La crónica
A medio gas vale
A Osasuna le sirve un partido tibio para batir a un triste Alavés
Actualizado el 10/04/2022 a las 19:40
Dentro de su excelsa temporada, Osasuna habrá ganado pocos partidos sin ofrecer una versión que no se aproxima a su verdadera capacidad. No fue necesario aplicarse en plenitud para ser superior a un Alavés de incomprensible falta de ambición. El tiempo añadido repartió premios y castigos. Los puntos, para el que tuvo más insistencia y ganas de pisar área. Aun sin ritmo, sin conexiones ofensivas y sin alardes. La bofetada, para el conformista que pensó en hacer buena la estrategia de dejar escapar los segundos del reloj para sumar un empate que no le sacaba de su estado agónico.
El gol de Budimir en el minuto 92 alivió la lectura que habría dejado el encuentro en caso contrario. Se estaría hablando más de lo aburrido que jugaron Osasuna y Alavés, siempre con más méritos para los primeros, y no tanto de ese rayo de luz que se asoma por Europa al ver la clasificación.
Que broten estímulos es una grata noticia en un momento del ejercicio que se necesitan para no perder la identidad. Lo mismo que ganar en El Sadar. Esa motivación le ha llevado al equipo a encadenar su tercer triunfo de local y que sus aficionados no solo le hayan visto ganar desde la televisión. Aunque fuera con ese sabor gris.
El Alavés se presentaba con cambio de entrenador en Pamplona y esa incertidumbre de saber su puesta en escena. Julio Velázquez, un acto de fe hay que hacer para creer en su mensaje cuando se pone delante de un micrófono, desplegó el estilo clásico de balones en largo a Joselu y al espacio para la velocidad de Rioja. Buscó hacer el partido incómodo a Osasuna, que debía asumir ese rol de jerarquía mayor. Es verdad que lo consiguió porque los navarros no pudieron lubricar bien su juego. Nunca ha sido su fuerte. Por eso, el mediodía en El Sadar llegó a ser tedioso. Poca continuidad.
Cuando el choque se adentraba en el camino de la ambición, se vieron las costuras. Cambios ofensivos de un lado, cambios conservadores de otro. Unos que ponían rápido la pelota en juego y otros que iban andando a sacar de banda o se retorcían en el suelo a la mínima falta. Finalmente acertó Osasuna, pisoteando con varios futbolistas el área. Ximo Navarro pifió una pelota en zona de alto riesgo, Kike García vio a Manu Sánchez y el lateral sirvió Budimir. El croata había firmado un soberbio partido de desgaste y allí estaba con la caña. Gol y 41 puntos.
PENALTI QUE FALLA RUBÉN GARCÍA
Fueron de menos a más los de Arrasate en la primera parte. El Alavés sorprendió de salida con aficionados sin haber tomado asiento todavía. Centró Edgar de la derecha y Joselu mandó el cabezazo por encima del travesaño con todo a su favor. Jagoba había apostado en el once por Iñigo Pérez. El chantreano lleva una temporada inédita y con su pase vertical y rápido se buscaba romper el esperado muro babazorro. Otra pierna izquierda que podría funcionar era la de Cote. A Osasuna le costó en el primer tramo, aunque encontró la válida vía del empuje directo.
Avisó Moncayola con un disparo exterior y después fue Torró el que no pudo dar dirección a un cabezazo que recogió de otro de David. A El Sadar le faltaba meter los dedos en el enchufe. Ese momento llegó cuando el VAR avisó a Muñiz Ruiz que Ximo había tocado con el brazo abierto un balón en el área. Lo centró el Chimy echando el resto para llegar a línea de fondo. Osasuna se disponía a sacar el córner. El colegiado se llevó la mano al pinganillo. Era un penalti que en otros tiempos nadie hubiera reclamado. Ahora, te llega de repente para bien o para mal.
Rubén García no pudo convertirlo. Minuto 37. No lo lanzó mal, a su izquierda. Meritoria fue la estirada de Fernando Pacheco. Al de Xátiva le dio rabia fallarlo. Antes del descanso, buscó revancha con una transición que finalizó con un latigazo por bajo. Osasuna parecía estar donde le convenía. Moncayola y Budimir eran las piezas que se descolgaban con trabajo y zancada para mover al Alavés. Torró sujetaba con equilibrio.
CON TODO EN ATAQUE
El mal inicio de la primera parte se copió en la segunda. Otra vez el Alavés le puso en aprietos sin freno a sus ataques. Sergio Herrera desbarató un disparo de Rioja, cómodo en sus carreras, y Joselu volvió a estar fallón un lanzamiento que no conectó con el pie de lleno.
Arrasate agitó el árbol. Pasó a jugar con dos puntas, Budimir y Kike García, y Chimy en banda izquierda. Torres saltó para poner balones a la tripleta y Manu Sánchez para dar más alegría a un carril apagado. El 1-4-4-2 quería más ida y vuelta. Budimir marcó de cabeza, pero en fuera de juego. El croata no atinó después a golpear una pelota que mandó el Chimy. Era un minuto loco, el 80, puesto que Rioja replicó en la contra.
Kike Barja y Javi Martínez fueron la última solución. Más madera. Mientras el Alavés se hundía en su campo y dejaba pasar el tiempo, el extremo de Noáin recibía un pase de Torres y se adentraba en el área. Perdió la pelota y Ximo Navarro se durmió. Kike García y Manu Sánchez olieron sangre. Budimir manó la pelota a la red y encontró recompensa a su gran trabajo.
FICHA TÉCNICA:
OSASUNA: Sergio Herrera; Nacho Vidal (Kike Barja, m. 87), Aridane, David García, Cote (Manu Sánchez, m. 61); Torró; Chimy Ávila (Javi Martínez, m. 87), Moncayola, Íñigo Pérez (Roberto Torres, m. 61), Rubén García (Kike García,m. 61); Budimir.
ALAVÉS: Pacheco; Tenaglia (Duarte, m. 81), Laguardia, Lejeune, Navarro; Edgar (Tomás Pina, m. 76), Escalante (Toni Moya, m. 81), Lou, Rioja; Vallejo (Pellistri, m. 65), Joselu.
GOLES: 1-0, m.92: Budimir.
ÁRBITRO: Alejandro Muñiz Ruiz (Comité gallego). Mostró amarilla a los locales Nacho Vidal (m.9), Budimir (m.29) y Torró (m.45), y a Loum (m.14), del Alavés.
INCIDENCIAS: El Sadar, 19.220 espectadores. En los prolegómenos se realizó un homenaje a Juan Carlos Unzué.
Las claves
JUEGO DIRECTO DE AMBOS EQUIPOS
Osasuna y Alavés optaron en muchas fases del partido por jugar con balones en largo. Junto a las imprecisiones en los pases, todo eso hizo que el partido no fuera lo atractivo que quería el espectador.
DE MENOS A MÁS EN LA PRIMERA PARTE
El Alavés tuvo una clara ocasión nada más comenzar. Joselu falló un cabezazo con todo a su favor. Osasuna fue mejorando con el paso de los minutos dentro del juego tosco. Moncayola y Torró tuvieron las primeras ocasiones.
PENALTI A FAVOR A INSTANCIAS DEL VAR
Osasuna se encontró con un penalti que nadie esperaba. Ximo Navarro golpeó con el brazo para tapar un centro del Chimy Ávila, que no dio por perdida la jugada en la línea de fondo. El VAR lo advirtió a Muñiz. Pacheco se lo paró a Rubén García con una gran parada.
BUDIMIR: OTRO GOL Y ENORME TRABAJO
El croata completó una gran actuación. Marcó por tercera jornada consecutiva, su quinto gol en Liga, y le anularon otro por posición ilegal. Pero aparte de su eficacia, mostró un desgaste enorme en el juego aéreo, en la presión y en sus desmarques al espacio.
EL ALAVÉS PAGA SU CONFORMISMO
Sorprendieron los albiazules, que parecían conformarse con un empate que tampoco le iba a arreglar su situación. Quisieron perder tiempo y no darle continuidad a un partido que se les terminó escapando. Rioja fue su mejor arma con su velocidad. Tuvo dos buenas llegadas en la segunda parte en las contadas veces que se estiró el Alavés.
UN OSASUNA QUE ARRIESGÓ PARA GANAR
Dentro de un partido siempre hay minipartidos. Arrasate quería soluciones con los cambios. Pasó a jugar con dos puntas y sacó a futbolistas de corte ofensivo para arrinconar al Alavés a base de empuje. La insistencia tuvo premio.
