La resaca del Mundial

La celebración del maillot arcoíris que Paula Ostiz nunca llegará a usar

La nueva campeona del mundo júnior ya ha puesto rumbo a Francia, donde esta semana peleará por el Campeonato de Europa

La selección española, con la campeona del mundo júnior en Kigali.
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La selección española, con la campeona del mundo júnior en Kigali.
La selección española, con la campeona del mundo júnior en Kigali.

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Luis Guinea

Publicado el 29/09/2025 a las 05:00

El sábado fue un día para la historia en la selección española de ciclismo femenina. Nunca una ciclista española se había hecho con el maillot arcoíris, y nunca se habían ganado dos medallas en un Mundial en el mismo día, con el bronce de la veterana del equipo, Mavi García. Y así lo celebraron en el hotel de concentración en Kigali.

La celebración, eso sí encierra una cruel paradoja. Paula Ostiz celebraba la consecución de un maillot -el de campeona del mundo júnior en línea- que nunca llegará a ponerse en competición. Ostiz, que por edad es juvenil, tiene ya contrato profesional con el Movistar Team. El miércoles y viernes de esta semana va a disputar el Campeonato de Europa tanto de crono como de línea. En la contrarreloj no es campeona del mundo, no puede usarlo. Y desde la Federación Española de Ciclismo apuntaban ayer que en la prueba en línea, en principio, llevará el maillot de la selección española.

La única posibilidad de que Ostiz luciera el maillot sería en una carrera de juveniles. En principio, y si todo va acorde con lo previsto y termina bien el Europeo, Ostiz disputaría tres clásicas en Italia con el Movistar Team, la última a medidados de octubre.

ABRIR LA LA BOTELLA DE CAVA

Lo primero que hizo el sábado Paula Ostiz nada más conquistar el Campeonato del Mundo júnior fue darse una ducha y después recibir masaje “porque tenía que descargar las piernas, que terminé muy cargada el Mundial”. De hecho, la pamplonesa tuvo que echar mano del vinagre de pepinillos para combatir los amagos de calambre en la parte final de la prueba.

Después cenaron todas las selecciones juntas. A los postres, el personal del hotel de concentración le trajo a Paula Ostiz y Mavi García una tarta rosa en la que se leía Congratulations y dos botellas de champán. Ostiz no sabía cómo abrir la botella, y le pidió ayuda al campeón del mundo de crono, Iván Romeo. “Yo no tengo ni idea de cómo se abre esto macho. Ábremela, ábremela”, le dijo. Y a partir de ahí regó a toda la selección.

Ayer Ostiz viajó de Ruanda a Madrid y de ahí rumbo a Francia para disputar el Europeo.

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