Iñigo Burusco sonríe y hace sonreír al Valle de Egüés
El estudiante de Marketing en la UNAV deja atrás su etapa en la Mutilvera para, ya recuperado de su lesión, volver a disfrutar del fútbol en Sarriguren. El pasado sábado anotó ante su exequipo para darle el liderato a los de Txiki Akaz


Publicado el 12/11/2024 a las 05:00
Iñigo Burusco Aldave (Pamplona, 2002) es un apasionado del marketing. En apenas unos meses dejará la Universidad de Navarra para enfrentarse a uno de los desafíos más importantes de su juventud: la vida laboral. Un momento donde las dudas afloran y hay muchas incógnitas que despejar. ¿Y ahora qué? “De momento prefiero no pensar mucho. Sí que me gustaría hacer prácticas en alguna empresa relacionada con el marketing, la publicidad o las redes sociales. Si puede ser también algo vinculado al deporte, mucho mejor. La idea es seguir en Tercera División o en Segunda RFEF”, se confiesa el protagonista minutos antes de entrenar con el Valle de Egüés en Sarriguren.
Pero es momento de dejar el dorsal ‘11’ azulón a un lado para averiguar el porqué de su pasión por esta área laboral. Burusco se siente cómodo hablando de ello y su historia puede ser perfectamente la de cualquier joven que, a los 18 años, duda por dónde tirar en cuanto a los estudios universitarios se refiere. “No sabía muy bien qué estudiar después de hacer el Bachiller y fui a las puertas abiertas de la UNAV y me gustó. Quería probar y estoy contento. Me gustó la forma en la que llaman la atención las empresas al consumidor. El año pasado hice el Trabajo Fin de Grado (TFG) y las asignaturas obligatorias. Ahora solo me quedan las optativas para acabar de verdad”.
Un TFG que le obligó a salir de su zona de confort, el deporte, pero que le sirvió para continuar con el aprendizaje. “Nos ofrecen varios temas y te toca uno. Hice sobre la multinacional ‘llaollao’, una empresa de yogur helado. De momento he podido compaginar la universidad con el fútbol”. agradece el joven pamplonés de 22 años.


ES MOMENTO DE SONREÍR
Helado, no el alimento sino la sensación de frialdad, se quedó el Valle de Aranguren el pasado sábado al ver a su equipo perder 0-3 frente al Valle de Egüés. Gran parte de la culpa la tuvo Iñigo Burusco, que anotó el 0-2 junto antes del descanso. Fue un duelo especial al medirse a su anterior equipo y a muchos de sus antiguos compañeros. Tres puntos de oro que sirvieron, además, para arrebatarles el liderato a los de Álvaro Garrido. “No era el mismo entrenador que cuando me marché -Xabi Mata-, pero jugar contra compañeros de antes del vestuario con los que me llevo muy bien me hizo ilusión. Después del partido me felicitaron, no se enfadaron por haberles metido gol”, bromea el protagonista que suma cuatro goles con el conjunto de Sarriguren. “Anoté dos de penalti -Beti Onak y Cortes- y dos de jugada. Contra el Beti Kozkor dentro del área con la zurda y el sábado desde fuera del área”, relata.
Porque es momento de sonreír para Burusco, que deja atrás momentos duros en lo deportivo y personal. “La temporada pasada la empecé en la Mutilvera. Estaba cedido por el Subiza. El tren de Osasuna solo pasa una vez y había que cogerlo. Sin embargo rescindí contrato en Navidades y me fui al Valle de Egüés. Después de meses duros me recibieron muy bien. Fue una lástima una lesión que tuve nada más llegar. Primero estuve un mes sin jugar por un tema de fichas. Debuto contra el Logroñés y me rompo el isquio la semana siguiente entrenando. Otro mes sin jugar. Ya volví y acabé bien la temporada, aunque descendimos a Tercera División a falta de varias jornadas. Fueron meses duros, pero de todo se aprende”, recuerda el pamplonés.
Su objetivo a corto plazo ya lo ha cumplido. “Como el año pasado no jugué mucho ahora solo quería volver a disfrutar y, de momento, lo estoy consiguiendo. Estoy jugando mucho, más allá de los cuatros goles. Además en el vestuario hay un gran ambiente. Se nota mucha complicidad. Junto al San Juan, el Valle de Egüés es donde mejor he estado. Son ambientes parecidos y familiares. De hecho el sábado, después del partido contra el Rotxapea vamos a Elcano a comer todo el equipo y los técnicos”.