Larra-Larrau
Cicloturistas enamorados de la Plaza del Castillo
Aunque la mayoría de los participantes de la Larra-Larrau son navarros, quienes vienen más allá de la muga quedan prendados del entorno


Publicado el 06/09/2026 a las 05:00
“Vosotros porque estáis acostumbrados, pero para quienes no somos de aquí, esta zona es increíble para el cicloturismo. Las marchas de aquí y del norte son las mejores, porque hay puertos y los paisajes son espectaculares. De aquí para abajo es todo llano”, decía ayer un cicloturista zaragozano en la comida del frontón. Los datos dicen que navarros y vascos copan la mayor parte de los participantes en la Larra-Larrau: 389 navarros, 320 guipuzcoanos, 86 vizcaínos. Además habían venido cicloturistas de Madrid, Barcelona, Huesca, Zaragoza, Álava, Rioja, Región de Pirineos Atlánticos, Lleida, Valencia, Girona o Tarragona.
Quienes proceden de zonas más allá de la muga quedan prendados del Pirineo Navarro. Todos ellos pernoctaron el viernes en Isaba y otros puntos del valle, otros prolongaron la visita al sábado. Todos han quedado maravillados de la belleza del Pirineo Navarro, de sus paisajes y de las opciones cicloturistas que ofrece este entorno.
Te puede interesar

En 2016 Javier Viñols, de Barcelona, conoció la Larra-Larrau, y se quedó prendada de ella. “No he fallado ningún año. Una vez que conoces esta marcha y la pruebas, no vas a otra”, explica Viñols. “¿Por qué? Porque es una marcha diferente a las demás en cuanto al ambiente que se respira. No está masificada, está muy bien organizada... los paisajes del Pirineo navarro son preciosos, el recorrido es exigente. Nos gusta mucho Navarra”.
El Club Ciclista Balaguer estuvo representado por varios cicloturistas en la Larra-Larrau. Les encantó el entorno, a pesar de su dureza. “Es una zona del Pirineo muy bonita, muy verde, con unos paisajes espectaculares. Pero son puertos duros. Issarbe es el que me ha parecido más exigente porque es muy constante”, dice Rubén Serrano, que hizo el recorrido largo. También hay quienes conocieron ayer la Larra-Larrau, y les encantó.
“Yo he venido un poco engañada, como muchos de los que están aquí. Pero me ha parecido una marcha que me ha encantado, aunque es demasiado dura. Larrau es un puerto muy exigente, pero me parece una marcha muy recomendable”, comentaba ayer Paola Gaviria, que vino desde Madrid con su pareja a hacer la marcha. “Los paisajes me han parecido preciosos, y me ha sorprendido el calor. Piensas que por aquí no va a a hacer calor, pero hoy nos ha sorprendido”.