Balonmano

Luto por la estellesa Silvia Ederra Urra, una guerrera dentro y fuera de las pistas

La pivote navarra, internacional absoluta con España y que desarrolló una carrera de tres décadas en cinco clubes distintos, fallecía este martes 8 de septiembre, día que cumplía justo 43 años

Silvia Ederra, en uno de los encuentros con el Itxako, club estellés en el que se formó en sus equipos de cantera y en el que llegó a debutar y conseguir sus primeros títulos profesionales
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Silvia Ederra, en uno de los encuentros con el Itxako, club estellés en el que se formó en sus equipos de cantera y en el que llegó a debutar y conseguir sus primeros títulos profesionalesDiario de Navarra
Silvia Ederra, en uno de los encuentros con el Itxako, club estellés en el que se formó en sus equipos de cantera y en el que llegó a debutar y conseguir sus primeros títulos profesionales

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J.J. Imbuluzqueta

Publicado el 09/09/2026 a las 05:00

La noticia sacudió este martes 8 de septiembre por la mañana al mundo del balonmano, nacional y especialmente al navarro. Un golpe seco y difícil de encajar. Silvia Ederra Urra, que el pasado año había puesto fin a una exitosa carrera de tres décadas, fallecía el mismo día que cumplía 43 años.

Guerrera dentro de la pista -apodada como La Roca por su intensidad, fuerza y pelea en la línea de 6 metros- pero también dentro de ella, donde con una sempiterna sonrisa, hacía gala de simpatía, amabilidad y, también, carácter y fortaleza para plantar cara a golpes de la vida. Dificultades graves que, quizá a otros hubiesen tumbado pero de los que Ederra logró rehacerse con mucho esfuerzo, sacrificio y, sobre todo, pasión por un deporte al que llegó, aún en el colegio, siguiendo inicialmente los pasos de su hermana mayor Cristina.

Un accidente de tráfico, el 22 de febrero de 2011 cuando se desplazaba a jugar con el Castro Urdiales, paró unos meses su carrera deportiva más aún cuando en una posterior operación para tratar una hernia de disco le dejó sin fuerza en las piernas -circunstancia que llegó a amenazar incluso una vida normal alejada del deporte, de la que logró reponerse para volver al balonmano un año después- o a la detección de un tumor que le diagnosticaron y de la que fue intervenida en un ovario en 2023, a lo que hizo frente para volver a las pistas cinco meses después en las filas del Grafometal.

“Me retiraré cuando yo lo decida”, había explicado, dejando claro su personalidad. Y así lo hizo. Dos veces.

RETIRADA EN 2020, REGRESO Y ADIÓS DEFINITIVO A LAS PISTAS EN 2025

La primera, en 2020 cuando, a punto de cumplir 37 años, quiso apostar por un cambio vital tras licenciarse en Administración y Dirección de Empresas, completar un master de Marketing y canales de distribución además de cursos de community manager y marketing digital. “La situación por el coronavirus, la incertidumbre que hay sobre las competiciones y el hecho de que el Sporting me hiciese una oferta de renovación muy a la baja han acabado por decidirme... Creo que era el momento de buscar un cambio. Valoré y decidí no me merecía le pena seguir”, reconocía entonces en una entrevista en este medio.

Pero volvió. La llamada de la resina y de los 6 metros era demasiado fuerte. Y así, tras dos campañas de nuevo en el conjunto riojano, llegó la definitiva decisión de abandonar las canchas al final de la temporada 2024-2025, de nuevo ya la División de Honor, poniendo así el broche a 30 años de carrera, 22 de ellos al máximo nivel profesional. “Siempre se puede aspirar a más, pero no me puedo quejar. Creo que he podido lograr un muy buen palmarés. Ha sido mi forma de vida y estoy agradecida y encantada”, decía la estellesa en su primer adiós.

Una larguísima trayectoria en la que ha atesorado un total de 13 títulos por clubes (5 ligas, 5 Supercopas y 3 copas de la Reina, el bronce en el Europeo júnior con España en Finlandia, su convocatoria con la selección nacional absoluta  o premios individuales como el Galardón que la Federación Navarra de Balonmano le entregó en 2025 en Zizur, el Premio Estrella del Deporte en 2017 como mejor deportista de Estella o el de jugadora más deportiva en los Galardones del Deporte del Gobierno de Navarra en 2004.

“Hay personas que pasan por un club y, aunque el tiempo pase, permanecen para siempre en su historia y en el corazón de quienes tuvieron la suerte de compartir camino con ellas. Silvia Ederra Urra fue una de esas personas”. El Grafometal Sporting La Rioja despedía así este martes a “una jugadora muy especial” pero “a una persona a la que quisimos y que dejó una huella imborrable”.

Fue su último club y en el que vivió tres etapas (2011-2012, 2018-2020 y 2023-2025) pero, a buen seguro, son sentimientos que comparten quienes la conocieron iniciándose y dando el salto desde la cantera a aquel Itxako de ensueño -el club de su vida y su familia, y en el que vivió las primeras mieles del éxito hasta 2007, sumando así 14 años entre base y primer equipo- pero también en el Mar Alicante (2007–2009), el Castro Urdiales (2009-2011) y el Bera Bera (2012-2018).

Más allá de todo lo que consiguió en la pista, nos quedamos con la alegría que transmitía y su eterna sonrisa”, exponía por su parte el club guipuzcoano. “Gracias por formar parte de nuestra historia, Silvia. Siempre serás Bera Bera”, se despedía.

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