Homenaje
La arqueología navarra recuerda a María Ángeles Mezquíriz
Académicos y familiares rememoran en Falces la trayectoria de la arqueóloga y su figura como profesional y persona


Actualizado el 06/09/2026 a las 16:40
Falces celebró este sábado de septiembre un homenaje en honor a una de las personas más ilustres de la localidad: la arqueóloga especialista en la antigüedad navarra María Ángeles Mezquíriz Irujo (1929-2026). Nació en Falces y estudió Bachillerato en Pamplona. Se licenció por la Universidad de Zaragoza en Historia y realizó dos cursos arqueológicos en Italia. Desde 1995, dirigió trece excavaciones. Fue la primera directora del Museo de Navarra y presidió cargos en la Institución Príncipe de Viana y en la Sociedad Española de Estudios Clásicos.
HABLAN LOS EXPERTOS
La conferencia tuvo lugar en la Casa de Cultura. Al comienzo, acudieron unas pocas personas que charlaron de forma amistosa con los ponentes. En pocos minutos, se ocupó la mayoría de la sala. Javier Larequi, tesorero de la Sociedad de Estudios Históricos de Navarra, organizadora del homenaje, ejerció como moderador de la conferencia y dio comienzo al acto agradeciendo a la familia Mezquíriz y a la alcaldía de Falces la oportunidad. Después, presentó al resto de invitados: Carmen Jusué, arqueóloga y exdirectora de la UNED en Pamplona, Javier Armendáriz, profesor de Historia Antigua en la UPNA y María García-Barberena, investigadora del grupo Trama.
Jusué inició la conversación compartiendo su experiencia con Mezquíriz. Su primer contacto se dio a través del Departamento de Historia de la UNAV. Mezquíriz ya era una arqueóloga asentada, y su método preciso imponía a los nuevos alumnos como Jusué, que no se atrevían a pedir trabajar con ella. Pero Mezquíriz empezó a colaborar con gente de su entorno, y gracias a la mediación de Mercedes Unzu, arqueóloga y discípula de Mezquíriz, Jusué comenzó a aprender con ella.
EXPERIENCIAS CON MEZQUÍRIZ
La experiencia supuso un reto para el nuevo equipo. Mezquíriz estaba acostumbrada a trabajar en grandes áreas con métodos aprendidos en Europa, y chocaba con los procedimientos de los jóvenes. Jusué compartió durante la charla uno de los percances vividos. Ella y una compañera añadieron unos centímetros de más a la cinta métrica, lo que impidió que los círculos de Mezquíriz fueran correctos. “Nunca se lo contamos”, comentó Jusué entre risas. Pese a los deslices, las jornadas largas de trabajo y las inclemencias del tiempo, el trabajo dio sus frutos. El grupo de Mezquíriz descubrió grandes hallazgos, como las viviendas romanas bajo el claustro de la catedral de Pamplona, el complejo rural en Los Villares (Falces) y parte del desenterramiento de la ciudad romana en Santacara. Después, Jusué comenzó a investigar por su cuenta, pero aseguró que Mezquíriz me “enseñó a volar”.
Armendáriz fue el siguiente en tomar la palabra. Colaboró con Mezquíriz en múltiples excavaciones, como en la catedral de Pamplona o en Arellano, donde descubrieron una villa romana. El profesor destacó su labor en Andelos, donde hallaron un pavimento con una inscripción paleohispánica, un complejo hidrográfico y una bodega romana. Armendáriz resaltó el inventario arqueológico de Navarra de Mezquíriz, vital para la gestión de “nuestro vasto patrimonio”. Aseguró que la influencia de Mezquíriz no se limitó a Navarra, y se hizo notar en toda España.
García Barberena intervino a continuación. Se describió cercana a Mezquíriz y a su familia, y se consideró heredera de su labor en Pompelo, pues, cuando la falcesina se jubiló, García-Barberena entró en la universidad. Barberena destacó que el método estatigráfico innovador de Mezquíriz permitió dibujar el mapa de Pompelo. Además, fechó la terra sigillata (un tipo de cerámica romana) hallada en la calle Compañía. García-Barberena mantuvo diferencias sobre la ubicación del foro de Pompelo, y Mezquíriz solía bromear con ella: “Me estás destrozando la ciudad”. Al final de la conmemoración, Jusué profundizó en la personalidad de la homenajeada. La describió como imponente, inteligente, elegante, divertidísima, y agradeció que les llevase por todo el mundo: “Es difícil preguntarme por ella: es todo”.
La ponencia concluyó con el agradecimiento de un familiar de Mezquíriz: “Siempre hemos tenido la arqueología presente y siempre estamos con una piqueta en la mano. Estos actos nos hinchan el pecho”.