Osasuna-Atlético
El Atlético llega en silencio
Qué lejos han quedado aquellos recibimientos a los equipos grandes cuando se enfrentaban a Osasuna. Los de Simeone tuvieron ayer a dos adolescentes como únicos testigos de su llegada


Actualizado el 31/10/2020 a las 09:50
SIN aficionados, sin periodistas, sin expectación de ningún tipo. En medio de la temprana oscuridad de octubre, un furgón policial apareció iluminando con sus luces la entrada del hotel pamplonés Alma Pamplona. Después, dos microbuses con staff y empleados del Atlético de Madrid. Y, por fin, dos autobuses con la plantilla del rival rojillo de esta tarde. Eran las 20.45 y los colchoneros llegaban a Pamplona en cuatro vehículos, como establece el protocolo actual, y en el más absoluto de los silencios. Sólo los flashes de dos fotógrafos, uno de este medio y otra del club madrileño, rompían levemente la calma. La sombra de la pandemia ha alejado a los espectadores de los estadios, pero también a los seguidores más fanáticos de los equipos. Y esa gran oportunidad para ellos y ellas de ver a las estrellas de cerca cuando llegan a tu ciudad ya no existe.
Ayer, Cholo Simeone y su equipo, liderado por el joven y estelar Joao Félix, entraron uno a uno en el hotel sin que nadie les jalease, ni les aplaudiese o pitase. Sin ningún niño o joven forofo atlético navarro que pudiese llevar un autógrafo de su jugador favorito, o del técnico argentino, ni hacerse selfies con el móvil. Nada.
Julen e Ibai, los únicos
La seguridad se limitó a dos personas. Las vallas se pusieron por obligación, pero tras ellas sólo esperaban dos jóvenes en pantalón corto. Fueron los únicos que se enteraron de que el Atlético llegaba a esa hora a Pamplona, o los únicos que aparecieron. ¿Y cómo lo consiguieron?
Tanto Julen Uriz Bados como Ibai Lizoáin Ayarra, de 16 años, se encontraban en la colindante Ciudad Deportiva Amaya, donde juegan en el equipo juvenil.
Todavía con el uniforme del equipo y abrigados sólo de cintura para arriba en una noche fresca, los dos jóvenes aguardaban desde antes de las 20.30 la llegada del equipo rojiblanco. “Hemos pensado que podrían llegar a este hotel, nos hemos acercado y al ver a los guardas de seguridad hemos comprobado que era así”, explicaban estos chavales, que juegan ambos de mediocentro en Amaya.
Ninguno de los dos es seguidor del Atlético, aunque les hacía ilusión estar allí y poder ver a Joao Félix, en el caso de Julen, y Jan Oblak, en el de Ibai. Se quedaron algo decepcionados cuando supieron que Luis Suárez no venía. Pero hoy tienen claro quién quieren que gane: Osasuna.
La plantilla y el cuerpo técnico del Atlético de Madrid llegaron protegidos por mascarillas, lo que añadido a la distancia y a la falta de luz dificultaba reconocerles, pero los únicos aficionados presentes se llevaron un buen tema de conversación para compartir con sus amigos al haber presenciado la llegada de uno de los grandes clubes de LaLiga.
Cholo Simeone fue el primero en bajar del primer autobús. Joao, el último. Sin palabras, sin gestos. Esta tarde, será otra historia, y será sobre el verde.
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