Videoarbitraje
Así funciona el Soporte de Vídeo
La RFEF ha introducido esta temporada en competiciones como la Liga F, la Primera Federación o la elite del fútbol sala nacional un sistema de videoarbitraje más simple que el VAR


Publicado el 10/09/2025 a las 05:00
En su idea por profesionalizar algunas competiciones de primer nivel y mejorar la transparencia del colectivo arbitral, entre otros objetivos, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha implantado para esta temporada un novedoso sistema de videoarbitraje. Representa un banco de pruebas en categorías como la Liga F -máxima competición femenina-, la Primera RFEF -tercera competición de fútbol masculino- o la Primera División del fútbol sala nacional. Es un mecanismo que ya se probó con éxito en 2024 en el Mundial sub20 femenino de Colombia o en el sub17 de la República Dominicana. Supone un examen para todos: los equipos deberán conocer la nueva herramienta para usarla de forma adecuada y el público que asista a los eventos también necesita una noción básica para poder opinar.
Su nombre oficial es el Football Video Support (FVS), un sistema diseñado por la FIFA mucho más económico que el VAR y con reglas diferentes, ya que se solicita bajo demanda de los entrenadores. Es muy similar al ojo de halcón en el tenis o el challenge en deportes como el voleibol y el cricket. No requiere de una inversión muy alta, ni un gran despliegue técnico. Basta con colocar algunas cámaras de vídeo en puntos estratégicos del campo de fútbol o el pabellón, en el caso del fútbol sala.
El pasado fin de semana, este nuevo artilugio se pudo ver entre los banquillos de Tajonar, en el duelo que enfrentó a los rojillos con el Ourense. El técnico visitante lo solicitó en dos ocasiones y ninguna de ellas prosperó. También tuvo presencia en el Pabellón Anaitasuna, por la disputa del Osasuna Magna-Servigroup Peñíscola o en el Ciudad de Tudela para el ATP Ribera- Industrias Santa Coloma.
Primera RFEF: dos oportunidades tras la solicitud del entrenador


Dani Llácer, entrenador del Ourense, estrenó el Football Video Support (FVS) el pasado domingo en las instalaciones de Tajonar en el duelo ante Osasuna Promesas. El técnico solicitó revisar dos acciones que consideró dudosas en la segunda mitad.
La nueva herramienta que este año se usará en la Primera RFEF se puso en marcha cuando el delantero del Ourense cayó al suelo dentro del área después de que Asier Osambela le quitara el balón por detrás. El posible penalti, que solicitó el entrenador del conjunto gallego, tardó en chequearse. El árbitro principal, Ekaitz García Arriola, acudió al monitor para comprobar la jugada con las cámaras instaladas en Tajonar. En la emisión televisiva también los espectadores pudieron revisar todas las tomas para hacerse una idea y formar su propia opinión. Se decretó que no hubo penalti. De esta forma, el técnico del Ourense perdió una opción de revisión. Le quedó otra que no tardó en ejecutar. Entonces, el filial osasunista perdía por 0-1.
En un ataque rápido del equipo gallego, el delantero disparó fuera y cayó al suelo tras una disputa con un defensor rojillo. El técnico Llácer consideró que había sido penalti. Se volvieron a repetir las pautas anteriores y tampoco se consideró pena máxima. En ese momento, el Ourense se quedó sin opciones de revisar más jugadas. No así Osasuna Promesas, ya que Santi Castillejo no usó el FVS.
Como novedad, y hasta que el colectivo arbitral se familiarice con la nueva herramienta, todos los goles serán revisados por el árbitro principal en el monitor.
Fútbol sala: una opción en cada parte para jugadas concretas


El Soporte de Video (FVS) ha llegado también esta temporada a la Primera División del fútbol sala nacional. Es un deporte con más cultura del videoarbitraje al haber sido usado antes en competiciones como la Copa de España, la final de Liga o las fases finales de la Copa del Rey.
Su uso es similar al del fútbol, aunque tiene unos matices. La tecnología solo podrá ser solicitada por los entrenadores en cuatro supuestos (gol, expulsión, penalti y error de identidad), pero se le añade el error de cronometraje donde se podrán chequear situaciones fuera de tiempo o consultar si un tanto ha entrado en los 40 minutos de partido.
El técnico que considere oportuno deberá avisar a la mesa y depositar el llamado dispositivo de señalización. También tendrá que indicar, de forma más o menos concreta, qué se quiere comprobar. Por ejemplo, una tarjeta roja aunque haya más infracciones en la jugada.
En ese momento, los dos árbitros de pista acudirán al monitor a revisar la jugada, mientras el tercer colegiado controla los banquillos. Se podrán elegir varias tomas para facilitar una decisión acertada. Se observará en cámara lenta (para ver el punto de contacto) o en cámara normal (para medir la intensidad). Si el técnico está en lo cierto mantendrá su opción para solicitar un nuevo FVS en esa parte del encuentro. Sino deberá esperar al segundo acto. En caso de prórroga se habilita una tercera opción.