Tercera División
El Avance, el equipo nómada de Tercera
El estado del campo de Arre, debido a las continuas lluvias, le ha llevado al equipo de Tercera a disputar dos partidos fuera de su campo y a entrenar en otras instalaciones


Publicado el 04/02/2026 a las 05:00
Si hay un equipo en Tercera que vive pendiente de la previsión meteorológica, ese es el Avance. Su campo, el Igeldea de Arre, sigue siendo uno de los pocos con hierba natural. No hace falta que el río Ulzama se desborde para que el equipo vea inhabilitado el terreno de juego. Si se concatenan días de lluvias puede darse la misma situación.
Y ese momento es por el que está transitando ahora el equipo que dirige Elías Tomé. Disputó el último partido en casa el pasado 10 de enero. Fue ante el Beti Onak y el encuentro concluyó en empate a 1. “El campo terminó bastante mal. Ha mejorado algo pero todavía no se puede jugar”, indica el presidente del Avance, Fernando Huarte, que vive pendiente de la meteorología.
Tras ese encuentro, el equipo de Arre ha jugado como local en Subiza y, en la última jornada, lo hizo en Ansoáin, el campo del Gazte Berriak, los dos con hierba artificial. De los 18 equipos que militan en Tercera, tres solo cuentan con campos de hierba natural. Se trata de la Peña Sport, el Artajonés y el Avance.
Este hecho no es nuevo, ni mucho menos, para los responsables de la entidad de Arre. “Se han encadenado bastantes días de lluvia y el campo necesita por lo menos una semana para que se seque y poder pasar el molón. Hay una zona que está más complicada”, apunta Huarte.
AMIGÓ, TAJONAR...
No sólo se ven afectados los partidos, también les toca a los entrenamientos. “Hemos ido a Tajonar, a Amigó. A este último campo, acudimos más en Navidades. Antes ya de esas fechas llevamos cuidando el campo. Desde octubre hasta marzo cogimos sitio en Tajonar todos los jueves. Así quitamos un entrenamiento al campo. Ha habido ocasiones en las que ha estado peor que han tenido que correr por aquí o hacer el trabajo por su cuenta que les manda el preparador físico”, añade.


El presidente del Avance pone el foco también en las pocas opciones que existen para encontrar campos libres. “Es complicado encontrar terrenos de juego para entrenar. Para jugar, el último día nos hizo un favor el Gazte Berriak. Tuvo que mover el horario de alguno de sus equipos para que nosotros pudiéramos jugar en el que teníamos previsto. En Subiza, también se dio el caso de que tenía hueco. Muchos equipos tienen campos de hierba artificial pero no hay sitio porque tienen muchos conjuntos”.
El Avance cuenta sólo con un único equipo, el que milita actualmente en Tercera. “Con este campo no podemos tener más equipos. En una ocasión hubo un juvenil y el campo se reventaba. El primer equipo, entonces, jugaba en Preferente”, cuenta. La alternativa de la hierba artificial en el Igeldea es “inviable”, según apunta el presidente del club. “El terreno se encuentra en zona inundable y si pones hierba artificial y entra el río, se lleva todo el caucho”, señala.
¿Y porqué se ubicó el campo de fútbol en esa zona? “El gran problema es que ni en el pueblo, ni en el valle hay terreno municipal y este es el único donde se pudo hacer. Se barajó, en su momento, llevarlo más arriba pero el dueño del terreno no quiso cederlo. El único que encontraron es el actual”, añade. Es recurrente, cada vez que hay crecida en los ríos, ver el campo inundado. “La última fue en el 2024. La más fuerte que yo recuerdo fue la del 2021. Nos reventó las vallas, los vestuarios, movió una de las porterías hasta el otro lado...”.
Un campo de hierba natural necesita de unos cuidados especiales y este de Arre, todavía más. “En primavera, verano, otoño, hay que regarlo. En verano solemos arreglar la zona de las portería y alguna otra que registre más problema. El riego tiene más de veinte años y hay pequeñas fugas... Hay que cortar la hierba todas las semanas, en invierno, igual, cada dos. Cuando vemos que vienen semanas de lluvias, ya nos ponemos a mirar alternativas para alquilar campos”, apunta. Un gasto más que sumar a las arcas del club.
Uno de los cuidados especiales que ha tenido el Igeldea fue un pinchado, técnica que consiste en perforar el campo para facilitar la entrada de aire o agua. “Lo hicimos hace cinco o seis años y el campo mejoró mucho. Estamos pensando en repetir pero cuesta bastante”, dice. La situación trastoca los planes del equipo pero los resultados deportivos acompañan. El Avance es séptimo.