Ciclismo
Bahamontes y Navarra: la chama de Tafalla, el episodio de Estella y fan de Induráin
En marzo de 1994 estuvo en un coloquio en Pamplona con Ocaña e Induráin en una reunión de ganadores del Tour a la que faltó Perico Delgado


Publicado el 09/08/2023 a las 06:00
Bahamontes era un tipo vivo, dentro y fuera de la bici. Lo demostró durante 95 años, también en Navarra. La leyenda de Bahamontes también dejó sus trazos por estas tierras. En 1959, el año que ganó el Tour, se bajó en Etxauri en el Gran Premio Navarra. Un año después, Estella protagonizó una buena espantada del toledano. La ciudad del Ega acogía el 24 de abril campeonato de España. El organizador había apalabrado 27.000 pesetas (15 mil según otras fuentes) por participar. Semanas antes Bahamontes había sufrido una fisura de fémur. Reapareció, ganó la Subida a Arrate (Ignacio Orbaiceta le regaló una escopeta porque batió el récord) y se fue a casa de unos amigos a Logroño. Cuando se presentó en la salida, el organizador le dijo que no le pagaba porque había estado en casa de esos amigos. Bahamontes no salió, pero pocos días después la Vuelta a España pasaba por Estella, y se empeñó en pasar escapado. Ganó en solitario en San Sebastián tras 180 km fugado.


Bahamontes no ganó, pero lo intentó usando viejas artes. Como cuando en 1963 le intentó comprar a Carlos Echeverría en el Gran Premio Tafalla. “Déjame ganar y tú eres segundo”, le dijo a Echeverría, al que le ofreció 5.000 pesetas, más de lo que se cobraba por ganar. Luego le atacó al estellés en Artajona, aunque no le sacó más de 50 metros. Más tarde intentó conchabarle para dejarle todo el trabajo al tercer miembro de la escapada, Martín Piñera, también del Kas. Echeverría no cedió a la chama, Bahamontes pinchó y el estellés ganó en Tafalla.
ADMIRADOR DE INDURÁIN
Una vez retirado Bahamontes siguió teniendo relación con Navarra. El Soliss, su equipo de aficionados, era un fijo en la ronda foral, y él solía venir a acompañarlo. Y el toledano era un incondicional de Miguel Induráin. “Miguel es el mejor, indiscutiblemente. Cuando corrió la Vuelta a Toledo y ganó dos etapas le dije a Eusebio Unzue: ‘Este chaval promete, cuídalo’, dijo Bahamontes de Induráin en Pamplona en 1994. “Lo único que no estoy tan de acuerdo con él es lo que calcula para ganar en Francia, podría ganar un par de etapas por Tour a lo grande. Estoy seguro que antes de retirarse habrá ganado seis tours”.