Colecciones
El tirón de Osasuna en los cromos
Tras el freno del covid, las tradicionales cartas con imágenes de jugadores han vuelto a los parques y colegios. Escenas de grupos de niños intercambiando ya forman parte del paisaje. Entre millones de unidades, los rojillos son referentes en su tierra


Publicado el 01/04/2022 a las 06:00
Familias con niños y mínima afición al fútbol lo saben. Es época de cromos y más ahora cuando se han levantado restricciones en colegios y vuelve el contacto. Copar la colección, tener a los mejores de la Liga, simplemente intercambiar por conocer caras y nombres o completar la nómina de Osasuna. Ilusión por cualquier motivo. Hay más interacción social. Con los rojillos de fondo. De Herrera, al Chimy.
“Estamos notando que tras el bajón de la pandemia, está volviendo el interés. Las ventas van en aumento. Los niños vuelven al coleccionismo. Hay una cosa evidente. La vuelta del contacto en las escuelas y en las plazas favorece”, confirma Juan Pedro Martínez, director editorial de Panini España.
Jagoba Arrasate conoce la dinámica. Coleccionaba de pequeño y ahora los sigue desde la perspectiva de padre. También aparece en una carta. Acaba el entrenamiento en El Sadar y se abre a colocar un once cualquiera en la pizarra del vestuario para ilustrar el reportaje. Son de la colección Adrenalyn, que da nombre al balón de la Liga. Es la tercera que se edita de la temporada.
En verano salen la tradicional “de toda la vida” de pegarlos en el álbum y la de Megacracks con cartas más informativas, para un público no tan infantil. La actual está calando más por el efecto post-covid. Cada jugador tiene una puntuación y hay cartas especiales: escudos, porteros, ídolos, diamantes, dobles figuras... “Es un hecho bonito que la colección de la Liga ha cumplido 50 años. La de Adrenalyn, 13. Quizá sea la que más está calando entre los jóvenes”, dice el responsable de Panini.
ALEATORIO
Desde que el equipo rojillo está en la máxima categoría, las ventas han subido. “Ha cambiado mucho la historia en Navarra desde que Osasuna está en Primera”. Se hacen millones de sobres y con seis cartas cada uno. La probabilidad es la misma. No hay imposibles. “Todos son igual de demandados para acabar la colección. Tan demandado puede ser Juan Pérez como Moncayola. Se hacen las mismas unidades. Hay un tópico de toda la vida, que se enmascaran cromos para que no salgan. Panini no lo ha hecho nunca. Lo hacen máquinas. Por decir algo, en Navarra se distribuyen 5.000 Brasanac y a lo mejor en Guipúzcoa hay 3.500 y en Córdoba 6.200. Es aleatorio”, dice el director editorial de Panini. “Aparte, se pueden pedir los últimos 40 cromos que falten”.


¿Ha cambiado el cromo respecto a anteriores épocas? La esencia es la misma. “En la colección clásica, el cambio más sustancial fue del cromo de cartón al adhesivo. La colección regular sale en paralelo al mercado de verano y luego se hace ediciones nuevas con los últimos fichajes. Sí ha cambiado que antes los equipos eran más estables, como aquella delantera de Osasuna con Echeverría-Iriguíbel y Martín. Cada año hacemos unos 160 nuevos. Pero el concepto de esa colección es el mismo de siempre”.