuación muy grave que el club pretenda implicar a la RFEF en este asunto, curiosamente dejando de lado, siempre de manera sutil, el origen de las denuncias”.
El día terminaba sin que Osasuna se quedara de brazos cruzados con otra nota pasadas las once de la noche. En ella, le acusaba de estar protegiendo a un tercero con este conflicto. Al Barcelona se le despejaría el panorama para la Champions. Su causa en la justicia no se cerrará hasta dentro de unos años y la de Osasuna, resuelta en el Supremo, sería un precedente.
“El posicionamiento público de la RFEF y de su presidente en relación al expediente abierto a Osasuna contrasta con el mantenido con otro club adscrito a su federación al que no ha tenido problema en defender públicamente en los medios de comunicación, pese a que la investigación disciplinaria de la UEFA ya estaba en curso”, señaló con rotundidad Osasuna.
Se lanzaron además insinuaciones de que la RFEF es quien filtraría las notificaciones a los medios catalanes que van de la UEFA a El Sadar. Ha pasado tres veces: desde el 7 de junio, día en que se conoció el expediente, hasta el viernes, cuando Mundo Deportivo publicaba la noticia del rechazo de la UEFA solo 20 minutos después de que se enviara el correo electrónico, con copia a la RFEF.
Así de claro era Osasuna sobre el Barcelona: “Un club perteneciente a una comunidad en la que algunos de sus medios de comunicación han contado con información de primera mano del expediente a Osasuna. Informaciones que han contribuido a construir un relato que sacrificaba al débil para favorecer al fuerte y que llegaban minutos después de las comunicaciones de UEFA realizadas directamente al equipo jurídico del Club y en las que la RFEF era la única institución ‘en copia”.
EL MAL TONO DE RUBIALES EN UNA CARTA DE OSASUNA
Osasuna sacó a la palestra un cruce de mensajes entre su director general, Fran Canal, y Luis Rubiales, presidente de la RFEF, a cuenta de la primera información del 7 de junio de La Vanguardia. Aparte de asegurar que el caso sentaba precedente para el Barça, se decía ya que el equipo de Arrasate se quedaba sin Europa, sin que el club hubiera mandado su dossier.
La entidad telefoneó a la RFEF y pidió un desmentido por carta. Rubiales no hizo caso. Así replicó Canal: “Respeto tu decisión de ser ‘neutral’ en virtud de tu cargo como vicepresidente de UEFA, pero me apena que no haya habido censura alguna (...) sobre las informaciones publicadas en prensa que aseguran (...) que Osasuna será excluido de las competiciones europeas por una investigación que apenas ha comenzado y en la que todavía no hemos tenido ocasión ni de ser escuchados”.
En la misiva, se reclamaba al presidente de la RFEF que se posicionara. “Creo que se trata de un asunto lo suficientemente serio como para que el presidente de la RFEF defienda a uno de los principales clubes del fútbol español y para que el vicepresidente de la UEFA defienda la presunción de neutralidad del máximo organismo del fútbol europeo. Es por todo ello que te solicito formalmente que me traslades cuál va a ser el posicionamiento de la RFEF acerca de la investigación iniciada por UEFA y si la RFEF considera, como así lo entendíamos hasta ahora al figurar la firma y el sello de la RFEF en todos nuestros documentos de participación en competiciones UEFA, que Osasuna cumple todos los requisitos para formar parte de la Conference”.
No se lo tomó bien Rubiales, saliendo por la vía fácil, cuando el club no le pedía trato de favor. “Lo que no se puede es pedirle al presidente de la RFEF que intervenga pública o privadamente en un tema que está sujeto a una decisión de un órgano disciplinario que todos deberíamos entender y respetar en cuanto a su actuación independiente y justa con base a la normativa de UEFA. Las más elementales normas de buena gobernanza nos obligan a aceptar la autonomía de estos órganos y la imposibilidad por mi parte de actuar en ningún sentido”.
“UN ATAQUE" DE LA RFEF CON "FALTA DE VERDADES"
Osasuna no pasó por alto la ocasión de criticar “expresiones tan altisonantes como vacías” de la RFEF en su comunicado, donde calificaba de “una gravedad extrema querer hacer creer a su digna y magnífica afición que la RFEF no ha apoyado o no apoya a su club”. Para la entidad rojilla, fue “un ejercicio de cinismo por el que debería pedir perdón a una afición que, además de soportar el dolor de la injusticia, ahora tiene que asistir a un ataque a su club de quien no le ha tendido la mano en este proceso”. “Un ataque que, ante la falta de argumentos y verdades, intenta enfangar el terreno aludiendo a disputas con otras instituciones que ni vienen al caso ni interesan lo más mínimo a Osasuna”.