Una semifinal de tira y afloja

Bufandas atadas de forma improvisada para simular una sokatira hacen la metáfora perfecta del duelo de esta noche. De cada una de ellas tiran con garra cuatro hinchas que esperan con ganas el primero de los asaltos rumbo al día 6 de mayo en el estadio de La Cartuja

Los ‘athleticzales’ Joan Mendoza y Pablo Zapata protagonizan una curiosa sokatira con los rojillos Pablo Sarmiento y Jon Otermin. Detrás, Iker Ateca, Daniel Portillo, Marina Ordóñez y Pili López animan.
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Los ‘athleticzales’ Joan Mendoza y Pablo Zapata protagonizan una curiosa sokatira con los rojillos Pablo Sarmiento y Jon Otermin. Detrás, Iker Ateca, Daniel Portillo, Marina Ordóñez y Pili López animan.
Los ‘athleticzales’ Joan Mendoza y Pablo Zapata protagonizan una curiosa sokatira con los rojillos Pablo Sarmiento y Jon Otermin. Detrás, Iker Ateca, Daniel Portillo, Marina Ordóñez y Pili López animan.

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Borja BernarteIñaki Ordóñez

Publicado el 01/03/2023 a las 06:00

El termómetro marca dos grados bajo cero. La sensación térmica es menor por el viento de componente norte. Cuatro aficionados de Osasuna y otros tantos del Athletic de Bilbao están citados en El Sadar. La escultura Sentimiento-Sentimendua como punto de encuentro. Los aledaños del estadio están tranquilos y la actividad es la habitual de un día laborable entre semana. Universitarios terminan sus clases y bajan al Txoko a tomarse un café. El monotema de conversación en las mesas es la histórica semifinal de esta noche. En la calle, algún corredor desafía al frío y se oye una bocina de los coches que circulan por la carretera. Calma a horas de las tempestad. Frío como antesala de lo que será una caldera con una asistencia histórica.

La mayoría de asistentes no se conocen entre sí. Saludos protocolarios. Se rompe el hielo. “Me atrevo con un 0-2”, se aventura a decir Pablo Zapata, pamplonés y seguidor del Athletic. “Pues yo digo un 2-0”, le replica Pablo Sarmiento, que verá el partido desde El Sadar junto a su cuadrilla. Son los primeros piques -sanos- de una rivalidad ancestral entre el equipo navarro y los vizcaínos. La bandera rojilla que preside el reportaje y sujetan Marina Ordóñez y Pili López es contrarrestada por la elástica rojiblanca con la serigrafía de Raúl García. Gritos de guerra por parte de todos los aficionados. Se juntan y entremezclan para la fotografía. La predisposición es total, a pesar de la temperatura.

El Sadar, frío por fuera a esa hora de la tarde, es testigo de las conversaciones. Iker Ateca, bermeano, lo contempla y sueña con hacer algo grande en el remozado estadio rojillo. Su alegría será la tristeza del osasunismo. “¿Favoritos en la eliminatoria? En teoría la Copa del Rey es la competición del Athletic, pero serán 180 minutos en los que habrá que luchar”, se sincera el de Bermeo, que desea estar en ambos partidos: “Tengo ya la entrada y lo viviré ahí dentro. Espero también estar en San Mamés”. Se esperan más de medio millar de aficionados desplazados desde Bilbao.

La historia de Iker Ateca (Bermeo, 1998) es la de muchos vizcaínos y seguidores del club zurigorri. Estudió un Doble Grado en Química y Bioquímica en la Universidad de Navarra. Inició sus prácticas en el Complejo Hospitalario de Navarra y ahora es técnico de I+D en Viscofan: “Me hacen mucha ilusión estas semifinales porque se enfrentan el equipo de donde soy ante el equipo de donde vivo”.

Trabajar en Pamplona significa para Ateca lidiar cada semana con comentarios de sus compañeros de trabajo, que son de Osasuna. La rivalidad sana de cualquier empresa. “Los amigos de aquí siempre me pican y, los de allá, me dicen que no me deje”, afirma entre risas. El de Bermeo cambia su rostro y se pone serio a la hora de hacer un pronóstico y valorar la eliminatoria: “Son dos equipos nivelados. Espero un partido cerrado, igualado y de pocos goles. Ojalá pueda golear el Athletic y así el duelo de San Mamés sea un trámite, pero no estoy nada convencido”, reconoce.

La euforia de Iker la rebaja la osasunista Pili López (Pamplona, 1960), que ondea con fuerza una bandera que siente como suya desde que nació. “Mi deseo es que gane Osasuna. Si jugamos como el domingo en Sevilla creo que se les puede hacer mucho daño. Pero hace falta esa mentalidad y esa garra que tanto nos caracteriza. Si no, creo que lo tendremos muy complicado”, confiesa la noaindarra, que arenga a los suyos para la foto. “Se va a vivir un partido muy bonito, con muchas emociones. Hay muchas ganas y los rojillos esperamos pasar”, asegura.

No lo tiene tan claro Joan Mendoza (Ecuador, 1998), que desea otra final para el Athletic. “Me crie en Bilbao y eso fue determinante. Eso es como el que se cría en Pamplona y acaba siendo de Osasuna. Ves banderas por los balcones y te rodeas de gente que anima a ese equipo. Allí el Athletic está presente en todos los sitios”, apunta el joven, nacido en Ecuador, criado en Indautxu y que desde hace años vive en Navarra, donde ha forjado sus amistades pero no ha sucumbido ante la masa que persigue a Osasuna. Su pronóstico es claro: “Espero que gane el Athletic, pero creo que va a estar muy complicado. Las bajas con las que llegan pueden ser claves”. A última hora de hoy se disiparán estas dudas.

En la misma línea se expresa Daniel Portillo (Pamplona, 2000), que luce con orgullo una bufanda conmemorativa de la Liga de Campeones en 2014, en la que los bilbaínos, entrenados curiosamente por Ernesto Valverde, se vieron las caras con el Oporto. “Mi pronóstico es un empate a cero. Creo que será un partido difícil en el que sufrirá el Athletic pero del que saldrá con muchas posibilidades de pasar de ronda en la vuelta en San Mamés”. El navarro de 22 años apuesta por un duelo sin goles: “El Sadar siempre es un campo muy complicado para cualquier equipo, también para el Athletic”.

Marina Ordóñez (Pamplona, 2001) tira de sentimiento para valorar el duelo de esta noche: “Estas semifinales son algo histórico para Navarra. Se nota en el ambiente. Estos días lo estoy sintiendo en la ciudad, en la gente... hay mucha ilusión por este partido”. Y no le falta razón. El monotema de conversación en cada corrillo es este duelo, que alimenta los sueños de las nuevas generaciones rojillas, que no saben qué es ver al equipo de sus amores recorrer estadios europeos, sino que lo han conocido en la dureza de la Segunda División y al borde del abismo de Sabadell. Tras unos años con un proyecto sólido y asentado, quieren ver a su equipo rematar la faena. “No es algo ilusionante sólo para los jugadores, es para todos”, recalca.

En su bando tiran con fuerza de la soga improvisada Jon Otermin (Pamplona, 1998) y Pablo Sarmiento (Pamplona, 2002) . Esperan que, sobre las 23 horas de esta noche, la cuerda se haya ido a su terreno, a expensas de lo que se produzca en el partido de vuelta en San Mamés. Al igual que los más de 22.000 aficionados que llenarán las gradas del estadio, tirarán con garra de ella para eso suceda. “Viviré el partido en El Sadar, con mi cuadrilla”, comenta Sarmiento. Grupos de amigos y familias rojillas se juntarán para vivir de forma unánime una cita que los aficionados del club de San Mamés vivirán de forma diferente, a pesar de que llenarán las 575 localidades visitantes, que se repartieron entre sus socios mediante un sorteo con mucha demanda.

Pablo Zapata (Pamplona, 2000) no tendrá la suerte de encontrarse ahí. “Es complicado ser socio, al final tienes que ir cada dos fines de semana. No es como ser de Osasuna siendo de Pamplona”, dice el joven, que estudia ADE en la UPNA y que ha notado estos días ser el especial entre la masa. “Los vaciles de los amigos siempre aparecen, y ahora más. Al final, hay mucha rivalidad histórica. Veré el partido con mi hermano, que también es del Athletic”, concluye el navarro.

La temperatura y el fuerte viento les invitan a despedirse y regresar a sus quehaceres. Algunos volverán a juntarse hoy para compartir la previa y los 90 minutos de lucha, aunque otros no lo harán. Quizás no se vean más. Pero desde la distancia, algunos se verán vencedores del primer tirón. El segundo, en un mes. La suma de ambos deparará quienes de estos aficionados harán su maleta rumbo a La Cartuja de Sevilla.

El Athletic tiene 16 peñas oficiales en Navarra; Osasuna, cero en Vizcaya

El Athletic de Bilbao cuenta con 479 peñas oficiales, según la página web de la entidad vizcaína. Un total de 261 se encuentran repartidas en otras zonas de España que no son el País Vasco o Navarra, y 14 demuestran que se puede ser del Athletic desde el extranjero. De las restantes, como es lógico, 156 están ubicadas en Vizcaya y 48 entre Guipúzcoa, Álava y Navarra. Del casi medio centenar, la Comunidad foral aglutina 16 peñas en la presente temporada, que contrastan con la inexistencia de peñas rojillas en Vizcaya.

La cifra confirma que, entre el abanico de equipos de fútbol a los que animan los navarros, donde predomina Osasuna y los gigantes de Barcelona y de la capital, existe una base de aficionados que siente los colores del equipo de La Catedral. El Macullate de Marcilla, Zauta de Mendavia, Sakana Gorri ta Zuri de Alsasua, Valtierrana Los Leones, Centenario de Cintruénigo o Carlos Gurpegui de Andosilla son los nombres propios de algunas de estas asociaciones, que también tienen su representación en localidades como Villafranca, Azagra, Castejón, Estella, Tudela, Ribaforada, Bera de Bidasoa, Zizur Mayor, Cascante y Corella. Entre la larga lista predomina la Ribera o la zona de Estella, que en los distintos pueblos que las conforman se ha visto nacer, crecer y finalmente defender los intereses del club bilbaíno a jugadores como Javi Martínez, Carlos Gurpegui, Kike Sola, Jesús Merino o Ismael Urzaiz.

Son consecuencia del tirón que el Athletic tiene en un territorio donde, a pesar de no ser lo común, sus peñistas no se sienten una minoría.

Tan sólo hay 20 socios rojillos en tierras vizcaínas

En contraste con el elevado número de seguidores con los que cuenta el club ‘zurigorri’ en la Comunidad foral, están los pocos abonados de Osasuna en Vizcaya. Son un total de veinte en esta temporada 2022-2023. Es una cifra que sorprende en comparación con los socios rojillos presentes en Guipúzcoa (97), una provincia con un número de habitantes menor que Vizcaya. Quizás el ser limítrofes influye, mirando a los 75 socios presentes en La Rioja o los 42 de Álava. Aún así, son números que doblan y triplican a los de una provincia en la que Osasuna no despierta afición.

Ánimos a Osasuna desde el centro de Salamanca

El histórico partido de la Copa del Rey entre Osasuna y el Athletic de Bilbao ha levantado expectación también fuera de la Comunidad foral. El duelo, que se emite en abierto, permitirá la congregación de aficionados rojillos alrededor de la televisión. “Estaremos animando desde tierras charras pero se nos escuchará hasta en El Sadar. Vamos Rojill@s de Salamanca, toca vivirlo en el Extremeño!!”, comentaba ayer en Twitter el aficionado Gorka de la Peña Rana-Rojilla de Salamanca. Ese bar, situado en la calle Fray Luis de Granada, es un punto de encuentro habitual.

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