Torneo Interescolar Osasuna
Txomin Nagore: el veterano, con la ilusión del debutante en el Torneo Interescolar
Atakondoa, el colegio de Irurtzun, disputa el Torneo Interescolar por primera vez en su historia. Lo hace con una mayoría de jugadores provenientes del fútbol sala y con un navarro ilustre en el puesto de entrenador: el exjugador Txomin Nagore


Actualizado el 27/12/2019 a las 13:33
No se deje llevar por las simples apariencias. Si lee en la revista del Interescolar el nombre del colegio “Luis Gil”, de Sangüesa, bórrelo de su memoria. No está jugando. En su lugar, ha venido un equipo nuevo del todo, inédito hasta ahora, que este año debuta en el torneo. Se trata del colegio Atakondoa, de la localidad de Irurtzun. Su entrenador, un viejo conocido del fútbol profesional: Txomin Nagore.
El exjugador de Osasuna, Numancia y Athletic Club, entre otros, afronta su primer Interescolar (no pudo jugar cuando tenía la edad) con ilusión. Su equipo, el Atakondoa, no ha empezado mal el campeonato. En su estreno el pasado lunes, ganó 2-4 a San Fermín Ikastola, y ayer perdió 2-1 contra Irabia, pero dejando buenas sensaciones y con la confianza de que pueden hacer algo grande en esta edición.
La razón por la que Nagore aceptó entrenar al colegio de Irurtzun es porque vive allí. “Yo estudié en Irutzun -explica-, y, al ser de ahí, mi hijo también va”. Según el exjugador, el centro les dijo (a él y a su compañero, Leandro Fernández) a ver si querían entrenar al equipo, que por primera vez en la historia se apuntaba el equipo de la escuela. “Y aquí estamos”, resume de forma simple.
Del fútbol sala
Aunque los equipos tengan que ser de 8 jugadores en un campo de hierba, a los entrenadores no les ha temblado el pulso a la hora de traer a chavales del fútbol sala, del Xota. Sin embargo, también hay “algún otro que juega a fútbol 8 en el Pamplona, en el Beti Kozkor...”.
A pesar de todo, y aunque el tener que jugar en un campo bastante más grande que uno de fútbol sala se nota, para Nagore el césped no es el aspecto más importante de adaptación. “De lo que se trata es que lo pasen bien, que disfruten, que sepan perder, que sepan ganar y que tengan una experiencia muy positiva”, afirma.
Porque Nagore no es de meter conceptos tácticos en la cabeza de los chavales, ni de transmitir conocimientos del juego que luego no vayan a recordar. “A estos tampoco les puedes meter muchas cosas en la cabeza porque muchos no llegan a entenderlos”, dice. Él es de dar más libertad: “Simplemente vienen aquí, a un torneo muy bonito con muchos años de historia, a hacer lo que saben ellos”.
Su primer Interescolar
Para Txomin Nagore, que es alguien que no ha disputado un Interescolar ni como jugador ni como entrenador, vivirlo es algo “bonito”. “Más que los entrenadores, aquí la ilusión es sobre todo de los críos”, aclara. Se trata de “que disfruten. Si ganan, ganan, y si pierden, pierden. Que vengan y que disfruten, que esto se lo llevarán”, afirma con rotundidad.
El técnico del Atakondoa tiene clara su función como entrenador: “Nosotros podemos ayudar en cosas, en momentos puntuales, pero son los críos los que vienen y viven una historia diferente”. Pero seguro que él, al igual que sus jugadores, siempre tendrá un recuerdo especial de este Interescolar.
