Fútbol
Lagunak celebra veinte años de la final en la Copa de la Reina
Entre anécdotas, recuerdos y muchas emociones, hubo una pachanga, una comida y el visionado conjunto de aquella final en Valencia
Actualizado el 06/06/2026 a las 20:56
Veinte años, una final y una historia por revivir. El equipo de fútbol femenino de Lagunak se reencontró este sábado 6 de junio en el lugar que les vio entrenar, esforzarse y buscar huecos entre trabajos y estudios. Fue un día de celebración que comenzó con comentarios sobre el paso del tiempo y terminó con el visionado a aquella final. Dos décadas después del subcampeonato de la Copa de la Reina, aquel equipo se dividió en dos y volvió a jugar un partido alejado del carácter competitivo, simplemente para disfrutar y rememorar.
Ainhoa Barberena propuso la reunión. La gran mayoría no se veía desde aquel partido en Valencia. “Nos merecíamos reencontrarnos. Creo que esto va a ser muy bonito y especial”, relataba Maite Roncal con la piel erizada. “Hoy verte de amarillo es como volver atrás en el tiempo”. Entre jugadoras también estuvo Josu Domínguez, entrenador, a quien le hicieron entrega de una camiseta con la referencia a la temporada 2005-2006 y los nombres de las jugadoras. “Siempre lo digo: ‘Lo vivido con ellas, con nadie’. Este ha sido el equipo que más me ha marcado en lo personal y deportivo”, confesó un Domínguez emocionado. Este dejó recuerdos compartidos entre las jugadoras como usar los conos chinos en los entrenamientos. También apareció el nombre de Aritz Altadill quien se centró en su rendimiento físico.
La jornada empezó entre bromas y abrazos, muchos abrazos. Las jugadoras volvieron a vestir de Lagunak. No aquel amarillo o, al menos, no aquellas mangas rotas de la final que alguna como Sandra Morillas llevó al reencuentro o como en el caso de Maite Roncal, quien la guarda en su casa firmada por todas. Divididas en dos equipos y con la incorporación de Domínguez y el hijo de Roncal, volvieron a tener veinticinco años. Alguna cambió de jugadora a aficionada como Marta Ozcoidi quien guarda con orgullo su medalla con el sentimiento adicional de ser el último partido que jugó. El día continuó con una comida y el visionado de la final en Valencia.
