ITXAKO
El calvario de Silvia Ederra
- Un accidente de tráfico paró el 22 de febrero la carrera deportiva de la estellesa, que tuvo que ser operada de hernia discal. Ya recuperada, confía en el mercado de invierno para volver a competir.
Publicado el 13/11/2011 a las 02:00
Todo empezó el mediodía del pasado 22 de febrero. A Silvia Ederra Urra no se le olvida la fecha. Un vehículo le alcanzó por detrás en la autovía de Bilbao cuando ella se dirigía hacia Castro Urdiales, en cuyo equipo de balonmano de División de Honor esta estellesa cumplía su segunda temporada. El choque le pinzó el nervio ciático y ahí empezó su calvario.
Se quedó sin fuerza en las piernas, la izquierda prácticamente la arrastraba, y con el tronco inclinado hacia su derecha. Dejó Castro y regresó a Estella. Casi todo el día lo pasaba en la cama. Le costaba mucho mantenerse de pie. Erguida no aguantaba ni tres minutos y los dolores eran insoportables. Todo valía: paracetamol, ibuprofeno. Lo pasó francamente mal. Pensaba que su carrera deportiva se acababa a sus 27 años.
Todo el mundo era pesimista, incluso hasta para poder mantener una vida normal. No se apreciaban mejorías. Había que operar de hernia discal. "Yo quería eludir la intervención, pero no pudo ser. O me la hacían o no podría llevar una vida normal. En ese estado no podía hacer nada por mí misma. Sufría mucho", comentó ella.
El 14 de junio ingresó por la mañana en el antiguo Hospital de Navarra. Su intervención estaba programada para las tres de la tarde. Ella se sentía tranquila. "Me veía tan mal que ese paso significaría ver la luz al final del túnel", aseguró. Dos horas de quirófano y una cicatriz de tres centímetros en la parte baja de su espalda. Ya estaba hecho. A los dos días ya descansaba en casa.
La rehabilitación
Entonces comenzaba un proceso clave: la rehabilitación. Ésta empezó paseando. Se pasó un mes y medio saliendo a caminar por Estella. Después, con la supervisión de un especialista de la clínica Ubarmin, entraron en juego los ejercicios de fuerza con gomas para las piernas. "Los realizaba en casa y cada quince días me controlaban la evolución. Noté mucha mejoría en los gemelos, más fuerza en las extremidades inferiores y en los abdominales. Estaba contenta", afirmó. Así se pasó un mes largo. Ya era septiembre.
En Castro contaban con ella para esta temporada, pero las dificultades económicas por las que está atravesando el club con impagos hicieron que la de Estella declinara la oferta. Entonces, el Itxako le dio la oportunidad de entrenar con su primer equipo, al que durante siete temporadas perteneció ella, a la espera de que le saliera otra cosa. "La crisis también ha tocado al balonmano y la situación en Castro era y sigue siendo complicada".
Durante este tiempo, cuando no ha sido posible hacerlo con el Asfi Itxako por viajes o competiciones, también se ha ejercitado con el Sporting de La Rioja, el equipo que compró la plaza de División de Plata al Itxako. Ahora continúa igual, para no romper su ritmo de preparación, y cruza los dedos pensando en el mercado de invierno. Se abre el próximo martes y hay tiempo hasta el primer fin de semana de enero. "No estoy cerrada a ningún equipo. Mi capacidad de trabajo está intacta. El los clubes por los que he pasado siempre me han dicho que destacaba por esto, además de por mi carácter luchador, mi contundencia defensiva y mi destreza para crear situaciones favorables a mis compañeras a través de bloqueos", comentó. Tiene cuerda para rato. El balonmano es su vida.
Sus datos
Silvia Ederra Urra nació en Estella el 8 de septiembre de 1983.Su trayectoria Silvia Ederra comenzó a jugar a balonmano con 9 años y pasó 14 temporadas en el Itxako (las siete últimas en División de Honor) antes de salir al Mar Alicante, donde permaneció dos campañas (2007-08 y 08-09), y a Castro Urdiales, su último equipo y donde también ha militado por dos temporadas (2009-12 y 10-11).