Pulso de categoría en Merkatondoa
Iñigo de Goñi y Álvaro Garrido son los técnicos más jóvenes del grupo y este domingo se miden en un vital derbi que acoge Merkatondoa entre el Izarra y la Mutilvera. Rivalidad, pero amistad ante todo


Publicado el 16/03/2024 a las 05:00
La complicidad entre Iñigo de Goñi (Lerín, 1997) y Álvaro Garrido (Mutilva, 1996) se nota al momento. Los entrenadores del Izarra y la Mutilvera chocan sus manos para saludarse y se vacilan con cariño. “El domingo vamos a ganar nosotros”, apunta el técnico izarrista. Su homólogo se ríe. Durante las fotografías sigue la conversación en torno al fútbol. No hay secretos para ambos, aunque mañana dejarán a un lado la amistad durante 90 minutos para luchar por sus intereses. Merkatondoa acoge un vital duelo por la permanencia (16.30h). Un pulso de categoría.
Tanto De Goñi como Garrido son los más jóvenes de la categoría con 27 años y 26, respectivamente. Sus caminos han sido parecidos. “Hicimos el nivel 3 de entrenador en Valencia, en un curso online de CENAFE durante la pandemia. Había varios técnicos navarros y supongo que hablaríamos para quedar. ¿Esa temporada venís a la Mutilvera?”, pregunta el míster blanquillo. “Me voy del Izarra en enero y, en febrero, llego con Diego Prendes. Ahí coincidimos, sí”, recuerda el lerinés.
Ahora comandan los equipos de la Segunda RFEF. “Era mi quinta temporada en el filial -Autonómica-, aunque también había estado antes de segundo entrenador. Cuando se produce la salida de Xabi Mata el club apuesta por dar el paso natural”, confiesa Garrido. Una situación similar, pero diferente vive De Goñi: “Salgo del Izarra y estoy en Osasuna femenino de segundo entrenador con Kakun Mainz. Este año con Andoni Alonso voy de segundo y el presidente -Alfonso Canela- ya me comenta algo. Había estado siete años como jugador y entrenador ya en el Izarra. Creo que para mí era una buena oportunidad. Subo dos partidos y siguen confiando en mí. Lo de Garri es más línea natural, continuista”.
Los dos destacan que era una oportunidad para crecer en el banquillo. Y es que Iñigo de Goñi y Álvaro Garrido son, junto a Julen Foncillas (1994) los entrenadores más jóvenes de la categoría. “Ninguno de los dos podíamos dejar escapar esto. Por mucho que la situación clasificatoria era complicada nos teníamos que arriesgar. Si queremos crecer en este mundo era el momento ideal. Creo que lo estamos haciendo bien”, reconoce De Goñi.
LA EDAD, UN NÚMERO
La casuística de la juventud hace que, por ejemplo, Garrido con sus 26 años tenga que dirigir a jugadores como Juanlu Cisneros, de 35. “Hay gente que les conozco desde los tres años o son de mi quinta y me he enfrentado a ellos como jugador. Cuando estaba de segundo en el primer equipo, con 20-21 años, ya estableces una relación cercana, pero de jugador-entrenador. En mi caso somos un equipo joven y se lleva con naturalidad. En el filial también tenía a gente mayor. A Iñigo le pasará igual. En Osasuna estaría acostumbrado a dirigir a personas de mayor edad. El futbolista valora que le ayudes y no hay que fijarse en la edad”, confiesa el técnico de la Mutilvera. Su homólogo reitera esa idea: “Pablo Álvarez decía que la edad es un número. Tienes que demostrar al jugador que estás capacitado. A partir de ahí el vestuario es importante. Los dos tenemos mucha suerte en ese sentido. En el de la Mutilvera hay gente joven y de la casa. En el del Izarra tenemos un buen bloque de navarros. Los tres capitanes te allanan el camino. Si te dan la oportunidad tienes que demostrar que estás capacitado”.


La seriedad llega a sus rostros al analizar el partido de mañana. El Izarra suma 24 puntos, a cinco del playout. La Mutilvera tiene 30. Un derbi vital. “Llevamos una dinámica muy buena. Quitando el día de Utebo, que lo tenemos olvidado, el resto estamos compitiendo. Ante el Zaragoza B no merecimos perder, pero el jugar en casa o fuera te cambia el contexto. En Merkatondoa hemos ganado los dos últimos partidos y a la UDL les costó. Creo que hemos dado un paso al frente. Generamos más ocasiones”, reconoce De Goñi.
Con los mismos datos que los estelleses -ocho puntos de quince- llega la Mutilvera. “A nosotros también nos cambia la película el hecho de jugar en casa o fuera. En esta categoría hay mucha diferencia en cuanto a los campos. En casa estamos creciendo y fuera cada duelo es un mundo. Sabemos que estamos en una categoría exigente. De hecho, creo que es el grupo más duro de los que he podido vivir”, reconoce Garrido.
DARLE VALOR
Álvaro Garrido, técnico de la Mutilvera, incide en la idea de lo difícil que es puntuar en este grupo. “Desde que llevo en este mundillo, creo que esta temporada el segundo grupo es el más exigente que he visto. Coincide que estamos cinco navarros. Es natural sufrir para lograr la permanencia y ojalá el mayor número de clubes de aquí logren la permanencia”.
Su homólogo en el Izarra asienta y también lo argumenta: “Hay mucha diferencia, por ejemplo, entre la hierba artificial de Merkatondoa, donde el balón bota mucho, o el campo de la Mutilvera que se puede jugar bien. También están Zubieta, Lezama, Ibaia o Zaragoza. Son grandes campos de hierba natural a los que cuesta adaptarse. Aun así creo que todos los navarros nos hemos adaptado bastante bien, aunque a nivel de puntuación igual no tenemos todos los que nos gustaría. Es un premio para el fútbol navarro tener a tantos equipos en una categoría como esta. Comparas presupuesto o población con otras Comunidades Autónomas y hay un abismo de diferencia”.