Selección
Merino y Nico Williams bordan la segunda estrella
Los navarros, que salieron en el minuto 75, agitaron el partido con sus actuaciones. A destacar la asistencia del extremo para el gol de Ferrán


Publicado el 20/07/2026 a las 00:49
Vivieron con nervios el partido desde el banquillo, pero en el minuto 75 les tocó ser protagonistas. Los navarros Mikel Merino y Nico Williams salieron juntos al terreno de juego con la misión de bordar la segunda estrella para España. Y vaya si lo hicieron.
El centrocampista pamplonés, héroe ante Bélgica y Portugal con sus goles, afrontaba con optimismo los minutos donde había reinado en las anteriores eliminatorias. El extremo del Athletic, por su parte, salió con chispa para tomarse la venganza de un Mundial irregular y con problemas físicos. España necesitaba la mejor versión de los dos para derribar la muralla Argentina. Cada uno en su rol fueron protagonistas para devolver la confianza del técnico Luis de la Fuente.
Merino abarcó el centro del campo para poner orden, pero también tuvo energía para soltarse en los centros laterales buscando su olfato goleador como ha demostrado tantas veces con el Arsenal y la selección. Nico, pegado a la banda, intentó retar a Nahuel Molina. El paso de los minutos hizo que ganaran en confianza.
La primera jugada destacable se produjo en el tiempo extra, en el minuto 93. Nico Williams llegó forzado, pero conectó un cabezazo que obligó al Dibu Martínez a estirarse para evitar el gol. Era un final demasiado bonito y hubiera evitado una prórroga de infarto. Pero hubo tiempo para más. En el 95 el dúo navarro se alineó en una de las acciones más polémicas de la final. Merino se giró dentro del área para estirar la pierna, el balón golpeó al meta albiceleste y el rechace lo recogió Nico Williams para rematar a placer. Corrió para celebrar el gol de su vida dejando atrás toda la tortura de lesiones... pero el colegiado en una decisión inverosímil decretó falta.


MERINO SE JUEGA EL OJO
La prórroga no hizo más que acrecentar el protagonismo de los pamploneses. El gol que cantó Navarra entera se cocinó en el 102 con un centro perfecto de Nico Williams que cabeceó Merino, pero el balón se marchó por escasos milímetros. Un guion de película que hubiera sido el cierre perfecto.
Pero también había que ponerse el mono de trabajo, sobre todo, tras el 1-0 de Ferrán Torres. Que se lo digan a Merino que puso su cara para desviar un fuerte disparo de Messi. El navarro quedó tendido en el suelo con muestras de dolor y, al término del encuentro, se le vio el ojo inflamado por el golpe. El guerrero no tardó en salir al campo y volvió a dejarse la piel para mandar un balón a saque de esquina.
En un final alocado, Nico Williams pudo dejar grabado su nombre en la historia si llega a meter el 2-0, pero no aprovechó la contra. Por suerte esa acción quedó olvidada. La segunda estrella ya estaba bordada en la historia de la selección española.