Tribunales
Álvaro Fernández, a juicio por dos posibles delitos de denuncia falsa
Osasuna pide 120.000 euros de multa tras las diligencias abiertas de oficio por el juzgado


Actualizado el 10/02/2021 a las 06:00
En las próximas semanas se celebrará el juicio por un posible doble delito de denuncia falsa cometido por Álvaro Fernández. El exportero de Osasuna acusó al club de una falsificación de contrato pero, tras demostrarse que era su firma, el tribunal actuó de oficio para poner en marcha este asunto. Transcurre por la vía penal y la entidad rojilla solicita 100 euros de multa diaria durante 20 meses por cada delito. En total, unos 120.000 euros. El juzgado le ha pedido una fianza de 16.000 euros.
El juicio, sin fecha, tendrá lugar en Pamplona. Se han presentado los escritos de acusación por parte de la fiscalía, que pide un castigo menor, y de Osasuna, así como el de defensa. El club se adhiere a las diligencias abiertas por la jueza por “denuncia falsa y simulación de delito” después de que la prueba caligráfica evidenciara que firmó el contrato que le vinculaba a Osasuna cuando se marchó gratis al Mónaco. En su recurso, tan contradictorio, quiso argumentar que era su caligrafía, pero diciendo que fue contra su voluntad.
Álvaro se había querellado contra el club y después tuvo que hacerlo, además, contra Sabalza y Ardanaz. ¿La razón? Que esa acusación de falsedad en documento mercantil no puede ser contra personas jurídicas. El movimiento conlleva esta acusación de doble delito de denuncia falsa.
EL CASO ÁLVARO SIGUE SU CURSO
En octubre del pasado año quedó zanjada la vía deportiva en el Caso Álvaro Fernández, que salió al Mónaco libre teniendo contrato con Osasuna. El TAS, tribunal europeo de arbitraje, notificó al club que desestimaba su demanda. De esta forma se puso fin a un conflicto que comenzó hace 3 años y 3 meses con la salida abrupta del portero al Mónaco con contrato en vigor cuando era reclamado para el primer equipo, según la tesis que ha defendido el club.
Sin embargo, Osasuna ha seguido explorando todas las vías posibles para obtener una compensación económica. Se dirigió al Tribunal Laboral de Navarra para reclamar los 10 millones de euros que figuraban en la cláusula de rescisión de ese contrato que hace valer. De forma subsidiaria pide 3, si no se considera que formaba en 2017 parte del primer equipo. De hecho, el club fue pagando la Seguridad Social al considerar que era rojillo.
Curiosamente, puede demostrarse que Álvaro firmó ese contrato que le ligaba a Osasuna cuando se fue gratis. Y, sin embargo, la vía deportiva no estimó la reclamación inicial.