Ciclismo
Miguel Induráin y su retirada tienen un nuevo capítulo: un joven restaura su Mercedes perdido
Tras años de abandono en un garaje, el exclusivo Mercedes E36 AMG que acompañó a Miguel Induráin en su retirada del ciclismo ha sido restaurado por un joven youtuber


Actualizado el 15/04/2025 a las 09:27
Un sótano oscuro, una capa espesa de moho y el olvido acumulado durante años. Así fue como el joven creador de contenido Diego, de BassMotor, encontró uno de los coches más exclusivos que jamás han salido de la fábrica de Mercedes-Benz: un Mercedes E36 AMG que, además de su rareza mecánica, guarda un pedazo de historia deportiva española relacionada con Navarra.
Este vehículo, del que apenas existen 171 unidades en todo el mundo, perteneció nada menos que a Miguel Induráin.
El descubrimiento fue más que una casualidad. Junto a un Porsche Turbo S también rescatado por el mismo equipo, este E36 yacía abandonado, atrapado por la humedad y el paso del tiempo. Pero lo que parecía una simple restauración mecánica se convirtió en un proyecto de recuperación emocional: "Este fue el coche con el que Induráin acudió a la rueda de prensa donde anunció su retirada del ciclismo profesional", dice.
La historia fue confirmada con documentación original encontrada en el vehículo y una conversación con el hijo del propio ciclista. Además, los datos obtenidos gracias al sistema Carfax revelaron que el coche fue matriculado en Navarra en 1995, año en que Induráin todavía era una leyenda activa del pelotón internacional.
De sótano a escaparate: un renacer meticuloso
El proceso de restauración fue tan exigente como apasionante. El primer reto fue la desinfección total del interior, que albergaba hongos visibles y un intenso deterioro ambiental. El equipo de BassMotor recurrió a un tratamiento con ozono y técnicas especializadas para eliminar cualquier rastro de contaminación biológica. Como detalle curioso, compartieron en su canal un truco específico para combatir moho persistente, que despertó gran interés entre sus seguidores.
A medida que el proyecto avanzaba, afloraban pequeñas joyas ocultas: un tercer asiento escamoteable en el maletero, algo poco común incluso en berlinas de lujo de los años 90. “¡Siete plazas! Este coche era una nave familiar de alto rendimiento”, bromeaba Diego mientras desplegaba el asiento ante la cámara.


Más que un coche: una cápsula del tiempo
El resultado final fue espectacular. El Mercedes recuperó su brillo, su carácter y, sobre todo, su alma. El vídeo del proceso, compartido en el canal de BassMotor, no solo muestra el antes y después del vehículo, sino también la carga emocional que envuelve este tipo de proyectos. “Estábamos deseando mostraros esto. Ha sido un momentazo”, confesaba Diego con los ojos brillantes de entusiasmo.
Ahora, esta joya restaurada está lista para cambiar de manos. Pero su valor va más allá del motor: es una pieza única de la historia del automovilismo, del ciclismo español y de la cultura popular de los 90. Y todo, gracias a la pasión de un joven que decidió devolverle el pulso a un coche que parecía olvidado para siempre.