Ascenso a Primera
Las capitanas de Osasuna, toda la vida esperando este momento
Las cuatro capitanas de Osasuna aguardan con tranquilidad e ilusión la gran cita del domingo


Actualizado el 28/05/2021 a las 06:00
Llevan toda la vida luchando por ser futbolistas, por llevar a su Osasuna a lo más alto. Y están a un paso de conseguirlo. A 90 minutos. Las cuatro capitanas del barco rojillo, cuatro emblemas de la institución, osasunistas de cuna y de raza, desgranan sus sentimientos con vistas al partido del domingo en Santa Cruz de Bezana (Cantabria), donde esperan ganar al Racing y, si es posible, que se produzca el tropiezo del Alavés. El ascenso es posible y ellas, más que nadie, saben lo importante que sería para el fútbol femenino navarro, para las niñas que sueñan con jugar algún día vestidas de rojo.
Las pamplonesas Mai Garde Echalecu (26-10-87), Leyre Fernández Sánchez (23-1-92) y Miriam Rivas Pinto (28-2-90) y la artajonesa Vanessa Rodríguez Iribarren (13-10-92) son, en este orden, las capitanas de Osasuna. Y así sueñan.
MAI GARDE, EL SÍMBOLO
“Para este bloque, por todo lo que representa Osasuna Femenino, supondría culminar algo histórico. Es un sueño, sobre todo para nosotras, las más veteranas, porque somos conscientes de que estas oportunidades hay que aprovecharlas”. Así valora Mai Garde, la gran capitana, el partidazo del domingo.
La experta jugadora, puro pundonor, afronta la gran cita sin nervios. “Yo estoy tranquila. La experiencia es un grado, he jugado un montón de partidos con esta presión. Ha sido una liga muy larga, una montaña rusa de sensaciones, de estar arriba, abajo, en Navidades no estar dentro, en Oviedo... Pero lo estamos llevando con normalidad”, afirma Mai.
Portadora del brazalete por excelencia, aunque en el último tramo se lo haya cedido a Leyre, sabe lo que significa ser capitana: “Para mí es un orgullo y una responsabilidad, somos conscientes de que en el club vamos a dejar legado. Ya no es solo jugar al fútbol, es muy importante trasladar lo que es Osasuna y cuando no estemos, que las jóvenes de ahora sean las que se lo trasladen a las pequeñas para que no se pierda nunca la esencia”.
Una cita histórica para Osasuna Femenino y las futbolistas navarras, una cita por el futuro. “Se ha demostrado que todo a lo que se dé visibilidad engancha. Antes éramos desconocidas totalmente y gracias a que Osasuna ha impulsado el femenino, la prensa se ha volcado porque antes el caso que se nos hacía era totalmente nulo. Las teles lo mismo. Para una niña la clave está en que sí puede soñar en jugar en Osasuna en el día de mañana, yo realmente no he vivido con ese sueño. Lo queme gusta es que ellas lo pueden conseguir”, reconoce Mai.
Mai Garde estará acompañada en el campo por sus padres y su hermano, ya que su hermana tiene que trabajar. El hecho de que el ascenso esté condicionado al encuentro entre el Atlético B y el Alavés calma las previsiones de celebraciones, pero no costará mucho organizarlas. “Dadas las circunstancias, no es como para tener nada preparado. Pero si sucede, la liaremos, no sé de qué manera, pero la liaremos. Eso es lo que menos nos preocupa. No será por celebraciones...”
¿Saber o no saber lo que pasa en Madrid? “Yo creo que es muy personal. Hay jugadoras a las que nos interesa saberlo, a otras no... es muy complicado. Yo prefiero saberlo aunque este jugando y si estoy en el banquillo también. Pero hay jugadoras que no. Al final se trata un poco de respetar. Si una no quiere saber nada no se le dice nada, pero a veces es algo inevitable y te acabas enterando aunque no quieras”, reconoce Mai Garde.
LEYRE, EL CARISMA
Leyre Fernández volvió a Osasuna para cosas como la que está viviendo ahora. La pivote navarra explica cómo vive los días previos. “Kakun nos juntó el miércoles antes del entrenamiento para preguntarnos a ver cómo estábamos y si teníamos miedo, esas sensaciones que puedes tener antes de un partido como el del domingo. Yo estoy muy tranquila y con mucha confianza en el equipo. Hemos pasado momentos duros esta temporada y siempre nos hemos sobrepuesto a ellos, cademás con contundencia. Esta semana me duermo y me despierto pensando en el partido, en lo que puede ser. A la noche me entran nervios que me cuesta coger el sueño. Pero con ilusión, con muchas ganas de que llegue el domingo.
Rojilla de pura cepa, Leyre se emociona al pensar lo que supone para ella el partido. “Se me pone la piel de gallina. Es algo que no se puede describir con palabras, pienso en el domingo y pienso que vamos a ganar, no pienso en ningún momento que no vaya a pasar eso. Para mí sería un sueño.
Leyre estará acompañada en la grada por sus padres y su hermano. “Me acuerdo en el partido del Atlético de Madrid terminarlo y abrazarme a mis padres. Los tres llorando como si hubiéramos ganado la liga. El sentimiento que tenemos, sobre todo mi padre y yo, es estratosférico. Poder celebrarlo allí con ellos sería la leche”, admite.
Llevar el brazalete para ella es “un honor y mucha responsabiidad”. “Mis referentes no son grandes jugadores como Cristiano, Ronaldinho, etc, han sido los Flaño, Cruchaga, Oier, Puñal, los de casa. Los que han demostrado lo que para mí es Osasuna, carácter y raza que tenemos los navarros”, considera Leyre Fernández.
La centrocampista, profesora en un colegio, cuenta cómo le ven en su clase los alumnos (de 7 y 8 años): “Me tienen muy idolatrada. Me vienen los padres a decir que no les gustaba nada el fútbol pero desde que estoy con ellos, no hacen más que ver fútbol, verme en la tele. y a mí eso me llena. Hoy justo les he contado lo del domingo y muy emocionados. Quieren ver el partido. Me ven como a los chicos, ellos no hacen diferencias, a veces te preguntan: “¿Cómo estás trabajando aquí si eres futbolista. Alguno que es más mayor dice: ‘No es justo que tengas que estar aquí y a la tarde tengas que ir a entrenar”. Ellos te ven un ídolo que juegas en Osasuna, en el equipo de la tierra y no piensan diferente”, resume Leyre.
Y habrá premio doble si el equipo sube. “Les he prometido (mi padre es carnicero) que les voy a invitar a unas chuletas bien buenas”, sentencia.
MIRIAM, LA SUPERACIÓN
La risueña Miriam Rivas está viviendo la otra cara de la moneda, la de una lesión grave como es la rotura de cruzado. Pero su situación personal, haberse perdido la temporada, no merma su ilusión. “Es un sueño para nosotras, que somos la mayoría de aquí, somos rojillas de nacimiento y hemos crecido con el sentimiento que supone este club. Es muy difícil tener una oportunidad como la del domingo, estamos demasiado cerca. Ojalá se cumpla el sueño”, desea Miriam.
La interior rojilla también destila calma. “De momento estoy tranquila, aunque sé que el fin de semana voy a estar súper nerviosa, porque desde fuera se pasan más nervios, en el campo los sacas corriendo y peleando. Es una situación diferente porque no estoy en el día a día de los entrenamientos. Lo vivo desde fuera pero también tengo los sentimientos a flor de piel. Estoy deseando que llegue el momento, he disfrutado del proceso tan ilusionante, pero estoy deseando que se decida. Cada vez es más difícil llegar a final de temporada con opciones reales porque los equipos se refuerzan más. El premio cada año es para un equipo y hay que ser muy constante. No sabemos cuántas veces nos veremos en esta situación”, asume la navarra.
Un ascenso que podría suponer una zancada gigante. “Es un paso muy importante, para cualquier niña navarra. Si tienes tu equipo referente en primera división de manera profesional, sabiendo que puedes ver cada dos fin de semana aquí a las mejores de España, creo que es una motivación enorme, que pueden engancharse mucho más y tener aspiraciones ilusionantes..
Rivas, que estará en tierras cántabras con sus padres, sus hermanos y sus tíos, e incluso algún amigo, tiene previsto tatuarse si el domingo se produce el ascenso. “Sería un recuerdo muy remarcado para mí”, apunta.
La tercera capitana rojilla tiene claro qué supone serlo: “Es representar esos valores que forman parte de Osasuna, nosotras como navarras lo sentimos así y tratamos de transmitirlo a todo el mundo. Las de fuera son muy bien acogidas, es un club muy familiar. Todas luchamos por lo mismo, aquí no hay estrellas, la únion de todas juntas nos lleva a ganar partidos. Como capitana es un orgullo porque al final es el club de nuestra vida. No hay otro club como éste”, sentencia.
VANESSA, EL PUNDONOR
Vanessa Rodríguez, Vicky de apodo, es pura raza. Una de las supervivientes del primer Osasuna Femenino, desea que por fin se produzca el ascenso. “Llevamos varios años intentándolo y nos quedamos con las ganas, nunca llega. A ver si éste es el año. Las de abajo también están apretando. Así que sería lo suyo”, aprecia la artajonesa.
Como sus tres compañeras, está serena. “Es la semana en la que más tranquila estoy, cualquiera querría estar en nuestra situación. El Racing no es un rival fácil, pero el Alavés tiene que ir a Madrid. El trabajo está hecho, el partido va a ser más de sentimiento y corazón que de fútbol”, precisa Vanessa.
La centrocampista se enorgullece de ser una de las capitanas. “Enfocado a las pequeñas, las que viene de abajo y también a fichajes que vienen de fuera, nos gusta que sepan lo que hay en casa. Ese sentimiento, los colores y el orgullo. No somos un club como el resto. Vienen aquí y ven el ambiente de vestuario de piña, unión. Mucha gente dice que ha pasado por otros vestuarios, pero que viene y le gustaría quedarse aquí”, destaca Vanessa Rodríguez.
La navarra tiene claro que prefiere saber lo que pasa entre Atlético y Alavés. “Yo quiero enterarme. No voy a estar desde el minuto uno preguntando qué pasa en el otro partido, pero sí en el descanso, por ejemplo. El otro día en Tajonar durante el partido se me olvidó, no hice ni preguntar. Cuándo estaba yendo a la caseta, en el descanso, me dijeron que perdía el Alavés. No me lo creía, pero era verdad”, reconoce Vanessa.
DEDICADO A PATRI
Patri Zugasti perdió a su hermano Daniel en accidente hace diez días. Un dolor profundo que el equipo va a tratar de revertir dedicando el triunfo a la jugadora rojilla y a su familia.
“Patri es parte fundamental dentro del equipo. No solo por la manera de jugar sino por lo que nos da a todas. Es muy querida y va todo para ella y toda su familia. Son una familia súper cercana, súper rojilla. Y queremos aportar nuestro granito de arena para que también se sientan un poco partícipes de que esto también es suyo. Imagínate lo orgulloso que estaría Dani desde el cielo viendo a su hermana en primera división” . asegura Mai Garde.
“Los primeros que estaban en Tajonar eran sus padres, con la camiseta de Patri. Cuando no se podía entar a Tajonar ahí estaba Pili gritando desde fuera. Es un palo muy duro y en estos momentos qué mejor que dedicárselo a ellos. Somos una familia”, valora Vanessa.” En otros equipos seguramente a los padres de otras compañeras ni les conocerás. Aquí lo que consiguen es hacer piña hasta los padres y se ha notado esta semana que somos un grupo muy unido para lo bueno y para lo malo”, añade Mai.
“Patri es una persona muy querida, su familia siempre ha estado ahí. Recuerdo una fase de ascenso en Badajoz que estaban animando con el bombo. Son muy cercanos y ha sido un palo muy fuerte. Todas ansiamos ese ascenso, pero ahora mucho más por darles una alegría. Sería dedicado a ella, su familia y a Dani”, concluye Miriam.
Un ejemplo del corazón de un equipo de Primera.
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