G.P. Miguel Induráin
Floren Esquisabel: "Hoy los chavales no tienen la capacidad de sufrimiento de antes"
El próximo sábado, justo antes de que se de la salida al Gran Premio Miguel Induráin, el Club Ciclista Estella rendirá un justo y merecido homenaje al fundador del Burunda por sus 44 años de dedicación al ciclismo en Navarra.


Publicado el 31/03/2022 a las 06:00
Floren Esquisabel nunca ha sido amigo de los focos. Es el suyo, como el de otros muchos esenciales del ciclismo navarro, un trabajo en la sombra, esencial para que Navarra sea lo que es en el ámbito ciclista mundial.
Llevando toda la vida en el ciclismo, y usted no es muy de premios.
La verdad es que no, pero gustan porque estos premios son el reconocimiento a la labor de mucha gente. Yo soy el representante del trabajo de muchos que han estado a mi alrededor y con los que he colaborado.
Usted viene de la pelota, no del ciclismo.
Sí, de hecho fui pelotari profesional. Pero los chavales y en la zona iban a correr por su cuenta y me liaron a mí para fundar el Burunda. Y eso que no tenía hijos que anduvieran en bici, pero me gusta el deporte, andaba algo en bicicleta y los padres de los chavales me animaron para poner en marcha un club. Y hasta hoy.
¿Cómo fue poner en marcha el club?
Primero comenzamos con las escuelas, y luego el club fue creciendo a la par que los chavales iban subiendo de categorías. Desde 1983 estamos con el equipo amateur.
Después de 44 años, ¿cómo es uno capaz de mantener viva la llama?
Será porque no sé decir que no. A mí me encanta hacer lo que hago, aunque hay quien paga las consecuencias, mi mujer.
¿Cuál es la satisfacción que se lleva usted de todo esto?
Coger a un chaval desde juveniles y verle evolucionar hasta que llega a profesionales y se gana la vida con lo que más le gusta hacer. Y no te sigo si llega a figura.
¿Han cambiado mucho los chavales en 44 años?
Sí, mucho. Los chavales ahora son mucho más blanditos, saben más... La capacidad de sufrimiento que tenían antes no la tienen ahora.
¿Qué valores les intenta inculcar? ¿cuál es su papel?
Lo que se hacía al principio es distinto a lo que se hace ahora. No es lo mismo coger un chaval en edad de escuelas, que cadete, juveniles o aficionado. Yo ahora estoy siempre con los amateurs, son mayores, saben en teoría de qué va esto aunque muchos no se enteran. Tienen que saber que el ciclismo es muy duro, que si no te cuidas es imposible andar bien.
¿Los jóvenes tienen muchos pájaros en la cabeza?
Sí. Un juvenil, si es bueno, gana sin entrenar mucho. Pero cuando pasan a amateur llegan los kilómetros y si no entrenas más te gana cualquiera.
¿Todos se creen buenos?
Hay de todo. Hay quien viene gallo porque ganaba desde que estaba en cadetes con muchas victorias y luego llegan a amateurs y se estampan. Y hay el caso contrario, el chaval que tiene un potencial enorme, pero que no se lo cree que puede.
Usted también tiene que decir a muchos que nunca van a llegar a profesionales.
Claro. Al principio vienen todos con mucha ilusión pensando que van a llegar a profesionales, luego el tiempo les pone en su sitio. Ellos van viendo hasta dónde pueden llegar y se dan cuenta que no. Y no hablamos del grupo, sino del propio equipo. Ves que hay compañeros que andan mucho más. Pero sí que hay un momento en el que le tienes que decir al chaval que esto ya no da para más.
Por sus manos han pasado 118 ciclistas que han llegado a profesionales, ¿cuál le ha ilusionado más?
Ha habido corredores en los que yo no creía demasiado y, sin embargo, lo han conseguido a base de mucho trabajo.
¿Por ejemplo?
Patxi Vila. Nosotros no lo cogimos de juvenil, al año siguiente sí que lo cogimos y fue mejorando de año en año hasta llegar a profesionales. Pasó tarde, y lo hizo a base de mucho trabajo. Él es una demostración de que poniendo interés, se pueden conseguir las cosas.
¿Quién le dejó impresionado por sus cualidades?
Araiz, el de Tafalla. Corría en la época de Induráin, era un chaval con unas cualidades impresionantes y podía haber sido un ciclista mayúsculo.
Usted ha llevado a tres ganadores del Tour del Porvenir.
Sí, Iker Flores, Egoi Martínez y Rubñen Fernández. A Egoi, quizá por los estudios, también le costó arrancar y hasta el tercer año de amateur no empezó a ver que podía haber sido lo que ha sido.
¿Se quedaron un poco a medias?
Egoi alcanzó un nivel muy bueno. Iker igual sí que podía haber crecido un poco más. Rubén sigue ahí.
Y al mismo tiempo de todo esto, usted ha puesto en marcha el equipo profesional Caja Rural-RGA, ¿qué sensación le deja?
A todos nos gustaría tener un equipo más grande, más potente y mejor. Pero aquí todo es cuestión de presupuesto. Y, de acuerdo con el presupuesto que manejas, tienes que saber muy bien dónde estás y para qué estás. Claro que nos gustaría tener más, pero estamos muy satisfechos con lo que tenemos y con el trabajo que hacemos. Me dan pena que pasen cosas como las que han pasado con las últimas invitaciones de la Vuelta a España. Tenemos que conseguir cambiar estas normas.
Al equipo pequeño se le maltrata.
Se le maltrata y se le ningunea. Creo que el objetivo tendría que ser que entre la gente que estamos trabajando en el ciclismo y por el cambiemos las normas del ciclismo, no que las marquen quienes están viviendo del ciclismo.
Y tener un respeto a los patrocinadores.
Claro, eso es fundamental. ¿Por qué en la Volta a catalunya, que es World Tour, pueden correr 25 equipos y sin embargo no lo pueden hacer en la Vuelta a España. No lo entiendo. Cuanto más larga es la carrera, más abandonos habrá. Luego hay cosas por las que hay que pelear entre la gente que estamos en el propio ciclismo.
DNI
Floren Esquisabel nació el 25 de agosto de 1944.
Fue olímpico y medalla de oro en los Juegos de México de 1968, donde se llevó el oro en parejas tras imponerse a Francia.
Debutó como pelotari profesional el 6 de enero de 1969.
Fue uno de los fundadores del Club Ciclista Burunda de Alsasua y promotor de la nueva etapa del Caja Rural en profesionales.