Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE
Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Fútbol

Un aval de 9,7 millones, la llave para que se celebren elecciones a la presidencia de Osasuna

El socio que quiera ir a las urnas debe presentar en un mes una garantía económica que no sea con bienes de terceros

En el centro de la imagen, el palco presidencial de El Sadar en el pasado Osasuna-Rayo Vallecano
En el centro de la imagen, el palco presidencial de El Sadar en el pasado Osasuna-Rayo Vallecanojosé carlos cordovilla
Publicado el 12/10/2021 a las 06:00
Un aval de 9,7 millones es la llave para que se celebren elecciones a la presidencia de Osasuna a mediados de diciembre. El próximo sábado día 23 se inicia un proceso con la designación de la Junta Electoral que terminará con el nombramiento de la persona que ostente la máxima responsabilidad del club para los cuatro próximos años. Ahora mismo, Luis Sabalza se perfila como el único candidato para iniciar su tercer mandato. El actual presidente no ha anunciado públicamente su decisión, pero en su entorno se garantiza su voluntad de continuar. Física y mentalmente tiene fuerzas y estímulos para seguir en el cargo. Dos de sus grandes retos serán la ampliación de Tajonar y la modernización del club.
Habrá que comprobar si tendrá rival en las urnas. Es una de las grandes incógnitas. No se conocen movimientos en firme de personas que quieran postularse como una alternativa. Aunque pueda ser el deseo de algún socio, el principal escollo, aparte de ser oposición al proyecto deportivo establecido, es el aval bancario, según establece la Ley del Deporte de 1990. Se trata del 15% del último presupuesto de gastos aprobado, en este caso sobre 64,9 millones.
El de la presente temporada no se tienen en cuenta porque todavía no ha sido sometido a votación. Es la forma de responder ante una mala gestión futura. Sabalza queda exento al haber avalado hace siete años y haber presentado beneficios acumulados sumando todos los ejercicios del mandato en el club. Si no hay oponente, sería proclamado a mitad de noviembre.
El tiempo corre. Después de la asamblea, la Junta Electoral fijará el calendario electoral y cuando se publique el censo definitivo, los candidatos tendrán diez días para presentar el aval bancario con la autorización pertinente de la Comisión de Control Económico para validar su legitimidad. Será en un mes aproximadamente.
No es necesario que el actual mandatario tenga que dimitir si no hay más oposición, por lo que la actividad del club no se paralizaría. Sí se le retirarían sus funciones en caso de haber elecciones. Tampoco se impone como requisito las firmas de un porcentaje determinado de socios para ser precandidato, toda vez que en el anterior proceso electoral se desvirtuó con la puesta en escena de carpas y búsqueda de apoyos más bien a la desesperada.
EL AVAL MÁS ELEVADO, ACORDE AL PRESUPUESTO
Es la cantidad más elevada que se haya pedido en un proceso electoral en Osasuna. La razón hay que encontrarla en el crecimiento del presupuesto. En 2017, fue de 4,2 millones en aquellas fallidas elecciones al no ser proclamados candidatos Juan Ramón Lafón y Víctor Álvarez. Anteriormente no había tantas exigencias en este sentido. No había un requerimiento previo. Al ser elegido en 2014, Luis Sabalza presentó un aval de 1,8 millones. Ambos casos anteriores sucedieron cuando el equipo estaba en Segunda y el presupuesto era menor. En 2012, Javier Zabaleta rivalizó con Miguel Archanco al contar con una garantía de 4,3 millones.
Los nuevos estatutos aprobados en fechas recientes se desmarcan de los anteriores para zanjar diferentes interpretaciones. El aval tiene que ser un “cualquier banco o caja de ahorros”, registrados en el Banco de España según el modelo y forma que aportará la Junta Electoral. Solo puede ser concedido por la entidad financiera a los miembros inscritos en la candidatura. Sobre la cuantía prevalece lo que marca la Ley del Deporte, que está en visos de renovarse y eliminar esta garantía en los clubes deportivos.
Al Real Madrid, Barcelona y Athletic les sucede lo mismo cuando el club se halla inmerso en el proceso de elecciones. Si se retira este punto ya será después de lo que suceda ahora en Osasuna. Los estatutos marcan que será a partir de entonces un 10% del último presupuesto aprobado. Sería, con los actuales números, de 6,4 millones.
Este reglamento quiere velar para que no haya terceras personas o inversores externos. Por eso, se obliga a una declaración jurada y firmada de todos los miembros de la candidatura de que no existe un tercero que avale. En consecuencia, que este grupo no tenga una deuda o responsabilidad futura con terceros que pueda suponer alguna obligación para el club.
Como novedad, Osasuna responderá ante los gastos que se originen de la emisión del aval de la candidatura que no haya sido ganadora. Esta cantidad puede rondar los 30.000 o 50.000 euros. La Comisión de Control Económico será la encargada de certificar que el aval y sus garantías estén acordes a los estatutos.
EL PROBLEMA DE QUE NO HAYA JUNTA ELECTORAL
En vísperas de que se abra el proceso electoral, hay una derivada previa que cobra especial importancia. La Junta Electoral que salga elegida de la asamblea del día 23 en el Auditorio de Barañáin debe estar compuesta por cinco titulares y cinco suplentes.
Para ello tiene que haber diez socios que presenten previamente su candidatura. El plazo está abierto. De no presentarse candidaturas suficientes o el número de miembros elegidos fuese inferior al número mínimo establecido, se considerará vacante este órgano de gobierno, por lo que se iniciará la convocatoria de un nuevo proceso electoral. Habría que aplazar todo un mes más.

Ocho años continuados de socio y con residencia fijada en Navarra

​Los nuevos estatutos que aprobaron recientemente los socios compromisarios reflejan más cambios sobre los anteriores en esta materia electoral. Para ser elegido, el presidente debe acreditar ocho años de antigüedad ininterrumpida como socio y no estar sujeto a sanción que lo inhabilite para desempeñar cargos directivos. Además, no puede ostentar el cargo de presidente en otros clubes de fútbol y su residencia tiene que estar fijada en Navarra. Todo ello se suma a la condición indispensable de aportar en su momento el aval bancario en los términos, condiciones y cuantía que establecen los estatutos. A su vez, para ser elegido directivo es necesario acreditar al menos cuatro años de antigüedad ininterrumpida.

volver arriba

Activar Notificaciones