El Sadar, preparado para el estreno
El estadio, a punto para albergar mañana el primer partido tras su ampliación



Actualizado el 26/09/2020 a las 12:21
La nueva versión de El Sadar aguarda el estreno liguero. Este domingo es el día. A media tarde del viernes Santiago Morteruel, empleado de Osasuna, se encargaba de pintar las líneas del terreno de juego bajo la lluvia. Desgraciadamente la puesta de largo deberá ser sin público, por lo que el hecho de que no haya cubiertas no será un problema para los espectadores, que estarán en sus casas. El templo rojillo parece otro, aunque desprende la misma esencia. Más grande, vertical, cómodo y espacioso entre asientos de momento solitarios.
La temporada pasada terminó con El Sadar en pleno crecimiento y transformación. Como si de un coliseo romano se tratara, los muros tuvieron que ser tapados por lonas con imágenes de un proyecto que casi es ya una realidad. El anillo superior es un hecho y la reconstrucción de la parte baja ha dado continuidad a las gradas.
Osasuna pisará hoy su casa modernizada. La plantilla se ejercita esta mañana en el escenario del encuentro de mañana ante el Levante (12 horas). Comprobarán de primera mano una estampa desconocida. La constructora ha trabajado de forma intensa en las últimas semanas para que todo estuviera listo. Queda parte de la obra, tanto interior como exterior. Pero la fotografía actual evidencia un cambio importante.
Amplitud y comodidad
Hay 23.576 butacas, 6.000 de nueva creación y 1.300 de ellas de tipología rail seat en Graderío Sur. Los asientos se han renovado en su totalidad y existe más espacio en los pasillos para cumplir con la normativa. Además, la primera fila está unos 30 centímetros más cerca del césped, que luce nuevos tepes. No hay columnas que impidan la visibilidad de los seguidores, cuya presencia en los estadios no se atisba a corto plazo. La U televisiva ya rodea el campo. Todo está preparado.
Petición para jugar al mediodía
Por un lado, se está acometiendo la instalación de los focos en la parte alta del estadio. Se han puesto en algunos puntos, pero no los suficientes para ofrecer una iluminación artificial en condiciones. Por eso el club, además pedir que las dos primeras citas fueran a domicilio, solicitó jugar mañana al mediodía, misma petición que ha formulado para el Osasuna-Celta de Vigo de la próxima semana.
Un partido con 200 personas
Unas 200 personas se darán cita mañana en El Sadar. Hay que contabilizar a los equipos, empleados, seguridad y personal sanitario. Los medios de comunicación también podrán asistir de forma limitada y bajo el protocolo sanitario. No hará falta que se haga uso de los vestuarios, remodelados en la primera fase de la obra, ya que está prohibido pisarlos como es costumbre. Los jugadores llegan hasta 45 minutos antes del choque, la charla se hace sobre el césped o en el hotel y la ducha posterior será fuera de El Sadar.
Marcadores y luz, en un mes
En el fondo sur del terreno de juego se vislumbra un monitor de grandes dimensiones sobre un andamio. Es el marcador improvisado, el mismo que se empleó en el tramo final del curso anterior. Algo que pasará a la historia en un mes, con el encuentro frente el Athletic de Bilbao el día del Centenario.
El 24 de octubre está previsto que estén operativos los dos videomarcadores que se van a colocar en la zona más alta de los dos fondos del campo. No será la única novedad puesto que se prevé que el sistema de iluminación esté listo para entonces.
Más sillas en el muro antiguo
En la parte de las letras donde figura “C.A. Osasuna” en Lateral, existe una especie de salto entre asientos. Se trata del muro que se eliminó para unir Grada Lateral y Tribuna. Ese espacio de hormigón, que recorre tanto esa banda como los fondos, se rellenará con nuevas localidades en los próximos días.
Las cabinas, próximo paso
En la grada de Preferencia no hay ni rastro de las cabinas de prensa, retiradas para la reforma. Ese será otro de los puntos que verá la luz próximamente. El calendario marca su instalación en un mes con un aspecto similar a las anteriores.
El último hito, la cubierta
Mientras, siguen los trabajos de interior en baños y zonas comunes de El Sadar. Todavía queda dar forma al estadio por fuera con el revestimiento proyectado, así como el despliegue en la cubierta, donde se han colocado gran parte de los soportes metálicos. De momento, el estadio está listo para el Osasuna-Levante.