El protagonista

Abde vuelve loco a El Sadar

La actuación del extremo marroquí fue diferencial, con una gran capacidad de desborde a la que no pudo hacer frente la defensa del Espanyol

Ez Abde sale del campo ovacionado por la afición tras su gran actuación
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Ez Abde sale del campo ovacionado por la afición tras su gran actuación
Ez Abde sale del campo ovacionado por la afición tras su gran actuación

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María Vallejo

Publicado el 21/10/2022 a las 06:00

Los 17.832 espectadores que acudieron este jueves a El Sadar podrán contar durante mucho tiempo que fueron testigos de la espectacular actuación de un chaval con el 12 a la espalda, de los pocos que pueden levantar del asiento a la afición gracias a sus inesperadas acciones individuales. En un Osasuna siempre coral, en el que los nombres casi nunca mandan, el caso de Abde es excepción. Hasta este jueves, el extremo marroquí había mostrado pinceladas de lo que es capaz de hacer con el balón, pero fue frente al Espanyol cuando el joven rojillo se consagró a lo grande.

A priori, no era sencillo brillar en este partido para un jugador de sus características. En una primera parte que transcurría sin muchos sobresaltos, se le ocurrió inventarse una locura. Corría el minuto 24 y le llegó su mejor amigo, el balón, en la línea divisoria. Y encaró, cómo no, el área rival. Estaba muy lejos, pero fue sorteando enemigos. Uno, dos, dos más de golpe y disparo. Con el estadio de pie casi cantando el gol, Cabrera impidió el que habría sido uno de los tantos del año. Maravillosa acción.

Tenía pilas para más. Para mucho más. Ahí estaba Ez Abde en el decisivo córner del gol. Fue quien lo cedió tras una jugada eléctrica con rabona incluida y, después, quien recibió de Moi Gómez y con magia centró para que remachase Budimir.

EL SADAR, EN PIE

El inventario de jugadas de Abde no había hecho más que comenzar. En una segunda parte ya loca tras el 1-0, el marroquí encontró la horma de su zapato por la izquierda y el Espanyol no sabía cómo frenar sus acometidas, por dentro y por fuera. Se le podía haber pecado de individualista si no fuera porque casi siempre decidió la mejor opción. La ocasión más clara de la segunda parte, la del Chimy salvada por Lecomte, estuvo precedida de nuevo por una internada made in Abde.

En medio de la desesperación, Calero le propinó una patada que le valió una amarilla. Fue de lo último que hizo Abde hasta que fue sustituido por Juan Cruz en el minuto 77. El Sadar le tributó la ovación merecida. Sus números: una asistencia, tres remates y nueve acciones en el área. Abdessamad Ezzalzouli recordará siempre que a sus 20 años hizo feliz al osasunismo una noche de octubre.

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