Solidaridad
El mejor partido de Prieto
El árbitro navarro participa en el convoy de ‘sos ucrania’


Actualizado el 23/04/2022 a las 18:37
Solidaridad, gastronomía, deporte, amistad. Lo que ocurrió este jueves 21 de abril en el Baserriberri, restaurante de la calle San Nicolás de Pamplona, simboliza muchas de las facetas buenas del ser humano, precisamente para contrarrestar las peores, aquéllas que están provocando una guerra “injusta” en Ucrania y que han llevado a un grupo de asociaciones, voluntarios y personas dispuestas a ayudar a embarcarse en un convoy humanitario hacia el conflicto bélico que está a punto de cumplir dos meses. El local pamplonés acogió la presentación de un pincho solidario elaborado por su propietario, Iñaki Andradas, quien acompañó a los integrantes del convoy que este domingo, 24 de abril, a las 09.30 horas y desde la capilla de San Fermín, tiene previsto viajar a Ucrania a través de la frontera polaca con el objetivo de entregar material quirúrgico y alimentos sobre el terreno.
El convoy está impulsado por el árbitro navarro Eduardo Prieto Iglesias, que llevará el volante de uno de los tres todoterrenos y dos ambulancias que lo integran. El colegiado no dirigirá encuentro este fin de semana para poder formar parte de esta iniciativa, a la que acude “ilusionado”. El cambio de escenario será radical. De los campos de fútbol de Segunda a un país en guerra.
“Este fin de semana descanso del campo. El Comité Técnico de Árbitros, que es conocedor del proyecto y de la idea que tenía, no sólo ha colaborado, sino que los compañeros están ayudando con donaciones”, explicaba satisfecho Prieto tras un acto que levantó expectación mediática, algo que el colegiado considera importante para la difusión de la iniciativa, que quiere que la sociedad navarra “se sienta partícipe y pueda echar una mano” con su contribución al proyecto.
“VOY ILUSIONADO, SIN MIEDO”
“Es un partido diferente, éste es más complicado, aquí no hay VAR y no podemos controlar la situación. Vamos con mucha incertidumbre. Tenemos clara la ruta por donde vamos a llegar. Seguro que llegamos a la frontera y esperamos entrar en el país, salvo que las condiciones de seguridad hagan que no nos lo permitan. En principio, nos estará esperando un convoy militar y nos harán la escolta dentro del país, si es posible en un escenario de una guerra”, añadía Prieto.
“Voy muy ilusionado, tengo muchas ganas de llegar y materializar el proyecto, de darles las llaves de las ambulanicas y el material de primeros auxilios, porque sabemos que es muy necesario. No siento ni miedo ni nervios. Hay incertidumbre, asumimos que hay imponderables, pero vamos con gente que nos da seguridad en la gestión”, apostillaba el colegiado ante su partido más importante.
Ambulancias y material para los hospitales del frente
La emoción al hablar de Liliya Shyshkovska, de la asociación Alas de Ucrania, es el símbolo del agradecimiento del pueblo ucraniano hacia la solidaridad con la que la sociedad navarra está actuando respecto a su país, invadido por Rusia hace casi dos meses. “He ido dos veces a llevar ayuda y cuando vuelves tienes sensación de vacío y de que hace falta mucho más”, dijo la ucraniana. Liliya participó en el acto de ayer con Roberto Rubio, de SAR Navarra, Eduardo Prieto e Iñaki Andradas. Pero también acudieron Elena Acaz, de ASVONA, Loli Aparicio, del Colegio de Enfermería y la presidenta de Alas de Ucrania, Nadiya Sohor, además de Daryna Kosarim, de la misma asociación. Todos ellos forman parte de un proyecto que ha fructificado en el convoy solidario del Clúster SOS Ucrania, constituido para canalizar la ayuda humanitaria a las personas desplazadas por la guerra, aunque en este caso se pretende ir más allá.
Rubio llevó la voz cantante para explicar cómo se va a llevar a cabo el trabajo. “Después de 55 días, hay más cansancio y menos fondos. Las ambulancias son ametralladas, no se respetan los tratados internacionales. Queremos llevar los todoterrenos y las ambulancias y allí efectuar una noria de rescate. Queremos entrar por Polonia y llegar a los hospitales regionales que trabajan en el frente. Las entradas son difíciles, dependen de los servicios de seguridad e inteligencia. Nosotros sólo atendemos información oficial para canalizar mejor la ayuda”, explicó Rubio.
Además, la expedición espera poder concluir con éxito otro de los objetivos: traer heridos de guerra a hospitales navarros y catalanes, un máximo de seis, para lo que ya se han realizado los trámites diplomáticos y se decidirá según valoración clínica.