

Actualizado el 13/02/2021 a las 08:38
Cae la lluvia en la gris mañana de viernes sobre Tajonar. El Chimy Ávila se graba un vídeo que después difundirá a sus 124.000 seguidores en Instagram. En el denominado campo de los porteros, el más inmediato al entrar a las instalaciones a la derecha, traza un esprint en diagonal desde una esquina a la contraria. Lo hace sin camiseta a zancada limpia. Solo con el peto que le grabará el registro de su potencia, el que le dirá que se ha acercado a los 35 kilómetros por hora. Frena, se despoja de él y aprieta los puños hacia abajo mientras tensa su cuerpo y exhibe sus músculos. El Chimy ha vuelto.
El de ayer no fue un día cualquiera para el de Rosario, que dio verdaderas muestras de su fortaleza anímica y física. Era la primera vez que trabajaba con todos después de pasar su segunda grave lesión de rodilla. No podía ocultar esa sensación de sentirse uno más. No han sido pocos los entrenamientos que ha visto desde la barrera en estos últimos meses.
Su rol va a cambiar a partir de ahora. El primer paso lo dio integrado en un trabajo sin demasiada exigencia, el que programa Arrasate siempre a dos días del partido. Irá a más. Es el fútbol-tenis. Se refresca la técnica individual y se hace grupo entre piques y bromas.
Al delantero argentino se le vio motivado. La sesión fue a puerta cerrada, pero por las imágenes que trasladó el club se le pudo ver feliz entre los compañeros, que se alegraron de recibirle tras haber dejado atrás la enfermería.
Hoy seguirá su puesta a punto con el grupo, sin participar en el partidillo, y a partir de la semana que viene se irá metiendo en harina con el peto de comodín, el que por precaución le hace ser de los dos equipos que disputan.
El ritmo irá progresivamente en aumento. El de competición es otro mundo. Será un mes largo de preparación antes de ponerse a disposición de Jagoba. Está programado que finalice esta transición entre finales de marzo y principios de abril. El objetivo es jugar las últimas diez jornadas y ayudar al equipo a lograr la permanencia.
El Chimy volvió al grupo cuando este martes se cumplirán cinco meses de la operación. Aquel 16 de septiembre, una semana después de romperse el cruzado de la pierna derecha, comenzó un duro camino para él. Salía del primer túnel y se metía en otro. “Hoy comienza otra batalla que la vida me pone y que superaré una vez más. Mientras más difícil se haga el camino, Dios multiplicará mis fuerzas y mientras más fuertes sean los desafíos, más grandes serán mis victorias. Muchas gracias por los mensaje y las muestras de cariño”, se sinceraba en las redes.
CASI 13 MESES FUERA
El rosarino lleva más de un año sin vestirse de corto. Su último partido fue el 24 de enero de 2020 contra el Levante, el rival mañana en Valencia. Se rompió la rodilla izquierda cuando el Barcelona estaba pensando en depositar la cláusula de los 25 millones y ponerlo a jugar al lado de Messi. Había deslumbrado al mundo del fútbol en una primera vuelta de órdago.
Se recuperó para la pretemporada y jugó algunos amistosos. A las puertas de iniciar la Liga en Cádiz, chocó de nuevo contra una pared. Otro obstáculo que salvar en una vida de superación. No se estableció periodo de baja. El tiempo ha pasado y el Chimy responde con buenas vibraciones.
El 9 siempre ha mostrado una entereza fuera de lo normal. El 16 de noviembre publicaba una imagen de sus dos piernas en las que se pudo leer “Feliz 10 meses” encima de la rodilla izquierda y “Feliz 2 meses” en la derecha. “La valentía más grande del ser humano es mantenerse de pie, aún cuando se esté cayendo a pedazos”, fue su contundente mensaje.
Mientras afina su puesta a punto y los aficionados le esperan, es posible que cierre su renovación. Es su deseo y el de Osasuna. Las dos partes se quieren entender.
A sus 27 años, las dos costuras en las rodillas conviven con los tatuajes de su piel. Son parte de su paisaje cada vez que muestra una imagen. “Prefiero tener cicatrices por valiente que la piel intacta por cobarde”, ha expresado el 9 rojillo.
Los médicos y fisios cuidan cada detalle. Se utiliza la tecnología 3D para perfeccionar y vigilar los movimientos. Frenada, salto y pisada progresan.
En estos cinco meses de recuperación, ha permanecido en un segundo plano, sin tanta exposición mediática, sabiendo que es un futbolista que despierta interés en tribunas nacionales y argentinas.
Su motivación es alta. En las últimas semanas se le ha visto poderoso. El 16 de enero salió al campo de Tajonar a correr. La temperatura en las redes ha ido subiendo, con vídeos de lanzamientos de faltas o en la cinta de correr a todo trapo. Es un hombre inquieto. Pura energía. También ha hecho de portero tras un entrenamiento y hasta ha dado muletazos de torero en el gimnasio. F. C.
Hay otro Ávila en el fútbol profesional argentino. Es Gastón, hermano del delantero de Osasuna, que es noticia estos días en su país por su fichaje por Rosario Central.
Su desempeño en el campo no tiene nada que ver con el Chimy. Es central zurdo y solo tiene 19 años. Pertenece a Boca Juniors, con quien ha renovado hasta 2024. Para desarrollar su carrera y tener minutos jugará en Rosario, la ciudad de los Ávila y cuya camiseta que ha defendido en las inferiores. El préstamo es hasta final de año sin opción de compra. Internacional sub 20, su entrenador será el exjugador del Zaragoza Kily González.
“Nuevo desafío, nuevas sensaciones y nuevas expectativas. Una hoja en blanco para que escribas tu historia. Te amo titán”, le escribió su hermano el Chimy en las redes sociales
