Tercera División
Iñaki Casado, de Osasuna a liderar la categoría
Tras lograr la salvación en la última jornada de la temporada pasada, el Bidezarra lidera este curso la tabla después de un inicio notable. Iñaki Casado, exjugador de Osasuna desde los seis años hasta los 23, es el ‘culpable’


Publicado el 01/10/2024 a las 05:00
El pasado 11 de mayo, en la última jornada de la pasada temporada, el Bidezarra lograba la permanencia tras superar por 2-0 al Subiza, ya campeón y con el ascenso en el bolsillo. Apenas unos meses después, el conjunto de Noáin lidera la tabla con diez puntos de doce posibles. El técnico Iñaki Casado (Pamplona, 1982) es el culpable de esto: “El fuerte está en el vestuario: cómo entrenan, cómo compiten... Desde el primer día de pretemporada me quedé sorprendido por la intensidad de los entrenamientos y el deseo que tienen de mejorar y aprender. Acogieron bien los cambios y conectaron pronto. También creen en ello, que es importante”.
El reto era mayúsculo porque el técnico es nuevo en la categoría y también en el Bidezarra. Llegó en verano después de capitanear a la Mutilvera de Liga Nacional. “Me gusta mucho el fútbol formativo, pero tenía ganas de dirigir a un equipo sénior y más en la Tercera División. Sé cómo se compite, sé que hay retos personales y de equipo. Aquí se apremian los puntos y la competición. Tenía ganas de vivirlo. Estoy cómodo y me han acogido bien. La química es buena y los resultados nos están acompañando”, reconoce el míster de 42 años.
CAMPEÓN CON OSASUNA EN DIVISIÓN DE HONOR
Ese gen competitivo lo adquirió en Tajonar. Iñaki Casado defendió la elástica de Osasuna desde bien pequeño: “Llegué a los seis años y me fui a los 23. He pasado por todas las categorías inferiores, incluso cinco años en el Promesas. Luego me fui al Hospitalet dos años, otro en el Lleida y ya volvía Navarra: cuatro años en el Izarra y otros cuatro en la Mutilvera. Lo dejé con 36 porque me rompí el cruzado”.
El pamplonés es quinto de David López, con quien compartió un hito histórico. “Ganamos en División de Honor la Copa de Campeones (1-0 al Atlético de Madrid en 2001). He visto pasar por aquí a Raúl García, Javi Martínez, Monreal... En casa se estaba bien, pero me tocaron los años en los que Osasuna jugó la previa de la Champions y era complicado dar el salto al primer equipo. Decidí salir de casa para descubrir nuevos horizontes”, explica echando la vista atrás.
Después de un camino exitoso como futbolista, ahora Casado está poniendo sus primeros cimientos como técnico en categoría sénior. “Me gusta mucho el fútbol e intento ver todo lo que puedo. Al Bidezarra les vi la temporada pasada un par de veces, pero tampoco tenía un conocimiento exhaustivo de la plantilla. Sin embargo la primera toma de contacto fue muy buena. Me hablaron de un vestuario muy bueno y me reafirmo en ello. Es una familia y eso ayuda un montón a la hora de entrar al club”, se sincera el protagonista que hace un símil a lo que seguramente se encontró Vicente Moreno a la hora de llegar a Osasuna: “Su fuerza también está en el vestuario: gente de casa y, los de fuera, pronto se sienten de Osasuna. A la hora de entrar en un vestuario eso ayuda mucho. Es odiosa la comparativa con Jagoba Arrasate y es cierto que los cambios dan un poco de miedo, pero los resultados ahí están. El Sadar, además, se está convirtiendo en un fortín”.
Lo mismo quiere conseguir Casado del campo de Noáin. De momento suma dos victorias en dos jornadas con cinco goles a favor y solo uno en contra. “Es inevitable que te sientes mejor como local porque entrenas todos los días en un campo donde ya conoces las medidas, el bote del balón... Tenemos que hacernos fuertes ahí y sumar fuera.
A domicilio los números del Bidezarra también son notables: empate a cero frente al Pamplona y un triunfo por la mínima en Villava (1-2). “Preparamos los partidos en función del rival y del campo. No es lo mismo jugar en la Rotxapea que en Mutilva, por ejemplo. Pero me gusta que el equipo sea valiente, apretar arriba y ganar duelos. Es cierto que puedes preparar una cosa y, de repente, se te cae el castillo de naipes”, bromea.
Lo que no es ninguna broma es su próximo partido: domingo a las 16 horas contra el Ardoi, el colíder.