La UEFA pone a Osasuna contra las cuerdas

El informe de los inspectores recomienda la exclusión de la Conference y el club ya prepara sus alegaciones

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Fernando Ciordia

Actualizado el 23/06/2023 a las 23:50

La participación de Osasuna en la Conference League, un derecho que se ganó después de 38 partidos disputados, está desde este viernes 23 de junio más complicada. Los inspectores mandaron su informe una vez terminada la investigación y las conclusiones son desfavorables.

En una comunicación enviada a El Sadar antes de las cinco de la tarde, trasladaron la “inelegibilidad del club para participar en la UEFA Conference League 2023-2024”. No por esperada, ante el escenario real que se presentaba, la noticia deja de ser un serio revés para todo el osasunismo.

Después de la apertura de la investigación que se daba a conocer el 7 de junio y de una semana de espera tras dos aplazamientos, el club y sus aficionados se llevaron un varapalo que ya compromete el acceso a Europa. Queda el camino de los recursos.

La entidad confirmó que el motivo se remonta a unos hechos ocurridos en la temporada 2013-2014 y que, a juicio de la UEFA, contravienen su artículo 4.1g del reglamento de la competición. En el foco, aquello pagos a los jugadores del Betis que quedaron acreditados. Club, por cierto, a salvo.

Este apartado refleja la admisión para competir tiene que cumplir lo siguiente: “No haber estado directa y/o indirectamente involucrado, desde la entrada en vigor del Artículo 50(3) de los Estatutos de la UEFA, es decir, el 27 de abril de 2007, en ninguna actividad destinada a organizar o influir en el resultado de un partido”.

Sin tener en cuenta al Tribunal Supremo

Los inspectores de la UEFA consideran que la sentencia del Tribunal Supremo que condena a varios exdirectivos de la entidad rojilla es motivo suficiente para excluir a Osasuna de las competiciones europeas cuando han pasado nueve años de los hechos.

Y todo, cuando la sentencia “es producto de la denuncia realizada por los actuales gestores del club en 2015 y fruto del trabajo de Osasuna como acusación particular durante todo el procedimiento judicial para perseguir a quienes desviaron, con fines poco claros, dinero de la entidad”, expuso el club en un comunicado contundente que tuvo un importante eco en el plano público.

Aunque ya era sabido que se rige por sus propias normas sin tener en cuenta las decisiones de la justicia, el club señaló que no comparte el criterio de la UEFA y que recurrirá ante el Comité de Apelación. “Anuncia que luchará legalmente, hasta las últimas consecuencias, por defender sus derechos”, reflejó con dureza a través de un tuit en las redes sociales de más de dos millones de visualizaciones.

El máximo organismo del fútbol europeo y la Real Federación Española de Fútbol, de perfil y en llamativo silencio en este asunto, fueron objeto de las críticas desde Pamplona.

Plazo hasta el viernes para las alegaciones

¿Qué va a pasar a partir de ahora? El caso va por la vía de urgencia y el informe desfavorable de Dimitrios Davakis y Duygu Yasar no va a ser tratado por el Comité de Control, Ética y Disciplina de la UEFA como sucede con los procedimientos habituales. Se quiere celeridad para resolver el asunto antes del sorteo, previsto para el 7 de agosto en Nyon.

El presidente de este órgano de justicia de la UEFA, el austriaco Tomas Partl, tiene competencias para mandarlo directamente a Apelación como ha ocurrido. El club espera que los tiempos se vayan quemando con celeridad. Hasta el día 30, el viernes que viene, tiene de plazo para mandar sus alegaciones. Los servicios jurídicos ya están en ello. Será después cuando la UEFA, a través de su segundo tribunal de justicia, ofrezca la resolución definitiva.

El Comité de Apelación, también independiente, está compuesto por un presidente, dos vicepresidentes y otros once componentes. Por regla general, adopta sus decisiones en presencia de tres de sus miembros. El presidente puede ampliar el quórum hasta un máximo de siete.

El TAS será la última opción en julio

Si Apelación confirma la sanción a Osasuna de no participar en la Conference, al club le queda la última bala: el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). El órgano internacional, con sede en Lausana (Suiza), tomará una decisión firme y vinculante. No tiene nada que ver con la UEFA.

Osasuna tendrá que presentar un breve informe de los hechos y argumentos legales con las pruebas que posea. Por lo general suele haber tres árbitros. La decisión se toma por mayoría o en ausencia de esta, solo por el presidente. Sería en julio. Va a haber rapidez.

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