x
Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
Osasuna
OSASUNA 1-1 SEVILLA

Osasuna se repone a un 0-1 y aguanta el empate al Sevilla con diez

Noche trepidante: Cardona al hospital, dos balones al palo rojillos y uno del Sevilla, Oier expulsado y el VAR salva de un penalti señalado

El Chimy Ávila marcó su sexto gol del campeonato con un tremendo zapatazo con la pierna derecha en el tiempo de descuento de la primera parte.

El Chimy Ávila marcó su sexto gol del campeonato con un tremendo zapatazo con la pierna derecha en el tiempo de descuento de la primera parte.

GARZARON/CASO
Actualizada 09/12/2019 a las 09:49
A+ A-

El Sadar no pierde su honor de ser un terreno difícilmente conquistable. El Sevilla lo sufrió en todo su esplendor como lo hicieran antes otros equipos, quitando claro está el paréntesis del Athletic. Osasuna en su estadio se multiplica en fuerza y ambición. Es bravo y tenaz. Genera peligro en sus clásicas oleadas. También ha aprendido a sufrir. Se ha hecho respetar en un campeonato donde tiene un nombre ganado. Es capaz de mirar a la cara a un equipo confeccionado para jugar la Champions, cambiarle la tendencia del partido tras ir perdiendo, tirarle dos veces al poste y resistir con las botas puestas la última media hora con un jugador menos en el campo.

El punto es el premio, pero el valor intangible de una imagen ya de por sí consolidada pesa también en la balanza de méritos. Ver a Osasuna en El Sadar es rentabilizar la entrada que se paga. A todo un Sevilla le puso contra las cuerdas bajo una atmósfera de tensión, más propia de otras épocas de rivalidad y que le dio un toque más clásico al fútbol de siempre, el de las emociones. Fue una noche trepidante.

Lopetegui se encontró en Pamplona con lo que se esperaba, un rival que planteó batalla cuando peor se le pusieron las cosas. Comenzó fuerte Osasuna con un cabezazo del Chimy que pegó en el larguero, preludio de una dinámica que se convirtió en peligrosa. El Sevilla pareció contar con el antídoto para neutralizar El Sadar. Adquirió ese control que acababa con balones a la espalda de la defensa navarra, adelantada en su esperado guión para ejercer la presión agobiante.

Munir aprovechó un balón en largo al que no llegó Estupiñán para llegar a la frontal y lanzar el disparo a la red con su pierna izquierda. Se adelantaban los sevillanos a los diez minutos de una primera parte en la que Osasuna atravesó por bastantes problemas. El choque de Cardona con Diego Carlos también apagó el entusiasmo, de la grada y de sus compañeros. El delantero catalán, novedad en el once, chocó con el central sevillista y cayó desplomado al suelo. Saltaron las alarmas durante unos minutos hasta que salió del campo entre aplausos y en ambulancia consciente rumbo al hospital.

Te puede interesar

El partido iba subiendo de tono. Era trabado, sin mucha continuidad, pero atractivo. El gol del empate le vino perfecto a Osasuna, no solo para poner las tablas sino también para romper un rumbo oscuro. Con ese empujón anímico se marcharon los de Arrasate al descanso. Adrián habilitó al Chimy con un taconazo de alta escuela y el argentino lanzó un violento zapatazo con su derecha. Vaclik no pudo ni meter las manos ante el tremendo obús. La pelota trazó una trayectoria impecable, de abajo a arriba, y acabó incrustada en la parte más alta de la red.

Osasuna fue a por la segunda parte. No entiende el fútbol de ataduras y especulación. Rubén García rozó el empate primero con un lanzamiento de falta y después con un lanzamiento que golpeó el palo para culminar una carrera en velocidad. Caía fuego sobre El Sadar, que recibía con impotencia el mazazo de la segunda amarilla a Oier. Quedaba media por delante. El capitán fue algo tarde en su ímpetu de ir a la presión como tantas veces y Estrada Fernández no dudó en meterse la mano al bolsillo.

Tocaba ponerse el traje de faena. Banega adquirió el mando y Juan Pérez agigantó su figura en la portería. Lo dio un toque más heroico haber jugado con problemas musculares que le impedían sacar de portería. El VAR le salvó de un penalti que había señalado el colegiado en el minuto 66. A Moncayola se le quedó una cesión corta y el meta despejó justo antes que Chicharito. Se revisó la jugada, también a pie de campo, y se rectificó la decisión inicial.

Unai García regresó en un partido oficial para dar más fuste a una defensa que creció con Raúl Navas y David García. Fueron momentos complicados para Osasuna, metido en su campo y ayudado por las paradas de Juan Pérez a disparos de Óliver y del Mudo Vázquez. El tiro de Dabbur al palo cerró el capítulo de llegadas sevillistas. El punto supo a victoria.

Selección DN+

Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Contenido exclusivo para suscriptores DN+
Navega sin publicidad por www.diariodenavarra.es
Suscríbete a DN+
Solo 0,27€ al día (Suscripción Anual)
Ya soy DN+
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que necesitas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra