Desafío

Verdeliss: "Sólo soy una señora que corre y entrena en una cinta"

La deportista, empresaria e influencer de Mutilva descansa ya en su casa tras haber sido la más rápida en el World Marathon Challenge, recorriendo en menos de 7 días el mundo para correr 7 maratones en distintos continentes

Familiares, amigos y medios de comunicación recibieron a Estefanía Unzu, Verdeliss, a su llegada al aeropuerto de Noáin /
Familiares, amigos y medios de comunicación recibieron a Estefanía Unzu, Verdeliss, a su llegada al aeropuerto de Noáin /EDUARDO BUXENS

J.J. Imbuluzqueta

Actualizado el 11/02/2025 a las 08:15

“¡Vaya mujer que tienes!” Una miembro de la tripulación saludaba así este lunes 10 de febrero al mediodía a Aritz Seminario nada más salir de la zona de recogida de equipajes del aeropuerto de Noáin. “Tranquilo, ya sale”. Era la confirmación de que no había habido más retrasos, más problemas con el equipaje como el que alargó escala en Madrid. Su mujer, Verdeliss, ya estaba en casa. Con los suyos.

Pasadas las 13.35 horas, y tras un viaje desde Miami, la deportista, empresaria y creadora de contenidos navarra Estefanía Unzu Ripoll, de 39 años, sacaba de la maleta las ocho medallas y el trofeo de campeona absoluta del World Marathon Challenge 2025. Un desafío que hizo afrontar a la de Mutilva, junto a otro medio centenar de corredores, siete maratones por todos los continentes en siete días consecutivos.

La navarra ganó seis de esas pruebas de 42,195 kilómetros -cinco de forma absoluta por delante de los deportistas masculinos- y sólo en la última , en la madrugada del pasado jueves en Miami, cedió ante la japonesa Tomomi Bitoh.

No obstante, y aunque el récord de la menor duración de la prueba fue para la japonesa con 5 días, 19 horas y 7 minutos -el intervalo entre el primer pistoletazo de salida en la Antártida y la llegada del primera atleta en Miami-, Verdeliss sí se convirtió en la primera mujer campeona absoluta de las ocho ediciones disputadas hasta el momento. Y, además, se hizo con el récord femenino del promedio de tiempo empleado en cada maratón con 3h18:30, rebajando la marca que ostentaba la danesa Kristina Schou Madsen con 3h25:57.

UN REGRESO "CON SALUD"

Con su hija pequeña Deva en brazos, Verdeliss reconocía estar aún “en una nube” pero con ganas de “volver a mi vorágine, a mis rutinas” y “procesando aún todo lo vivido”. “Más allá de un número o un tiempo en concreto, lo importante era poder completar el reto en su totalidad. 7 maratones en 7 días y en 7 continentes. Ahí me lo llevo”, decía, destacando además el haber podido acabar “este sueño” con “salud”. “No me he lesionado y eso es lo que necesitaba llegado a este punto. Estoy cansada eso sí, mis piernitas se han dado cuenta al final de tanto kilometraje acumulado pero no me duele nada así que contenta, feliz, emocionada”, afirmaba la deportista, que ha utilizado unas botas de presoterapia para acelerar sus recuperaciones en los descansos durante los vuelos. “Ha sido sobre todo una competición contra mí misma, de satisfacción personal”, añadía.

“Me voy a dar una semana más de descanso. Necesito también un retiro mental. Se piensa mucho en el cuerpo pero ahora necesito parar y bajar revoluciones a nivel mental -reconocía-. No he corrido nada desde que acabé en Miami. Mi padre me reñirá porque siempre dice que hay que correr suave un poco para soltar, pero lo único que he hecho es coger cama. Y eso que el primer día me costó dormir. Eso sí, luego fueron 11 horas del tirón. Llevaba más de una semana sin tocar una cama”.

Antártida, Sudáfrica, Australia, Emiratos Árabes, España, Brasil y Estados Unidos han sido los escenarios donde ha tenido que correr. “Pones a prueba tu cuerpo, tratas de aclimatarte a distintos horarios, temperaturas, altitudes... Hay muchas cosas y muchos factores que se pueden torcer y que no puedes controlar. Sí que lo de la última maratón en Miami -donde corrió vomitando- fue ya muy salvaje. Pero me gustó mucho Dubai porque fue una prueba en la que sentí que resucitaba. En la tercera vuelta de las cinco que teníamos que dar empecé a tener problemas en el estómago, mucho revoltijo. Fue un momento complicado. Me cuesta mucho parar pero lo hice. Me encontraba mal y quise ser sensata en ese momento. Fui al baño y luego me sentí tan bien, que me vine arriba, subí el ritmo e hice una segunda parte mejor que la primera. Y ese momento donde estás tan baja y te sientes capaz de recuperarte, donde resurges... me gustó mucho”, recordaba en la cita que mejor marca realizó con 3h09:46. “También disfruté en la nocturna de Australia. Llegamos de noche, regresamos al avión y aún no había amanecido. Y aunque está al otro lado del mundo fue como estar corriendo en casa, a oscuras, a horas intempestivas... Lo que suele ser mi vida”, indicaba, antes de reconocer, no obstante, que el mejor recuerdo va a ser “la gente” con la que ha compartido el reto. “Todos llevamos nuestras propias batallas y allí he conocido a personas e historias increíbles”.

DESCONEXIÓN DIGITAL OBLIGADA

¿Y lo repetiría? Unzu no niega probar alguna “otra locura” en el ultrafondo pero, en principio, descarta volver a tomar parte en este mismo desafío. “Uf. Creo que quitaría la Antártida, lo primero (ríe). No. Repetir no -asegura-. Ya lo he hecho una vez y, si vuelvo a emprender un reto que exija tanto esfuerzo y dedicación, creo que buscaría algún otro. Y no lo sé. Es algo que hay que tomar de forma muy dosificada. Este desafío ha sido algo que desgasta mucho, requiere mucha energía y creo que hay que ser consciente del cuerpo y sus limitaciones”.

A una persona tan conectada y acostumbrada a actualizar sus perfiles en redes sociales, la semana de competición y traslados le obligó a una desconexión digital casi total. “Pues la verdad es que lo he llevado muy bien. No lo he echado nada de menos y creo que me ha venido bien. Lo único que sí he echado de menos ha sido la comunicación con mi familia. He podido hacer alguna videollamada pero la interacción ha sido exclusivamente esa. Podía haber pasado cualquier cosa en el mundo en esos días que no me hubiera enterado. Me encontraba como evadida, centrada en el reto”.

EL APOYO A UNA NIÑA ENFERMA

En este reto, en el que los participantes corren pruebas organizadas ‘ex profeso’ y avaladas por la Federación Norteamericana de Atletismo (USATF) y la Asociación Internacional de Maratones y Carreras de Distancia (AIMS), la navarra ha tenido también un objetivo solidario ya que ha dado visibilidad a afectados por el Síndrome de de Menke-Hennekam.

En concreto, en sus cuentas, la navarra ha ido recaudando dinero entre sus seguidores para apoyar a Claudia, una niña de 6 años de Cartagena que es una de las 81 personas en el mundo -10 menores en España- afectadas por esta enfermedad. Los fondos obtenidos por la campaña promovida por la navarra en la plataforma gofundme.com superan ya los 32.500 euros. “Y mira que la primera cifra que puse como objetivo fue de 7.000 euros. Me parecía ya muchísimo y una cifra simbólica por el 7. Pero la propia plataforma lo ha ido aumentando. Sólo por lo que hemos podido recaudar, este reto ya ha tenido todo el sentido del mundo. Que no solo se trate de un reto personal deportivo sino que tenga esto detrás, que vaya a ayudar a la financiación necesaria para investigar esta enfermedad , es otro rayo de luz”, analizaba.

LAS DUDAS Y LAS CRÍTICAS EN REDES

Más allá de la amplia repercusión que este reto deportivo ha despertado en medios nacionales e internacionales, la navarra, “abrumada” por lo que el desafío ha generado, quiso agradecer las muestras de apoyo recibidas a través de sus perfiles de redes. “Hasta Miami no he podido comprobarlo pero es muy fuerte. Durante todo el reto he estado como en mi burbujita. Entre aeropuertos, aviones, duchas exprés... Pero desde que acabé en Miami no he parado de recibir mensajes, notificaciones ... Ha sido muy bonito”, aseguraba.

Pero, por el contrario, también esa repercusión ha generado multitud de críticas, dudas y controversia. “Se polariza todo tanto... He oído y leído de todo estos días. Que si es imposible hacerlo si no me dopo o me meto EPO... ¿Pero qué pensarán? Que mi casa es un laboratorio o que yo que sé. Sólo soy una señora que corre y entrena en una cinta que tiene en el ático. Y los circuitos de las maratones de este desafío están homologados por la World Athletics así que sí que se completan las distancias correctas -exponía-. Tampoco voy a cobrar nada por el documental ni voy a recuperar lo que he tenido que pagar de mi bolsillo porque lo hayan hecho, como se ha dicho. Para mí eso es un regalo. Al final, todo es irrelevante porque quien quiere herir va a hacer daño y yo me quiero quedar con la parte positiva y empoderante de todo esto”.

Nombre: Estefanía Unzu Ripoll, más conocida como Verdeliss por su faceta de creadora de contenidos en Internet.
 Fecha de nacimiento: 4 de mayo de 1985 en Pamplona.
Familia: casada con Aritz Seminario Ilundain, tienen 8 hijos: Aimar (2005), Irati (2010), Laia (2011) y Julen (2014), Anne y Eider (2016), Miren (2018) y Deva (2022).
Profesión: estudió y ejerció de auxiliar de enfermería en Madrid. Desde 2007 es generadora de contenidos e influencer con millones de seguidores. Es CEO de la cosmética ‘Green Cornerss Care’.
Trayectoria deportiva: retomó el atletismo hace 2 años. En ese tiempo ha corrido ya 34 maratones, con una mejor marca de 2h49:38 (Valencia, 2024). Campeona de España 2024 de 100 km (7h59.30) y campeona absoluta del World Marathon Challenge 2025.

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