ASCENSO DE OSASUNA
Bienvenido Brandon
Osasuna tendrá que ejecutar la compra obligatoria del balear por 2 millones


Actualizado el 22/05/2019 a las 12:48
Mientras en la zona noble de El Sadar trataban de hacer olvidar el discurso de la temporada pasada en el que se veía a Osasuna como “el rival a batir”, el 25 de julio de 2018 el club rojillo anunciaba el fichaje de Brandon Thomas. El ariete balear se saltó el protocolo en las primeras declaraciones a la web oficial de la entidad navarra. “No voy a hablar de ascenso, porque tuve una experiencia negativa en el Mallorca, pero el objetivo es estar ahí arriba”. Una frase que estuvo acompañada por su definición como futbolista. “Van a ver a un chico que dará todo por estos colores y este escudo”, afirmó. Días más tarde, en su presentación ante los medios, el discurso lo cerró con un efusivo “¡Ojalá me tengan que comprar!”. Ese momento ya ha llegado.
El ascenso de Osasuna también significa que Brandon Thomas deja de ser jugador en propiedad del Stade Rennes francés y pasa a la disciplina rojilla. La entidad navarra hará efectiva la compra obligatoria del ariete por dos millones de euros. Ese gasto por competir la próxima temporada en Primera estará unido a los 500.000 euros que se deberá abonar al Cádiz por Aridane. El central recaló en Pamplona con una cláusula de medio millón de euros en caso de ascender en las próximas tres campañas. Al segundo curso se ha cumplido.
Si el majorero destaca por su tranquilidad, dentro y fuera del terreno de juego, las señas de Brandon son totalmente opuestas. Ningún aficionado rojillo recordará una foto del balear triste o con cara de circunstancias. Porque en su día a día hay palabras como alegría, nervio, energía, trabajo... todo ello acompañado de una vitalidad que ha sido reconocida en El Sadar.
Un ejemplo. En la victoria de octubre frente al Córdoba (3-1), Brandon recorrió cerca de 11 kilómetros. Un auténtico pulmón que ha dado oxígeno en diversos partidos. Además de su implicación, se ha adaptado a la ciudad e incluso se apuntó a clases para estudiar euskera. Pequeños detalles como ese sumados al hecho de donar sus muebles a los damnificados por las inundaciones que sufrió su Mallorca natal en octubre han hecho de Brandon más que un jugador.
Todo eso lo ha reconocido la afición de Osasuna, una afición que se atrevió a grafitearlo en una calle céntrica de Pamplona. El jugador aparece vestido con indumentaria sanferminera y, en el periódico que porta en su mano derecha, se puede leer en catalán “un dels nostres”, uno de los nuestros. Eso debieron pensar los niños que se acercaron a la puerta de vestuarios de El Sadar tras la victoria de Osasuna frente al Rayo Majadahonda (3-0). Los pequeños seguidores lucieron una pancarta por la que cambiaban un jamón por la camiseta de Rubén García y Brandon. El ariete balear, al ver la curiosa imagen, no dudó en volver a meterse al estadio y regalar su elástica a los niños. La foto del delantero sujetando el jamón es la mejor prueba de ello.
Así es Brandon Thomas, el primer fichaje de Osasuna para su regreso a la elite. Una incorporación de Primera, si se analiza a la persona más allá de lo deportivo.
