La crónica

Osasuna se queda a medias contra el Espanyol

Empate agridulce de los de Arrrasate tras adelantarse

Darko Brasanac se estira a por el balón ante la presencia de Diego López
Fotos del Espanyol 1-1 OsasunaEFE

Gorka Fiuza

Publicado el 08/05/2022 a las 23:54

A Osasuna se le volvió a escapar una victoria que parecía tener bien encaminada. Al menos hasta el minuto 53, cuando Budimir pudo sentenciar al Espanyol. La superioridad había sido aplastante con una versión impecable y un rival a merced de los rojillos. Un golazo de Kike Barja puso la guinda. Robo en campo contrario y balón el espacio. Jugada con el sello de Arrasate. Definición de quilates.

Pero el posible 0-2 dio paso a un vendaval en contra después de que se alocara el guion. Un intercambio de golpes. Poco a poco cambió la dirección del partido. Osasuna replegó líneas y sufrió para sostener la ventaja. Melamed marcó otro gol de bandera para poner las tablas. 46 puntos para consolidad una temporada notable. Otro empate a domicilio, como en Elche, con un equipo que ofreció dos caras.

La de la primera parte se asemejó a la perfección. El gol de Kike Barja llegó al filo del descanso pero Osasuna creó el caldo de cultivo a su favor desde el principio. Osasuna fue más sólido, con Ramalho, Javi Martínez y el de Noáin como novedades.

Hubo que tirar de paciencia para tener posesión, ante un rival más encerrado, algo que alternó con la habitual presión adelantada. Ideas claras. Jagoba ganó a Vicente Moreno en la pizarra, especialmente por la banda izquierda. Manu Sánchez, Darko y Juan Cruz encontraron un filón. No ajustó bien el Espanyol su planteamiento de tres centrales. Hacía aguas cuando buscaba los puntos para asegurar una permanencia matemática que aún se le resiste.

PASILLO POR LA IZQUIERDA

Osasuna olió la sangre y explotó el pasillo interior con las caídas de un Darko omnipresente. La grada se desesperó ante el dominio apabullante rojillo, que no acostumbra a tener tanta posesión. Sometió al Espanyol. Asociativo y con colmillo para ir hacia arriba. El plan idóneo. La maquinaria funcionó con un Jon Moncayola asumiendo galones en el eje ante la suplencia de Torró.

Budimir protagonizó el primer acercamiento. Buscó el palo largo. El croata está con confianza y pudo ampliar un récord que se detuvo en seis jornadas seguidas marcando. La pareja David-Aridane apenas pasó apuros, estuvo sobria y se anticipaba en todas las acciones. Como Sergio Herrera en una rápida transición. Despejó con la cara uno de los pocos intentos del Espanyol. Salió valiente y acertó en su decisión.

Osasuna siguió sumando méritos para marcar. Al indetectable Darko solo le faltó acierto en el remate o en el último pase. El serbio sufrió una patada dentro del área justo antes del gol, de nuevo tras percutir por el costado izquierdo. Javi Martínez le robó la cartera a Aleix Vidal y encontró a Budimir. El delantero trazó un pase a la carrera de Kike Barja. Golpeó como los ángeles. Con un toque sutil superó por alto a Diego López. Celebración coral en el banquillo.

El descansó no cambió la tendencia en un primer momento. A punto estuvo de llegar la sentencia en un descuido defensivo -otro más- de Vidal. Su mal despeje le cayó a Budimir, que encaró la portería y no encontró el gol por poco. Dudó en la definición.

EL ESPANYOL SE REHACE

A partir de ahí llegó el monólogo del Espanyol. Ganó terreno y amenazó constantemente a Sergio Herrera. Avisaron Raúl de Tomás y Puado. Osasuna no salía del bloqueo y no encontró la vía del contragolpe para equilibrar el pulso. Los cambios empujaron a los locales, mientras los rojillos se apagaban.

Darder gobernó el centro del campo y los de Arrasate confiaban en el poderío de David y Aridane, dedicados a despejar el peligro. Hasta que llegó la igualada. Nico Melamed firmó un disparo espectacular desde la frontal del área después de abrirse paso. Se veía venir. Era el empate con casi media hora por delante. Ahora era el momento del Espanyol, más cómodo y en campo contrario. Se jugaba certificar la salvación y metió una marcha más.

Los jugadores de refresco tampoco consiguieron cambiar el decorado para Osasuna, que no inquietó a su rival hasta el arreón final. Primero, Budimir remató desviado tras ser empujado en el aire por Yangel Herrera. Otro posible penalti pasado por alto.

Llegaba el descuento. Osasuna estaba vivo y quería la victoria. En el minuto 95, el Chimy armó un tiro potente que desvió lo justo Diego López y el balón se estrelló en el larguero. Un obús que estuvo cerca de suponer el 1-2. Era la penúltima bala. En ese córner lo intentó Budimir con un cabezazo alto. Asomaron las opciones de triunfo demasiado tarde. El punto consolida la novena plaza y el buen rendimiento a domicilio, pese a haberse quedado a medias en las dos últimas salidas consecutivas.

Ficha técnica:
Espanyol:
 Diego López; Aleix Vidal, Calero, Sergi Gómez, Cabrera , Vilhena (Nico, M., m.62); Morlanes (Melendo, m.46), Darder, Yangel Herrera; Wu Lei (Raúl de Tomás, m.46) y Puado (Embarba, m.87).
Osasuna: Sergio Herrera; Ramalho (Nacho Vidal, m.79), Aridane, David Garcia, Juan Cruz; Kike Barja (Chimy, m.72), Javi Martínez (Oier, m.62), Moncayola, Darko (Torró, m.72), Manu Sánchez (Rubén García, m.79); y Budimir.
Goles: 0-1, (m.41): Kike Barja. 1-1, (m.66): Nico.
Árbitro: Jaime Latre (comité aragonés). Amonestó a Vilhena (m.27) por parte del Espanyol y a Kike Barja (m.51), Darko (m.61) y Manu Sánchez (m.75) por parte de Osasuna.
Incidencias: RCDE Stadium ante 18.903 espectadores.

Las claves

Osasuna, superior hasta el minuto 53

Coincidió con la ocasión fallada por Budimir para el 0-2. Hasta ese momento, Osasuna brilló en el RCDE Stadium con el dominio de la posesión y sometiendo al Espanyol a base de ritmo en los últimos metros.

Tres cambios en la alineación de Jagoba

Arrasate dio descanso a Torró, Chimy Ávila y Nacho Vidal, tres futbolistas prácticamente intocables, para dar entrada a Ramalho, Javi Martínez y Kike Barja en una semana con tres partidos. Más allá de los nombres, el equipo compitió bien pese a tener el objetivo abrochado frente a un rival que aún no ha asegurado la permanencia.

Ambiente enrarecido en el estadio

Los silbidos al Espanyol fueron recurrentes en muchas fases del partido y crecieron en los mejores minutos de Osasuna. El equipo de Vicente Moreno había perdido los tres últimos partidos. Su imagen en la primera parte fue mala.

El triángulo Juan Cruz, Manu, Darko

La banda izquierda rojilla encontró espacios una y otra vez en la primera parte. Juan Cruz y Manu Sánchez se entendieron bien en la banda y Darko se sumó con apariciones constantes. Faltó más acierto.

Kike Barja, golazo en el fútbol eléctrico

Kike Barja puso la firma a un auténtico golazo para adelantar a Osasuna. La presión tras pérdida, una de las especialidades del equipo, precedió a una definición magistral del canterano. Un tanto para enmarcar.

Una parte para cada equipo

El contraste de la primera parte y la segunda resultó llamativo. Después de la buena imagen rojilla, el Espanyol dio un paso adelante, encontró el empate y dominó la situación. Osasuna perdió fuelle, pese a las opciones en el descuento. Raúl de Tomás y Nico fueron determinantes.

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