Juicio
Exentrenador del Varea niega abusos y enmarca conversaciones con menores como "un simple vacile de vestuario de fútbol"
Ha desmentido que les prometiera jugar en Osasuna


Actualizado el 11/02/2026 a las 14:40
El exentrenador del Varea, acusado de abusos a menores, ha declarado ante el juez que "nunca" ha buscado "ningún contacto físico o sexual" con sus jugadores, niega "tocamientos" y "abusos", y enmarca las conversaciones que mantenía con ellos con "un simple vacile de cualquier vestuario de fútbol".
En su intervención ha desmentido también que prometiera a cualquiera de ellos jugar en Osasuna y sobre las conversaciones de Whastapp con ellos ha dicho que todas han sido "en tono de broma, reconozco que pueden haber sido inapropiadas, pero nunca con ninguna intención".
Ha querido dejar claro que "nunca he hecho promesas a los jugadores con el Osasuna, yo solo presentaba informes, jamás podría haber tomado esas decisiones".
Además ha reiterado varias veces en su discurso que "jamás" ha pedido fotos a nadie" de índole sexual a la vez que ha dicho: "Detesto ese tipo de conductas".
El procesado niega también el encuentro en el domicilio con la principal víctima del caso -un menor de 15 años en el momento de los hechos- afirmando que ese día no estaba en Logroño. Y rechaza, por último, cualquier "tocamiento a menores".
Así ha respondido el acusado, G.S.L., en su turno de palabra en la segunda y última sesión del juicio en la Audiencia Provincial de La Rioja contra este hombre por haber cometido presuntamente delitos contra la libertad sexual de ocho menores de edad en el ámbito deportivo.
En concreto se sienta en el banquillo por presuntos delitos continuados de abuso sexual a menores de 16 años; presuntos delitos de acoso sexual a menores de 16 años; presuntos delitos de revelación de secretos; presuntos delitos de pornografía infantil y presunto delito de tenencia de material pornográfico.
El Fiscal, en sus conclusiones provisionales, solicitaba 47 años de prisión aunque, finalmente, ha retirado uno de esos delitos por lo que solicita 6 años menos. En cuestión de multas propone cifras por importe de 14.600 euros y 49.000 euros de indemnización por daños morales a los menores en concepto de responsabilidad civil, una cantidad de la que responderá de manera subsidiaria el Club Atlético Osasuna, para el que el acusado trabajaba como oteador.
AFIRMA QUE CONOCE A TODOS LOS IMPLICADOS EN EL CASO
A preguntas del Fiscal, el acusado ha reiterado en varias ocasiones que "no ha pedido nunca ninguna fotografía a nadie y todas las conversaciones han sido de broma o de vacile". Eso sí ha reconocido que conoce "a todos los implicados en el caso".
Con respecto a la relación del acusado con los jóvenes, éste ha indicado que "siempre ha habido encuentros en casas, restaurantes, en el mismo club, con padres, jugadores, técnicos... había una relación por Whastapp pero me ratifico en mis palabras yo nunca he llevado ninguna intención de nada, ha sido todo en broma".
NIEGA EL ENCUENTRO EN EL DOMICILIO
Preguntado por el episodio que relató la principal víctima -por el que comenzó el caso- en el interior de un domicilio donde el menor indicó que le hizo un masaje con el que se sintió "incómodo", el acusado afirma que ese día, el 12 de marzo de 2022, él "estaba en el pueblo riojano de Jubera cambiando unos candados y hay unas cámaras de vigilancia y personas que lo demuestran".
Precisamente, antes de su declaración han tomado la palabra las dos profesionales encargadas del estudio de dicha víctima. El informe psicológico presentado confirma "la sintomatología traumática" que presenta el joven -que era menor en el momento de los hechos- así como "estrés postraumático y ansiedad".
Las profesionales que atendieron al menor han confirmado ante el juez que "si hubiera sido por el menor, nunca hubiera revelado" este acontecimiento "por vergüenza -recordamos que fue la madre quien desveló la situación ante la Policía-.
"Mostró mucha resistencia a contar los hechos, aún en el contexto familiar, sentía culpabilidad", han afirmado. Aseguran también que el relato del menor "por su estructura, la forma de narración, por la aportación de datos... es creíble" y aún con el paso del tiempo es coherente. "No se ve en el joven -subrayan- ni odio, ni rencor, ni posibilidad de venganza".
"TENÍA MIEDO Y SOLO QUERÍA LLAMAR A MI MADRE"
En concreto, la principal víctima del exentrenador declaró ayer que el propio acusado le llevó el 12 de marzo de 2022 a su domicilio de Logroño. "Me llevó a su casa en coche, entramos, me llevó a su cuarto, me dijo que me desnudase y me tumbó en una camilla, tapándome con una toalla, para darme un masaje". Un masaje, indica, que se centró en la zona genital. Afirma que "estaba nervioso, tenía miedo y solo quería llamar a mi madre pero no tenía el móvil cerca. Quería pedir ayuda e irme de allí. Era imposible que me fuera de esa casa".
En su testimonio destaca que el procesado "me dijo que me inventara una excusa para ese día para decirle a mis padres". Ha recordado también que el acusado le ofreció llevarle al Centro de Tecnificación del Osasuna "sin que lo supieran mis padres" y "me ofreció regalos".